Lo que necesita saber: Alimentación y diabetes

Respirar
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Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que le permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Respirar

Comer y beber
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Toda persona afectada de diabetes ha de seguir como pauta general la base de la alimentación saludable, sin embargo, es necesario conocer el conjunto de recomendaciones generales para estas personas. 

Las recomendaciones generales se centren en:

 

 
Además, es importante que

  • Se respeten todas las comidas, sobretodo las personas que se administren insulina de acción rápida o retardada. Esto incluye no solamente las comidas principales, sino también los suplementos de media mañana, la merienda y el tentempié de antes de acostarse, para evitar las hipoglucemias.
  • Si se calcula la dieta por raciones, se recuerde que las raciones no se acumulan, es decir, se han de tomar las raciones que están establecidas en cada comida y no pensar que, si no se comen a mediodía, se pueden comer a la hora de la cena. El 90 % de los hidratos de carbono de un comida han de ser complejos y un 10 % simples, en forma de fruta fresca.
  • Si se quiere tomar un producto que no se acostumbra a comer, antes se calcule la cantidad de hidratos de carbono que aporta, para saber a cuantas raciones de carbohidratos equivale. 
  • Si se come en restaurantes: 
    • Se escojan los alimentos cocinados a la plancha, al horno, al vapor o salteados. 
    • Se eviten alimentos fritos, rebozados y los cocinados con mucho aceite, porque son más calóricos. 
    • Se pidan las salsas y las guarniciones a parte. 
  • Si se come en un buffet libre: 
    • No se escoja un lugar cercano al buffet. 
    • Se controle la medida de las porciones, y se escojan las más pequeñas. 
    • Se use un plato pequeño. 
    • Se mire bien antes de escoger. 
    • Se prioricen las verduras, las legumbres y las frutas frescas.

Planificación de una alimentación saludable

Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que le permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Comer y beber

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Moverse y mantener una postura corporal correcta
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La actividad física forma parte del tratamiento de la diabetes, así como la alimentación. Los dos aspectos están estrechamente interrelacionados. 
  
Recomendaciones específicas

Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que le permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

Moverse y mantener una postura corporal correcta

Reposar y dormir
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Cada vez hay más estudios que señalan que el hecho de no descansar mientras se duerme altera los niveles de glucosa en la sangre.

Para favorecer un sueño reparador se aconseja:

 

  • Tomar una cena ligera, evitando fritos y cocciones con mucha grasa; se debería cenar 2-3 horas antes de acostarse. 
  • Des de la hora de la merienda, se deben evitar substancias excitantes como el café, el te, o las bebidas alcohólicas. 
  • Incluir dentro de la dieta alimentos ricos en triptófano. El triptófano es un aminoácido que favorece la secreción de melatonina y serotonina, hormonas que ayudan a coger el sueño. Los alimentos que contienen triptófano son la leche, el queso, los plátanos, el pavo, el pollo, los huevos, el tofu, la soja o las nueces.


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Ante los siguientes problemas de salud o trastornos en la es aconsejable: Diarrea, Estreñimiento, Poliuria

 

Diarrea 
  • Seguir una dieta astringente para regular las deposiciones sin modificar el tratamiento farmacológico

    -  Diarrea 
  • Evitar los edulcorantes artificiales del grupo de los polialcoholes, como el sorbitol, porque pueden agravar el cuadro diarreico. 
  • En el caso de deposiciones muy frecuentes, se pueden tomar antidiarreicos pero siempre bajo supervisión médica.

 

Estreñimiento: 
  • Beber, aproximadamente, unos 2 litros al día entre agua y otras bebidas como infusiones o caldos vegetales. 
  • Comer cada día de 2 a 3 piezas de fruta medianas, un plato de verdura y un plato de ensalada. 
  • Incluir legumbres y frutos secos en la dieta, por su gran aportación de fibra. 
  • Introducir alimentos integrales como el pan, los cereales, la pasta o el arroz. 
  • Añadir semillas de lino a los yogures, las ensaladas o las cremas de verduras para aumentar el contenido de fibra. 
  • Sustituir algún lacteo por yogures con bífidus (dos yogures equivalen a un vaso de leche). 
  • Tomar una buena cantidad de aceite de oliva (de 3 a 4 cucharadas soperas al día, y mejor en crudo). 
  • Hacer cada día ejercicio físico como pasear, nadar, bicicleta, etc.

 

Poliuria 
  • En caso de aparición de poliuria (aumento de la frecuencia de las micciones), se debe estar alerta, ya que puede ser uno de los primeros signos de hiperglucemia) y entonces se ha de aumentar la ingesta de agua. Si se da el caso, será necesario hacer una consulta al equipo de salud (enfermera, endocrinólogo o dietista), por si han de valorar la dieta y/o la pauta farmacológica.

    Hiperglucemia


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Evitar peligros y prevenir riesgos
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La alimentación es un factor clave para prevenir riesgos que se pueden dar en relación con la diabetes y las situaciones de vida de cada persona, así como en la prevención y la resolución de muchos de los problemas de salud asociados a la diabetes.

 

Recomendaciones generales  

  • La persona con diabetes y las personas de su entorno más cercano (familia, amigos, maestros) han de conocer y adaptarse a las pautas dietéticas adecuadas para resolver problemas de salud agudos de la diabetes.
  • La persona con diabetes y las personas de su entorno más cercano (familia, amigos, maestros) han de conocer y adaptarse a las pautas dietéticas adecuadas en cada situación de vida (la infancia, la vejez, el embarazo, etc.).
  • Es importante llevar a cabo correctamente el autocontrol y el autoanálisis y registrar los resultados de las glucemias para poder adaptar la alimentación y las pautas de insulina, en función de las pautas del equipo de salud. 
  • Si no se puede comer a la hora habitual y se prevé que se atrasará bastante (más de una hora), es conveniente hacer una aportación de 5-10 g de hidrato de carbono (1 café con leche o 1 yogur o 1 cortado), para evitar una posible hipoglucemia. 
  • Se han de controlar el consumo bebidas alcohólicas
  • Es importante interpretar correctamente el etiquetado de los productos comerciales.


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Comunicarse e interactuar socialmente
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Una persona que tiene diabetes puede llevar una vida como cualquier otra persona. La diabetes no tiene por qué interferir en las relaciones sociales en ningún momento de su ciclo vital, aunque tendrá que tener en cuenta un conjunto de normas o pautas para poder mantener las glucemias controladas y disfrutar, sin tropiezos, de todos los momentos, de todos los acontecimientos y de todas las situaciones de la vida.

 

Se recomienda tener en cuenta todos los consejos generales, que le permitirán adoptar medidas saludables en relación con la actividad de la vida diaria de: 

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Trabajar y divertirse
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En cuanto a esta actividad de la vida diaria, las recomendaciones generales son:

 

  • Tanto en el trabajo como en la escuela, se ha de intentar mantener un horario regular para intentar evitar saltarse ninguna comida. 
  • Si se tienen turnos rotativos y se trabaja también de noche se debe consultar al equipo de salud para adaptar la medicación y la alimentación a los cambios de horarios. 
  • Se puede comer fuera de casa, incluso hacer una comida a base de comida rápida, pero se ha de tener en cuenta la cantidad y el tipo de hidratos de carbono que se consumirán para mantener las glucemias estables. 
  • Durante las salidas y las celebraciones, especialmente las nocturnas, se recomienda hacer ingestas pequeñas y frecuentes a base de frutos secos dulces (dátiles, orejones, pasas), palomitas, canapés o galletas, para evitar posibles hipoglucemias inducidas por una mayor actividad, como bailar, que conlleva un consumo superior de glucosa. 
  • Si se toma alcohol fuera de las comidas, para prevenir la hipoglucemia, se ha de tener la precaución de beberlo juntamente con una dosis extra (15-20 g) de hidratos de carbono simples. Se puede hacer mezclándolo con zumo de frutas, naranjadas, limonadas normales (no bebidas light, “zero” o sugar free), o acompañándolo, por ejemplo, de pasas, higos secos, palomitas, o unas galletas. 
  • Planificar los viajes para viajar con la máxima seguridad.

 
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Tópicos y conductas erróneas
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La persona diabética no tiene por qué comprar productos especiales para diabéticos. Los llamados productos “para diabéticos” no tienen muchas ventajas y no se pueden tomar libremente. Se llaman productos dietéticos dirigidos a diabéticos porque en lugar de incorporar azúcar convencional en su composición, llevan edulcorantes artificiales que no elevan el azúcar. El aporte calórico, proteico y de grasas es prácticamente igual, incluso en algunos productos la cantidad de grasa es superior. En conclusión, en la mayor parte de los casos, desde el punto de vista nutricional, los productos “especiales para diabéticos” no tienen prácticamente ventajas.

 

Los productos integrales no adelgazan. Los productos integrales tienen las mismas calorías que los productos refinados, por tanto engordan igual. La diferencia radica en el hecho de que los productos integrales son más ricos en vitaminas, proteínas y fibra, cosa que los hace de mejor calidad nutricional que los refinados.

No se puede modificar la cantidad de hidratos de carbono ingerida en una comida sin modificar la dosis correspondiente de insulina. Si se toman menos hidratos de carbono en una comida, sin modificar la dosis de insulina, se puede tener una hipoglucemia. Si se toman más hidratos de carbono en un comida, sin modificar la dosis de insulina, probablemente se tendrá una hiperglucemia

Alimentación, diabetes y otros problemas de salud

Antes de administrar la insulina se debe comprobar siempre la glucemia. La dosis de insulina y la ingesta alimentaria podrán variar en función de los valores glucémicos previos a la comida.

No se pueden tomar menos hidratos de carbono para perder peso sin asesorarse previamente. No tomar todos los hidratos de carbono porque así se pierde más peso comporta un mayor riesgo de sufrir una hipoglucemia. Si se quiere perder peso, es necesario el asesoramiento del equipo de salud y ellos, en todo caso, ya modificarán la dieta.

Una situación de hipoglucemia no se ha de resolver comiendo una pasta dulce (croissant, ensaimada, etc.). Estos productos llevan hidratos de carbono simples, pero también grasas. Las grasas dificultan la llegada del azúcar a la sangre y, por lo tanto, cuesta más recuperarse de una hipoglucemia con un croissant o una pasta dulce.

Si hace falta, antes de acostarse, por la noche, se ha de tomar el suplemento de hidratos de carbono, dependiendo del tipo de insulina utilizada. Según el tipo de insulina administrada a la hora de cenar, será imprescindible tomar un suplemento de hidratos de carbono antes ir a dormir para evitar las hipoglucemias nocturnas.

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Descripción
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La alimentación de una persona con diabetes (tanto si es insulinodependiente como si no lo es) ha de ser lo más parecida posible a la alimentación de la persona no diabética. Igual que cualquier otra persona, deberá hacer una alimentación saludable, suficiente para cubrir las necesidades propias de su edad y su situación, adaptada a su estilo de vida y a su ritmo de actividades. Aún así, en su alimentación se deberá tener más en cuenta los aspectos siguientes:

 

  • El control del aporte calórico: Un consumo calórico adecuado permite que la persona con un peso normal lo mantenga. En caso de que haya sobrepeso u obesidad, el aporte calórico se deberá reducir para conseguir una reducción del peso corporal. Se ha comprobado, sobre todo en la diabetes tipo 2, que la disminución de peso mejora las glucemias. 
  • El conocimiento de todo lo relacionado con los hidratos de carbono: Saber qué son, en qué alimentos están, cuáles son los más adecuados y los menos recomendables, la velocidad de absorción, como repartirlos, como utilizarlos, la cantidad a tomar, entre otras cosas, permitirá tener unos valoras glucémicos más adecuados.
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Evolución y breve historia
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Las primeras referencias históricas relacionadas con la alimentación y la diabetes provienen de la cultura oriental y son del siglo V aC. Un médico llamado Susruta describe extraña enfermedad propia de las clases acomodadas, de los obesos y de las personas que comen muchos dulces y arroz.

El escritor romano Celso (I aC) es el primero que describe la enfermedad y recomienda la práctica del ejercicio físico.

 

La importancia de la dieta en el tratamiento de la diabetes empieza a hacerse evidente en el siglo XVIII, cuando el médico inglés John Rollo habló de ello en un libro donde propone una dieta rica en grasas y proteínas y baja en hidratos de carbono. Medio siglo más tarde, el médico francés Apollinaire Bouchart señaló la importancia de la obesidad y la vida sedentaria en el origen de la diabetes y marcó unas normas para el tratamiento dietética que se basaban en la restricción de glúcidos y proponían una dieta baja en calorías.

En las primeras décadas del siglo XX, antes del descubrimiento de la insulina, a las personas con una diabetes, se les aconsejaban alimentos que no necesitasen esta hormona (insulina), para que el organismo los transformase en energía. Por lo tanto, la dieta se basaba en el consumo de grasas y proteínas (aceite, carne, pescado, huevos, verduras, etc.).

La aparición de la insulina cambió un poco este concepto de dieta, pero, a pesar de ello, se continuaban haciendo dietas muy pobres en hidratos de carbono en general y con exclusión total de los hidratos de carbono simples, excepto alguna fruta.

En los últimos 20 años, los conocimientos sobre alimentación saludable y la aparición de técnicas de autocontrol de la sangre han mejorado el panorama en lo que al control de la diabetes se refiere. La posibilidad de medir el azúcar en cualquier momento y ver la repercusión que tiene un alimento en los niveles de azúcar en la sangre ha permitido que muchos alimentos que eran considerados prohibidos ahora se puedan tomar sin problemas si se ajusta el tratamiento farmacológico y a la pauta dietética.

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Objetivos
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Los principales objetivos del plan alimentario son:

  • Regular adecuadamente los nivelas de azúcar en la sangre. 
  • Mantener un buen estado nutricional y, así, conseguir un buen desarrollo físico y emocional de la persona. 
  • Mantener o conseguir el peso adecuado. 
  • Controlar los nivelas de grasas (colesterol y triglicéridos) en la sangre y las cifras de la tensión arterial. 
  • Evitar la aparición de determinadas complicaciones agudas propias de la enfermedad: hipoglucemia, hiperglucemia. 
  • Retrasar la aparición de las complicaciones tardías de la diabetes.


Para conseguir todos estos objetivos, la dieta deberá ser personalizada, pactada, variada y satisfactoria para la persona.

Recomendaciones generales
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La alimentación de una persona que tiene diabetes se basa en la misma alimentación saludable (equilibrada, adecuada y variada) que se recomienda al resto de la población. Por lo tanto, su dieta debería estar compuesta por: 

  • Un 15 % de proteínas 
  • Un 25-30 % de grasas 
  • Un 45-60 % de hidratos de carbono

Consejos de salud: Alimentación saludable - Nutrientes 

En el caso de las personas diabéticas, deben destacarse y seguir las recomendaciones siguientes:

1. Energía o Kilocalorías o calorías, 2. Los nutrientes, 3. Tener en cuenta el índice glucémico, 4. Controlar las técnicas de preparación y de cocción, 5. Consumo de comida rápida, 6. Sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales, 7. Mantener una buena hidratación, 8. Controlar el consumo de bebidas alcohólicas, 9. Salidas y celebraciones, 10. Planificar la práctica del ejercicio físico, 11. Planificar los viajes, 12. No es necesario hacer una aportación suplementaria de vitaminas y minerales, 13. Moderar el consumo de productos especiales “recomendados para personas con diabetes, 14. Interpretar correctamente el etiquetado de los productos comerciales.

 

1. Energía o kilocalorías o calorías:

La cantidad de calorías que necesita una persona diabética depende (como para el resto de la población) del sexo, la altura, el peso y la actividad física. Cuando hay obesidad, es de vital importancia que la persona pierda peso. Esta pérdida se consigue mediante la reducción calórica y el incremente del ejercicio físico.

La pérdida de peso mediante una alimentación adecuada tiene como consecuencia una disminución de la resistencia periférica a la insulina (dificultad que tiene la insulina para actuar correctamente a causa de la cantidad de grasa corporal), hecho que mejora la glucemia y ayuda a normalizar los valores de la presión arterial y del colesterol en aquellas personas que los tengan alterados.

El aporte de calorías, tanto si se toman medicamento para la diabetes como si no, será repartido a lo largo del día en 5-6 comidas. Si la persona toma medicación, el número de comidas variará en función del tipo de insulina o de antidiabéticos orales

 

2. Los nutrientes

 

2.1  Las proteínas:

Las proteínas son substancias nutritivas esenciales para el organismo. Gracias a las proteínas, el cuerpo construye y repara los tejidos continuamente.

La mayoría de proteínas son de origen animal, aunque también las hay de origen vegetal (legumbres, cereales y frutos secos).

En el grupo de las proteínas, se recomiendan los alimentos siguientes:

  • Pescado (blanco y azul), por su riqueza en ácidos grasos poliinsaturados (ácidos grasos omega-3), de efecto cardiosaludable. El contenido de omega-3 es más elevado en el pescado azul, aunque el pescado blanco también contiene. 
  • Carnes magras: pollo (sin piel), conejo, pavo... Estos tipos de carne son las más pobres en grasas saturadas y colesterol, lo que resulta beneficioso para las arterias. 
  • Lácteos: han de ser semidescremados o descremados, si hay sobrepeso, obesidad o colesterol elevado.

 
Aunque es preferible que el aporte de proteínas se base en el consumo de estos tipos de alimentos, a lo largo de la semana también se pueden tomar huevos (3-4 huevos/semana) y de otros tipos de carne,
como por ejemplo ternera, cerdo (lomo) o caballo (2 veces/semana).

 

2.2 Las grasas:

Las grasas son nutrientes con un alto poder energético, es decir, aportan muchas calorías. Un exceso de grasas en la dieta de cualquier persona puede favorecer el sobrepeso y la obesidad; esto no significa que se haya de suspender su consumo, sino moderarlo.

Los alimentos ricos en grasas recomendadas son los siguientes: 

  • Aceite de oliva: siempre será el aceite de elección, tanto para aliñar como para cocinar. Se debe tomar aceite cada día. 
  • Aceite de semillas: girasol, trigo, etc. Básicamente son para aliñar, ya que son más inestables a temperaturas altas y, por lo tanto, menos adecuados para cocinar. 
  • Frutos secos: nueces, almendras, avellanas, etc. Se puede tomar diariamente un puñado que permita cerrar la mano. Es importante recordar que los frutos secos aportan muchas calorías y su abuso puede favorecer el incremento de peso.


Es muy importante tener en cuenta que las proteínas y las grasas no alteran, por si solas, los valores de azúcar en la sangre. Por ejemplo, una persona puede comer un plato único de carne o tomar seis cucharadas soperas de aceite en ayunas y no se le modificará el azúcar en la sangre, es decir, no le bajará ni le subirá. 


2.3 Los hidratos de carbono o azúcares (HC):

La principal función de estos nutrientes es la de producir la energía necesaria para desarrollar las actividades de la vida diaria, por este motivo han de constituir alrededor del 45 % - 60 % del aporte nutricional de la persona.

Los hidratos de carbono son los responsables, básicamente, de los valores del azúcar en la sangre.

Si bien es recomendable que la persona diabética tome hidratos de carbono en todas las comidas, las que se traten con insulina o con determinados antidiabéticos orales (como las sulfonilureas y las glinidas), deben tomarlos obligatoriamente en todas para evitar las descompensaciones de las glucemias.

Tipos de hidratos de carbono:
Los hidratos de carbono se encuentran básicamente en los alimentos de origen vegetal y pueden ser simples o complejos. Es importante conocer los alimentos que aportan hidratos de carbono simples o complejos, ya que este hecho, juntamente con el tipo de cocción y la variedad de alimentos que contenga la comida, hará que los niveles de azúcar en la sangre sean más o menos elevados. En general, se debe tener en cuenta que los hidratos de carbono simples provocan glucemias más elevadas que los hidratos de carbono complejos. 

  • Alimentos con carbohidratos simples
    Entre los alimentos ricos en carbohidratos simples (HC), se encuentran: las bebidas azucaradas, los zumos de fruta(naturales o envasados), las bebidas refrescantes (coles, naranjadas), el azúcar, los caramelos, la fruta (melón, pera, plátano, etc.) y los lácteos.

    No todos los hidratos de carbono simples (HC) deben eliminarse de la dieta. Una alimentación equilibrada debe incluir fruta y leche, pero siempre que se tenga en cuenta, sobretodo en el caso de la fruta, que no deben tomarse solos, como por ejemplo hacer un merienda a base de fruta, sino que la fruta es mejor es mejor tomarla de postre al final de un comida o, si se quiere comer a la hora de la merienda, sería conveniente tomarla juntamente con frutos secos (almendras, avellanas, nueces) o lácteos.

    Las grasas de la comida o de los mismos frutos secos favorecen que el vaciado gástrico (paso de los alimentos del estómago al duodeno) sea más lento y, por lo tanto, la absorción de los alimentos y la elevación del azúcar en la sangre sea más progresiva y no tan rápida.

    Hay otros hidratos de carbono simples que es necesario excluir de la dieta de una persona diabética, como son: el azúcar, la miel, la mermelada, la leche condensada, la pastelería artesana y industrial, los caramelos, los helados, el chocolate y sus derivados, las bebidas refrescantes con azúcar, los zumos de fruta y las bebidas alcohólicas. A pesar de que hay bebidas alcohólicas en que la cantidad de hidratos de carbono es prácticamente nula, como los destilados, hay bebidas como los chupitos que tienen un alto contenido en azúcar y que se deberían de evitar por el azúcar que pueden tener y por el efecto de bloquear el glucógeno. 
  • Alimentos con carbohidratos complejos
    Los principales alimentos con carbohidratos complejos son: la pasta blanca o integral, las patatas, el arroz blanco o integral, el pan blanco o integral, las legumbres, los cereales integrales o blancos, y las verduras y las hortalizas. 
  • Alimentos con carbohidratos complejos y fibra
    La fibra es un hidrato de carbono complejo que no puede ser descompuesto por las enzimas digestivas y, por lo tanto, no es absorbida por el organismo. La cantidad de fibra recomendada por una persona con diabetes es de 30-35 g/día.


Las ventajas de hacer una dieta bastante rica en fibra son:

  • La regulación del tránsito intestinal. Algunos tipos de fibra favorecen la movilidad intestinal porque aumentan el volumen de las heces y ablandan el bolo fecal, lo que facilita las deposiciones. 
  • La regulación de los niveles de glucosa en la sangre, ya que la fibra hace más lento el vaciado gástrico (paso de los alimentos del estómago al duodeno). El enlentecimiento del vaciado hace que la absorción del azúcar de los alimentos sea más gradual y, por lo tanto, las glucemias posteriores a las comidas estén más controladas. 
  • El aumento de la sensación de saciedad. El enlentecimiento del vaciado gástrico hace que la persona tenga la sensación de saciedad durante más tiempo. 
  • Dificultar la absorción del colesterol, ya que ayuda a la eliminación de cierta cantidad de colesterol a través de las heces y, por lo tanto, contribuye a disminuir sus valores en la sangre.


Existen diversos tipos de fibra, pero la más aconsejable para una persona con diabetes es la soluble, que se encuentra en las legumbres, las frutas, las verduras, y algunos cereales como la avena. En cuanto a los cereales, cuando se habla de fibra soluble, se hace referencia básicamente a la avena, aunque el resto de cereales también contienen, pero en menos proporción. 

Distribución y proporción de hidratos de carbono recomendada

La distribución aconsejada del total de hidratos de carbono (HC) a lo largo del día, para mantener estable el nivel de glucosa en la sangre, es: 

  • 15 % desayuno 
  • 10 % media mañana 
  • 30 % comida 
  • 10 % merienda 
  • 30 % cena 
  • 5 % tentempié antes de acostarse


Esta distribución puede variar en función del tipo de actividad de la persona y de la medicación establecida, sobre todo en el caso de las insulinas

En cuanto a la proporción de hidratos de carbono recomendada, del total de hidratos de carbono ingeridos en un comida principal, el 90 % deberían ser complejos (legumbres, pasta, arroz, patatas, pan, cereales) y un 10 % deberían ser simples (fruta).

 

3. Tener en cuenta el índice glucémico

El índice glucémico mide la capacidad que tiene un alimento de elevar el azúcar en la sangre al cabo de dos horas de haberlo tomado. Es importante conocer los alimentos que elevan menos el azúcar para poder controlar mejor las glucemias postprandiales (posteriores a las comidas).

Es necesario saber que:

  • El índice glucémico no depende sólo del tipo de alimento de que se trate, sino que depende también del tiempo que tarden los alimentos en pasar del estómago al duodeno (vaciado gástrico), donde son absorbidos. Así, las grasas, las proteínas y la fibra enlentecen el vaciado y, por lo tanto, los nutrientes contenidos en los alimentos se absorben más lentamente, y todo ello contribuye a hacer que la glucemia no suba bruscamente sino progresivamente. 
  • Los alimentos que elevan menos el azúcar son: las lentejas, los garbanzos, los guisantes, las habas, las judías secas (blancas), la pasta, la leche, el yogur, la manzana, la naranja, los alimentos integrales, las verduras en general, etc. 
  • La técnica de cocción de un alimento también influye en el índice glucémico, por ejemplo los alimentos cocinados “al dente” elevan menos el azúcar en la sangre. La cocción prolongada de ciertos alimentos produce una rotura del almidón que contienen, hecho que da lugar a moléculas más pequeñas, lo que permite una digestión y una absorción más rápida y, por lo tanto, un aumento más rápido del nivel de glucosa en la sangre.
  • El nivel de acidez de los alimentos o de las comidas hace que el índice glucémico sea más bajo. Sería bueno, por ejemplo, aliñar las ensaladas con una salsa vinagreta.  


Con el fin de mantener estable el nivel de glucosa en la sangre es importante que:

  • Se procure incluir en todas las comidas alimentos con bajo índice glucémico. 
  • Se hagan comidas variadas (diferentes tipos de alimentos), para favorecer un índice glucémico bajo. Un ejemplo de comida que combina adecuadamente los alimentos sería: 
    • Ensalada de garbanzos y arroz con salsa vinagreta: ensalada (fibra) + salsa vinagreta (lleva aceite, o sea, grasas) + garbanzos (hidratos de carbono complejos con bajo índice glucémico) + arroz “al dente” (hidratos de carbono complejos con alto índice glucémico) 
    • Pollo al horno (grasas y proteína) 
    • 1 manzana (hidratos de carbono simples con bajo índice glucémico)  
    • A pesar de que hay arroz, que es un alimento con un índice glucémico más alto, el hecho de que esté “al dente” y de que se tome en una misma comida con grasas, proteínas y fibra, hará que la glucemia después de la comida no aumente rápidamente sino de forma progresiva.
 

4. Controlar las técnicas de preparación y de cocción

Es preferible cocinar a la plancha, a la brasa, al vapor, hervido, a la papillote y al microondas, porque la cantidad de aceite que se utiliza es menor y, por lo tanto, el alimento cocinado será menos calórico.

Los valores de las glucemias (valor de azúcar en la sangre) no dependen únicamente de si los hidratos de carbono ingeridos en cada comida son simples o complejos, sino también de la técnica de cocción que se haya aplicado y de la presencia de otros alimentos que se ingieran al mismo tiempo, es decir, del índice glucémico. Por ejemplo, cocinar la pasta o el arroz “al dente”, es decir, que la comida esté cocida pero que tenga una cierta consistencia a la hora de masticar contribuye a hacer que las glucemias no se eleven tanto. La razón es que la cocción prolongada de ciertos alimentos produce una rotura del almidón que contienen, lo que da lugar a moléculas más pequeñas y permite una digestión y una absorción más rápida y, por lo tanto, un aumento más rápido del nivel de glucosa en la sangre. 
 
Consejos de salud: Alimentación saludable - manipulación de los alimentos 

 

5. Consumo de comida rápida

La comida rápida fuera de casa es una alternativa que la persona diabética, si tiene en cuenta las raciones de hidratos de carbono que comerá, puede incluir en su alimentación de vez en cuando, teniendo siempre en cuenta su gran aportación de grasas.

En cuanto a los bocadillos, los panecillos utilizados acostumbran a pesar aproximadamente entre 80-100 g (esto equivale a 4-5 raciones de HC). El relleno, que puede ser muy variado, no se contabilizará, porque el aporte de carbohidratos es prácticamente nulo.

En el caso de las pizzas, el ingrediente que aporta más hidratos de carbono es la harina (la masa base de la pizza). Es difícil saber con precisión la cantidad de hidratos de carbono que contiene, en el caso de que se tome en un restaurante, ya que el grosor de la masa y el resto de ingredientes variará de un establecimiento a otro. Generalmente, una pizza completa (con el relleno) acostumbran a proporcionar  unas 14 raciones de hidratos de carbono. Por lo tanto, ¼ de pizza tiene 3,5 raciones de hidratos de carbono.

En todos los casos, para ayudar a equilibrar la ingesta, es conveniente acompañar este tipo de comida con alguna ensalada y un lácteo como postre. 

Planificación de una alimentación saludable 

 

6. Sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales

Una de las principales consideraciones de la alimentación de una persona diabética es la restricción habitual del azúcar y de todos los alimentos que llevan azúcar añadido o que son azucarados (pasteles, bebidas azucaradas, caramelos, etc.). Una buena alternativa al azúcar es el uso de edulcorantes, aunque se ha de tener en cuenta que no todos los edulcorantes son iguales, ya que hay algunos que no aumentan las glucemias (los aconsejados) y otros que sí lo hacen.

Clasificación de los principales edulcorantes

  • Edulcorantes aconsejados porque no aumentan las glucemias: 
    • sacarina (E-954) 
    • ciclamato (E-952)
    • aspartam (E-951) 
    • acesulfam K (E-950)
    • sucralosa

      E-954, E-952, E-951 y E-950 son códigos utilizados en España para determinar cada uno de los aditivos que se utilizan en la alimentación. En la preparación de platos que requieren cocción se recomienda utilizar sacarina, acesulfam K y sucralosa, ya que los otros pierden su sabor dulce.
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  • Edulcorantes desaconsejados porque aumentan la glucemia: 
    • azúcar o sacarosa 
    • fructosa 
    • miel

      El poder edulcorante de la fructosa es superior al de la sacarosa. Debe tenerse en cuenta que la fructosa también eleva la glucemia, aunque no tan rápido como la sacarosa, porque tarda más en absorberse. 
  • Edulcorantes que pueden ser de consumo moderado porque elevan la glucemia discretamente: 
    • sorbitol (E-420) 
    • manitol (E-421) 
    • xilitol

Todos los edulcorantes de este último grupo son polialcoholes, con un poder edulcorante muy intenso y contienen hidratos de carbono en cantidades pequeñas, por este motivo también elevan el azúcar en la sangre. Son los que se utilizan habitualmente para la elaboración de chicles, caramelos o mermeladas. El consumo abusivo puede producir flatulencias y diarreas.

 

7. Mantener una buena hidratación

El cuerpo humano necesita agua para llevar a cabo todas las funciones. Los requerimientos de agua para una persona con diabetes es la misma que para el resto de la población, es decir, alrededor de 1,5 l o 2 l de agua al día.

Las bebidas más adecuadas son el agua, los caldos vegetales y las infusiones sin azúcar. De vez en cuando, se puede tomar gaseosa y refrescos light (no más de uno al día). 

 

8. Controlar el consumo de bebidas alcohólicas

En cuanto a la ingesta de alcohol, se deben tomar las mismas precauciones que para el resto de la población. En personas adultas, se acepta la toma de 1-2 copas de vino o cerveza en cada comida principal. Es importante recordar, en el caso de las personas diabéticas, que un consumo elevado de alcohol aumenta el riesgo de hipoglucemias, sobre todo si se tratan con insulina o con antidiabéticos orales de los tipos sulfonilureas. La hipoglucemia se podría presentar en caso de que la ingesta de alcohol fuera demasiado alejada de la comida y no se tomase juntamente con algún alimento. Por lo tanto, para reducir este riesgo, con la bebida alcohólica se debería tomar algún tipo de frutos secos (dátiles, higos, ciruelas), palomitas y /o mezclar la bebida con un zumo o una bebida azucarada (naranjada, limonada, etc.). 


Consejos de salud: Diabetes - factores y conductas de riesgo

Bebidas alcohólicas con un bajo contenido de azúcar:
 

  • vi 
  • cava brut 
  • destilados (brandy, vodka, ginebra, ron, whisky)


Bebidas alcohólicas con un alto contenido de azúcar: 

  • cervezas (las cervezas sin alcohol o las light tienen la misma cantidad de azúcar o similar que las que llevan alcohol)
  • licores (anís, Cointreau, estomacales)


Es muy importante remarcar que:

  • Las bebidas alcohólicas de alta graduación (anís, estomacal, whisky, etc.) no son recomendables, en general, por su elevado contenido en alcohol. En el caso de las personas con diabetes, además, el alcohol inhibe la liberación del azúcar almacenado en el hígado (glucógeno) en la sangre. El organismo utiliza este azúcar en caso de hipoglucemia. Por lo tanto, un consumo elevado de alcohol puede incrementar el riesgo de hipoglucemias.
  • Aunque una bebida alcohólica tenga más o menos azúcar, el riesgo de hipoglucemia continúa siendo importante y las precauciones serán las mismas en todos los casos.

    Alimentación, diabetes y otros problemas de salud
  • Si una persona bebe alcohol y las glucemias son elevadas previamente, la ingesta de bebidas alcohólicas con un elevado contenido en azúcar aún las elevará más. Es necesaria la abstención total de alcohol en caso de: gestación, polineuropatía (enfermedad que afecta los nervios periféricos), pancreatopatía (enfermedad del páncreas), hipertrigliceridemia severa (triglicéridos elevados en la sangre) y en caso de hipoglucemias frecuentes.

 

9. Salidas y celebraciones

A veces, dependiendo del tipo de actividad social o laboral, la persona diabética se puede encontrar en situaciones en qué no podrá tener un control exacto de los hidratos de carbono que va a ingerir (cumpleaños, bodas, cenas, etc.). En este caso, se aconseja hacer un cálculo aproximativo de las raciones de alimentos a consumir. En estas situaciones los alimentos y las bebidas se pueden tomar libremente o con moderación, dependiendo de su contenido en hidratos de carbono: 


Bebidas aconsejadas (no contienen hidratos de carbono)

  • bebidas “light”, “zero” o “sugar free” 
  • agua con gas o sin 
  • gaseosa (la mayoría contienen edulcorantes artificiales) 
  • cava (seco o brut): es importante recordar que no es aconsejable tomar bebidas alcohólicas, pero en caso de una celebración o fiesta, con moderación, se pueden beber.


Alimentos aconsejados (se pueden tomar libremente porque no tienen hidratos de carbono o casi no contienen):

  • almejas, navajas, mejillones, gambas, calamares (no rebozados) 
  • aceitunas 
  • frutos secos (siempre sin azúcar): avellanas, nueces, pistachos, cacahuetes, almendras 
  • tortillas de verduras 
  • jamón 
  • palomitas: el recipiente de cartón más pequeño que habitualmente se ven en los cines contienen 1,5-2 raciones; el grande 2,5-3 raciones, y el “gigante”, de 4 a 5 raciones.


Es importante recordar que las aceitunas y los frutos secos, aunque contengan pocos hidratos de carbono o prácticamente nada, son muy ricos en grasas y, por lo tanto, esto hace que sean muy calóricos.

Alimentos de consumo moderado
(se pueden tomar con moderación porque son ricos en hidratos de carbono): 

  • Tortilla de patatas: 1/8 de tortilla equivale a 2,5 raciones de hidratos de carbono (es un valor aproximativo, ya que depende de la medida y del grosor). 
  • Un triangulo de pan de molde con embutido, queso o paté equivale a 1 ración de hidratos de carbono. 
  • Un triangulo de pan de molde con Nocilla equivale a 1,5-2 raciones de hidratos de carbono. 
  • Una chapata pequeña equivale a 1,5 raciones de hidratos de carbono (es un valor aproximativo; depende de la medida). 
  • Un bollo (industrial) equivale a 1,5-2 raciones de hidratos de carbono. 
  • Una bola de helado cremoso (unos 60 g) equivale a 1,5 raciones de hidratos de carbono. 
  • Un croissant pequeño (30 g) equivale a 1 ración de hidratos de carbono. 
  • Dos galletas maría (unos 12 g) equivalen a 1 ración de hidratos de carbono. 
  • Una magdalena normal (30 g) equivale a 1,5 raciones de hidratos de carbono. 
  • 25 g de patatas chips (cantidad que cabe, aproximadamente, en la mano de un adulto) equivalen a 1,5 raciones de hidratos de carbono. 
  • El relleno de los bocadillos acostumbra a ser embutido o queso y, por lo tanto, no se contabilizará la proporción de hidratos de carbono, ya que, en general, es escasa. 
  • Los pasteles forman parte de la comida de muchas celebraciones y, aunque no es recomendable tomar dulces, si se toman, debe ser en pequeñas cantidades y también sería recomendable hacer después una poco de ejercicio. Si se prevé que la cantidad de dulces que se tomará será importante, sería necesario administrarse antes un suplemento de insulina (el médico indicará las unidades) o reducir la cantidad de hidratos de carbono del total de la comida, por ejemplo eliminando la fruta y el pan.
  • El típico pastel de cumpleaños, elaborado en casa, es de unas 3-4 racionas de hidratos de carbono por porción. Las raciones de la porción dependerán de su medida y de la cantidad de hidratos de carbono que se hayan utilizado para la elaboración del pastel. 
  • En el caso de los pastelitos y de otros productos dulces no caseros, de los que no se conoce la composición, es más complicado determinar la cantidad de hidratos de carbono. 
  • En cuanto a los caramelos, el contenido de hidratos de carbono varia, pero normalmente es muy elevado y, por lo tanto, su efecto hiperglucémico es importante. Por lo tanto, se desaconseja su consumo. En caso de tomarlos, se recomienda hacerlo al final de una comida, como por ejemplo la merienda, ya que se enlentece la absorción del azúcar de los caramelos. A veces también será necesaria una modificación de la insulina, dependiendo de la cantidad que se hayan tomado.

    Es importante recordar que también hay caramelos elaborados con edulcorantes artificiales, pero que si se toman muchos pueden provocar trastornos intestinales (gases, diarreas, etc.), debido al tipo de edulcorante que se utiliza para hacerlos.

Consejos de salud: Alimentación saludable - recomendaciones generales 

 

10. Planificar la práctica de ejercicio físico

El papel beneficioso del ejercicio físico sobre la diabetes es reconocido desde hace muchos años. La práctica regular de ejercicio físico, entre otras cosas, mejora la acción de la insulina, disminuye las glucemias, colabora en la pérdida de peso, disminuye la presión arterial y reduce las cifras de colesterol en la sangre. Los beneficios sobre las glucemias se ven después de 15 días de haber empezado, pero desaparecen después de 3-4 días de dejar de hacerlo.

Cuando se hace un ejercicio es difícil concretar con exactitud la cantidad de hidratos de carbono que ha de tomar una persona de forma suplementaria o la cantidad de insulina que ha de reducir, ya que depende de muchos factores. Por lo tanto, se puede dar una recomendación o pauta de modificación orientativa que será establecida, en un inicio, por el equipo de salud (enfermera, dietista, endocrinólogo).

Precauciones que se deben tener a la hora de hacer ejercicio:

  • Medir la glucemia (glucosa en la sangre) antes de hacer ejercicio y: 
    • Si es inferior a 100 mg/dl, es necesario tomar un suplemento de 20 g de hidratos de carbono.
    • Si es entre 100-<250 mg/dl,  se puede hacer ejercicio sin riesgo.
    • Si ese superior a 250 mg/dl, se debe hacer una valoración de la presencia de acetona en la orina: 
      • Si la acetona es negativa, se puede hacer la actividad.
      • Si la acetona es positiva, es mejor no hacer ejercicio hasta que no haya desaparecido la acetona.
  • Medir la glucemia al acabar el ejercicio y, si el ejercicio ese de larga duración, se debe medir la glucemia también durante la práctica. 
  • Establecer previamente con la enfermera o el médico la cantidad de insulina a administrar antes de iniciar el ejercicio; normalmente, se disminuye la dosis habitual.
  • Tener la precaución de tomar un suplemento de unos 20-30 g de hidratos de carbono antes del inicio del ejercicio no programado, es decir, si el ejercicio es improvisado. 
  • Ingerir cantidades extras de hidratos de carbono simples durante el ejercicio si es de larga duración (45-60 minutos). Es recomendable tomar 15-20 g de hidratos de carbono cada 30 minutos.  
  • Ingerir cantidades extras de hidratos de carbono complejos después del ejercicio, según la duración y la intensidad. 
  • Intentar hacer el ejercicio después de las comidas, en el transcurso de las dos horas siguientes a el inicio de la ingesta, ya que es cuando hay la mayor concentración de azúcar en la sangre.
  • Evitar hacer ejercicio en el momento de máxima acción de la insulina (cuando hay mayor cantidad de insulina en la sangre) y en que el consumo de glucosa por parte de la musculatura es más elevado y, por lo tanto, aumenta el riesgo de hipoglucemia. 

    Consejos de salud: Insulina - clasificación del grupo farmacológico 
  • No administrar la insulina en un lugar del cuerpo que esté implicado directamente en el ejercicio (por ejemplo, si se va a correr, no inyectar la insulina en las piernas).
  • Controlar la hipoglucemia, que se puede producir hasta 24 h después de la actividad. Debe aumentarse el consumo de hidratos de carbono de la comida siguiente al ejercicio (aproximadamente 3 raciones más) o disminuirse la dosis de insulina. Dependiendo de los valores de las glucemias posteriores, la cantidad de hidratos de carbono a consumir a lo largo del día será, incluso, superior respecto a las raciones habituales.


Consejos de salud: Actividad física ante los problemas de salud 

 

11. Planificar los viajes

El hecho de ser diabético o de tener algún miembro de la familia que lo sea no ha de comportar ningún problema a la hora de hacer planes de viajes o vacaciones.

Sin embargo, cuando se prepara un viaje se debe tener en cuenta que:

  • Se debe consultar antes del viaje con la enfermera, el dietista o el médico para decidir los posibles cambios a introducir: 
    • En la dieta y en la pauta de insulina, en el caso de que haya una diferencia horaria. 
    • En la alimentación habitual, según el país donde se viaje (puede no disponer de los alimentos que normalmente se consumen y será necesario saber qué alimentos son la alternativa más adecuada). 
  • Se debe llevar siempre encima: 
    • Azúcar en sobres o terrones, o un suplemento de hidratos de carbono (zumos de fruta o, como alternativa, una bebida azucarada), para hacer frente a una hipoglucemia. 
    • Agua, para mantener una buena hidratación. 
  • La duración del desplazamiento (tanto el inicial como los traslados que se puedan producir como las excursiones o el trayecto final) puede hacer que las ingestas se atrasen; por lo tanto, se deben tener alimentos preparados, como bocadillos, tostaditas, galletas simples, fruta fresca, etc. 
  • Si se viaja en avión y está previsto hacer alguna comida durante el vuelo, se debe pedir la dieta apropiada a la compañía aérea; si los vuelos son de larga duración, se debe controlar la glucosa por la baja actividad. 
  • Se ha de procurar comer alimentos conocidos o informarse de las propiedades alimentarias de los alimentos que sean nuevos o poco habituales. 
  • Se debe tomar agua y bebidas envasadas, y evitar beber agua de fuentes o pozos, no controlada. 
  • Se han de evitar las salsas (mayonesas, etc.), la carne y el pescado crudo.
  • Es necesario acordarse de controlar los alimentos ricos en hidratos de carbono (farináceos, fruta y leche).
  • Se puede ser más flexible con las verduras, la carne, el pescado, los huevos y los embutidos.


Además de seguir estos consejos, es necesario que algún compañero de viaje conozca su condición de diabético y cómo actuar ante una hipoglucemia. 

Consejos de salud: Viajar y otras situaciones de vida

 

12. No es necesario hacer una aportación suplementaria de vitaminas y minerales

La persona diabética, igual que las personas que no lo son, si siguen una alimentación saludable, no requieren ninguna aportación adicional de vitaminas y minerales, excepto en determinadas situaciones, como el embarazo, en qué el aporte dietética habitual no cubre completamente las necesidades de la persona. 

Consejos de salud: Alimentación saludable - Nutrientes 

 

13. Moderar el consumo de productos especiales “recomendados para personas con diabetes

La persona con diabetes no tiene necesidad de comprar productos especiales que, en la mayor parte de los casos, desde el punto de vista nutricional, no tienen prácticamente ninguna ventaja. Se denominan productos dietéticos, dirigidos a diabéticos porque en lugar de utilizar azúcar convencional para su elaboración utilizan edulcorantes artificiales que no elevan el azúcar. El aporte calórico, proteica y de grasas es prácticamente igual, incluso en algunos productos la cantidad de grasa es superior. En cuanto a los hidratos de carbono (HC), si el producto de origen (no dietética) los contiene (por ejemplo, las galletas), el producto “dietética” también los contendrá. La única diferencia es que para dar el sabor dulce se ha usado sacarina o acesulfam K, en lugar de azúcar. Es importante que se tenga en cuenta que muchos fabricantes elaboran los productos con fructosa, como alternativa al azúcar, y la fructosa también eleva la glucemia, porque contiene hidratos de carbono.

Sin embargo, hay algunos productos en el mercado que son adecuados para los diabéticos. Se considera que un producto es realmente apto para una persona diabética cuando el aporte de hidratos de carbono es, como mínimo, de un 10-20 % menos que el producto original no dietético. 

Productos especiales aconsejados:

  • Las bebidas “light”, “free” o zero (bebidas edulcoradas con edulcorantes no nutritivos) son aptas para lo diabéticos. 
  • Los chicles y los caramelos sin azúcar (con xilitol o manitol) son aptos para los diabéticos; tienen hidratos de carbono, pero en una cantidad tan pequeña que no se contabiliza. 
  • El cacao para añadir a la leche (contiene alrededor de un 20 % menos de azúcares que el producto original no dietética) es una alternativa adecuada, pero se debe tener en cuenta a la hora de contabilizar las raciones diarias totales de hidratos de carbono que le corresponden a la persona. 
  • Las mermeladas dietéticas (contienen alrededor de un 50 % menos de hidratos de carbono que el producto original) se pueden usar para las tostadas, los yogures o para postre especiales. Según la cantidad empleada, también se deberá restar del total de raciones de hidratos de carbono que toma la persona.

 
Aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar estos productos especiales: 

  • Las galletas, o productos parecidos, llevan prácticamente la misma cantidad de hidratos de carbono que el producto original no dietética; la única diferencia es que se ha sustituido el azúcar (sacarosa) por edulcorante artificial. Por lo tanto, no representa ninguna ventaja comprar galletas especiales para diabéticos. 
  • La frase “sin azúcar añadido” indica exactamente lo que dice, que no se le ha añadido azúcar, pero el producto original ya lleva. Por ejemplo, en los zumos de fruta que indican “sin azúcar añadido”, no se les añade azúcar (sacarosa), pero la propia fruta, de donde se extrae el zumo, ya lleva (fructosa). Por lo tanto, el zumo siempre tendrá hidratos de carbono. 
  • Debe mirarse siempre la información nutricional del paquete para ver si el aporte de hidratos de carbono se bastante menor respecto al producto original y valorar si realmente vale la pena comprarlo. 
  • Es importante comprobar siempre el aporte de hidratos de carbono de un producto si se cambia de casa comercial, ya que puede haber diferencias, tanto en los hidratos de carbono como en los otros componentes. 
  • Estos productos generalmente tienen un precio elevado y un sabor peor, en comparación con el producto original no dietética. 
  • No se han de comprar productos a granel aunque indiquen que son aptos para diabéticos o sin azúcar, porque no hay la información nutricional que permite ver si lleva o no menos hidratos de carbono.

 

14. Interpretar correctamente el etiquetado de los productos comerciales

 

Para saber la cantidad de raciones de hidratos de carbono que tiene un producto, se debe su etiquetado. En el paquete del producto debe estar indicado el aporte nutricional (calorías, proteínas, grasas, hidratos de carbono, etc.) y así se puede saber exactamente la cantidad que se va a ingerir de cada uno de los nutrientes.

La etiqueta casi siempre ofrece la información nutricional para 100 g o 100 ml del producto. Por lo tanto, mediante una regla de tres simple, se puede saber qué cantidad aporta en función del peso del producto.

Por ejemplo, veamos el caso de una tableta de chocolate con un 72 % de cacao. Si 100 g de la tableta de chocolate contienen 44 g de hidratos de carbono, para calcular la cantidad de hidratos de carbono que contiene una pastilla de 10 g, sólo será necesario hacer el cálculo siguiente:

100 g de chocolate equivalen a 44 g de hidratos de carbono 
10 g de chocolate equivaldrán a X
 X = 10 x 44: 100 = 4,4 g de hidratos de carbono


Teniendo en cuenta el resultado y sabiendo que una ración de hidratos de carbono son 10 g, la pastilla de chocolate supone prácticamente media ración de hidratos de carbono. Si se quiere comer chocolate, se deberá descontar la media ración de la pastilla del total de raciones de la comida que se va a hacer. 

 



Planificación de una alimentación saludable

 

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La alimentación en cada tipo de diabetes
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Toda persona con diabetes debe seguir:


1. Diabetes mellitus tipo 1 (DM1), 2. Diabetes mellitus tipo 2 (DM2), 3. Diabetes gestacional

 

1. Diabetesmellitus tipo 1 (DM1)

La dieta adecuada para una persona que tiene diabetes mellitus 1 se fundamenta en el conjunto de recomendaciones generales, adecuadas para una persona con cualquier tipo de diabetes. Juntamente con las recomendaciones generales, se deberá de tener muy en cuenta la recomendación siguiente: es muy importante repartir correctamente los hidratos de carbono a lo largo del día. No obstante, la dieta definitiva siempre deberá estar supervisada y establecida conjuntamente por la persona y el equipo de profesionales encargados de ayudarla a controlar la diabetes (endocrinólogos, enfermeras o dietistas).

Es necesario tener en cuenta los aspectos siguientes:

1.1 La dieta por raciones

La llamada dieta por raciones permite: tener un mayor control de los hidratos de carbono a consumir, hacer una repartición correcta en las diferentes comidas (teniendo en cuenta la pauta insulínica) y hacer los intercambios entre los alimentos compuestos principalmente por hidratos de carbono.

Se entiende por “ración” la cantidad de alimento que contiene 10 gramos de su principal nutriente (carbohidratos, proteínas o grasas). Por lo tanto, una ración de alimento glucídico o de hidratos de carbono es la cantidad de alimento que contiene 10 g de hidratos de carbono. Es decir, cuando se dice que un alimento tiene 10 g de hidratos de carbono, no quiere decir que pese 10 g, sino que en su peso total se encuentran 10 g de hidratos de carbono.

Por ejemplo:

  • 100 g de naranja, o 80 g de manzana, o 200 g de sandía, contienen 10 g de hidratos de carbono y esto equivale a 1 ración
  • 20 g de pan, o 15 g de pasta, o 20 g de legumbres secas, contienen 10 g de hidratos de carbono y, por lo tanto, se consideran 1 ración


El hecho de conocer las equivalencias de la cantidad de hidratos de carbono que contienen los principales alimentos permite hacer una alimentación más variada porque, teniendo en cuenta la cantidad de hidratos de carbono que contienen, se pueden sustituir unos alimentos por otros en cualquier momento, hecho que además facilita el comer fuera del lugar habitual.

Para poder hacer los intercambios, es necesario saber las equivalencias de cada uno de los alimentos. Esto se consigue a base de práctica. Para saber el peso exacto de los alimentos con la misma aportación de hidratos de carbono existen unas tablas, cada peso expresado en las tablas equivale a una ración.

Ver tabla:  Equivalencias por raciones de alimentos glucídicos.

En esta tabla todas las cantidades de alimentos son expresadas en pesos netos y crudos.

Es conveniente recordar que:

  • Las pastas italianas y los arroces, cuando se cuecen, triplican su peso y las legumbres, lo doblan. Por ejemplo 15 g de pasta cruda, una vez ya hervida, pesará 45 g, y 20 g de legumbre cruda, una vez cocida, pesará 40 g. 
  • En cuanto a las verduras, en general, son alimentos de consumo libre, es decir, se puede comer la cantidad que se quiera, ya que el aporte de hidratos de carbono es muy bajo. 
  • Por lo que a frutos oleaginosos se refiere, su contenido en hidratos de carbono es muy bajo, pero son muy ricos en grasas, por lo tanto, se ha de vigilar la cantidad que se come porque engordan mucho.


La dieta por raciones inicialmente puede parecer un poco complicada, pero a medida que se va utilizando resulta muy simple.

Algunas normas básicas pueden servir de guía:

  • Los alimentos que contienen hidratos de carbono no pueden ser suprimidos ni acumulados para la comida siguiente, es decir, no se pueden comer para cenar las raciones que no se han comido en el almuerzo. 
  • Las frutas y los farináceos han de pesarse o medirse. 
  • La substitución de una ración por otra ha de ser en una misma comida. 
  • Las substituciones deben hacerse entre alimentos que pertenezcan a un mismo grupo alimentario, no entre alimentos de grupos diferentes. Por ejemplo: 
    • Se puede intercambiar leche por queso, o una manzana por una pera. 
    • No se pueden intercambiar una pera por un yogur o lentejas por frutos secos, porque pertenecen a grupos diferentes y, si se hace esto de una manera habitual, se podría producir un desequilibrio nutricional. 
  • Las raciones de hidratos de carbono establecidas, en una misma comida, no deben ser necesariamente del mismo alimento. Así pues, cuatro raciones de farináceos pueden ser tres de legumbres y una de arroz. Por ejemplo: 
    • Arroz con lentejas: 60 g de lentejas, que son 3 raciones (peso expresado en crudo), y 15 g (peso expresado en crudo) de arroz que es una ración.

Consejos de salud: Alimentación saludable - grupos de alimentos


Cantidad y distribución de las raciones

La cantidad y la distribución de las raciones que necesita una persona dependerá de su gasto energético, del horario de las comidas, del horario laboral y de las actividades que hace, y todo ello se deberá coordinar con las dosis de insulina prescritas y su perfil glucémico (valores glucémicos habituales de la persona).

Las raciones y la manera de distribuirlas las establece la persona afectada juntamente con la enfermera educadora en diabetes, o dietista, y el endocrinólogo. Este es un ejemplo de diferentes reparticiones de las raciones de hidratos de carbono a lo largo del día, por una dieta de 1800 kcal

Ver tabla:  Reparto de las comidas por raciones de hidratos de carbono en una dieta de 1800 kcal según diferentes pautas insulínicas

Una persona diabética que utiliza el método de la dieta por raciones para organizar sus comidas llega a saber calcular de manera muy aproximada qué peso tiene cada uno de los alimentos y las raciones de hidratos de carbono que contiene sin utilizar la báscula. Este cálculo se ve facilitado por el hecho de que muchos alimentos se pueden calcular a partir del volumen que ocupan en los utensilios habituales de la cocina, como por ejemplo, una cuchara de sopa o de postre, o una taza de café.

A pesar de que las medidas caseras son de gran ayuda, de vez en cuando es bueno pesar las raciones habituales para evitar errores.

Ver tabla:  Medidas caseras

Estas medidas caseras se pueden aplicar tanto en crudo como en cocido, pero quizás es más fácil para una persona cocinar su comida junto con la de otras personas y después medirlo una vez cocinado, para evitar hacer una comida a parte.

Para calcular las raciones necesarias que consumir, se debe tener en cuenta que las legumbres cocidas duplican su peso en crudo, y que la pasta y el arroz, lo triplican. Por ejemplo, 2 raciones de pasta equivalen a 30 g de pasta cruda o 90 g (un cucharón) de pasta hervida.

Los alimentos que no contienen hidratos de carbono (como la carne, el pescado, los huevos) no requieren un control tan estricto del peso, pero se ha de intentar respetar las cantidades recomendadas para mantener el equilibrio alimentario en cuanto a grasas, proteínas y calorías. 

Consejos de salud: Alimentación saludable - grupo de alimentos

 

2. Diabetesmellitus tipo 2 (DM2)

 

 

 

La dieta que se le propone a una persona que tiene diabetes mellitus 2 (DM2) se basa en el conjunto de recomendaciones generales que se dan a toda persona con una diabetes.

Las recomendaciones específicas en cuanto al tipo de dieta que han de seguir las personas que tienen DM2, dependerá básicamente del tratamiento farmacológico prescrito para conseguir un buen control metabólico, a pesar de que también se tienen en cuenta otras consideraciones.

La dieta definitiva siempre deberá estar supervisada y establecida conjuntamente por la persona y el equipo de profesionales encargados de ayudarla a controlar la diabetes (endocrinólogos, enfermeras y dietistas).

Es importante tener en cuenta los aspectos siguientes:

2.1 Para una persona obesa con glucemias elevadas y sin tratamiento farmacológico 
  • Dieta hipocalórica equilibrada (recomendada por su equipo de salud). Se ha visto en numerosos estudios que una pérdida de peso de un 5-10 % del peso inicial hace que las cifras de la glucemia disminuyan, al mismo tiempo que también lo hacen la presión arterial y el nivel de colesterol. 

    Ver tabla: Dieta hipocalórica equilibrada

 

2.2  Para una persona obesa tratada con antidiabéticos orales
  • Si se toma metformina, acarbosa y miglitol, se debe seguir una dieta hipocalórica equilibrada. No es necesario el control estricto de los hidratos de carbono porque estos medicamentos no provocan hipoglucemias y, por lo tanto, no es necesario el aporte de una cantidad fija y rigurosa de hidrato de carbono (los hidratos de carbono evitan las hipoglucemias), pero se recomienda tomarlos en todas las comidas, aunque sea pequeñas cantidades, porque son la principal fuente energética para el organismo.

    Ver tabla:  Dieta hipocalórica equilibrada 
  • Si se toman sulfonilureas y glinidas, se debe seguir una dieta por raciones hipocalórica equilibrada, disminuir el aporte energético en general para intentar la pérdida de peso. Este tipo de antidiabéticos orales  pueden provocar hipoglucemias, por ello es tan importante tomar los hidratos de carbono necesarios en cada comida.

    Ver tabla: Menú de almuerzos y cenas de 1800 kcal para diabéticos tratados con insulina y tratados con sulfonilureas y glinidas.

 

2.3 Para una persona no obesa tratada con antidiabéticos orales

 

2.4 Para una persona obesa con insulinoterapia

Se debe seguir una dieta por raciones hipocalórica equilibrada, la llamada dieta por raciones. Es muy importante que la dieta se adapte a cada persona; según la insulina prescrita y su estilo de vida se establecerán, conjuntamente con la enfermera educadora, la dietista o el médico, el número de comidas y el horario a seguir.


Ver tabla:  Menú de almuerzos y cenas de 1800 kcal para diabéticos tratados con insulina y tratados con sulfonilureas y glinidas 

Ver tabla:  Reparto de las comidas por raciones de hidratos de carbono en una dieta de 1800 kcal según diferentes pautas insulínicas

Consejos de salud: Insulina

 

2.5 Para una persona no obesa con insulinoterapia

Debe seguir la dieta por raciones. es muy importante que la dieta se adapte a cada persona; según la insulina prescrita y su estilo de vida, se establecerán, conjuntamente con la enfermera, la dietista o el médico, el número de comidas y el horario a seguir. 

Ver tabla: Reparto de las comidas por raciones de hidratos de carbono en una dieta de 1800 kcal según diferentes pautas insulínicas

Ver tabla: Menú de almuerzos y cenas de 1800 kcal para diabéticos tratados con insulina y tratados con sulfonilureas y glinidas

 

 

3. Diabetes gestacional

 

Las necesidades nutricionales de las embarazadas con una diabetes gestacional son iguales que para el resto de las gestantes. Por lo tanto, se recomienda que haga la alimentación propia de la mujer embarazada, añadiendo las recomendaciones generales para la alimentación de las personas con diabetes. 


Consejos de salud: Alimentación y embarazo

Es necesario tener especialmente en cuenta los aspectos siguientes:

3.1 Hacer un aportación calórica adecuada

Con el fin de evitar complicaciones durante el embarazo, se ha de procurar no incrementar más de 400-500 g de peso por semana. Por ello es importante tomar las calorías necesarias. Durante el primer trimestre, es recomendable mantener el peso, es decir, no aumentarlo.

El incremento calórico permite cubrir las necesidades propias de la mujer y favorecer el desarrollo correcto del feto. El número de calorías ingeridas se irá incrementando a medida que avance el embarazo.

 

3.2 Hacer 5-6 ingestas al día

Para repartir las calorías a lo largo del día, deben hacerse 5-6 comidas: un primer desayuno al levantarse, un segundo desayuno a media mañana, un almuerzo, una merienda, una cena y un suplemento antes de acostarse.

Lo ideal es que no pasen más de 3-3,5 horas entre comida y comida, y que no pasen mas de 8-9 h des del suplemento de la noche hasta el desayuno del día siguiente.


3.3 Tomar las proteínas y las grasas necesarias

Para cubrir todas las necesidades de la mujer y garantizar el buen desarrollo del feto, siga las recomendaciones de la alimentación en el embarazo


3.4 Distribuir a lo largo del día las cantidades adecuadas de hidratos de carbono

Si se sigue un tratamiento con insulina, se debe respetar estrictamente el número de comidas y el aporte de hidratos de carbono prescrito. La persona debe seguir las recomendaciones generales que se hacen para las personas con diabetes mellitus.

Como alternativa al azúcar, se puede tomar aspartam, que no atraviesa la barrera placentaria y, por lo tanto, no llega al feto. También la sucralosa es segura durante el embarazo y la lactancia.
 
Igual que en el caso de las mujeres embarazadas no diabéticas, se debe evitar completamente el consumo de bebidas alcohólicas.

La actividad física, independientemente del tipo de diabetes que tenga cada persona, forma parte del tratamiento de la enfermedad y está directamente relacionada con la alimentación. Se recomienda que se haga ejercicio de forma regular, siguiendo las pautas adaptadas a las necesidades de cada persona. 
 
Consejos de salud: Actividad física ante los problemas de salud

 

 

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Alimentación, diabetes y las etapas del ciclo vital
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1  Infancia y adolescencia, 2. Adultez, 3. Vejez

 

1. Alimentación y diabetes en la infancia y adolescencia

 

En la infancia y en la adolescencia, la alimentación será la misma que para un niño o joven sin ningún tipo de patología. Es decir, se deberá seguir una alimentación saludable (equilibrada, variada y adecuada a su edad). La única diferencia será que deberá de tener un control estricto de la ingesta de hidratos de carbono para favorecer un buen control glucémico. Esto significa que el niño o el adolescente puede comer como cualquier otro miembro de la familia.

El hecho de que un niño o un adolescente con diabetes siga una buena alimentación le permitirá mantener: 

  • unas buenas glucemias 
  • un peso adecuado 
  • un buen crecimiento 
  • la actividad física


Se deben seguir las recomendaciones generales de la alimentación para toda persona con diabetes.

Es especialmente importante que se tenga en cuenta de que se ha de: 

  • Hacer 5-6 comidas al día, repartidas y distribuidas según su pauta insulínica. 
  • Evitar la toma de alimentos “extras” no planificados en la pauta dietética. 
  • El suplemento de media noche se hará si es necesario, como mínimo, antes de acostarse, para evitar la posibilidad de una hipoglucemia. 
  • En todas las comidas se deben: 
    • Aportar las calorías necesarias para mantener el peso y la altura correctas. 
    • Incluir hidratos de carbono, grasas y proteínas. 
    • Tomar preferiblemente hidratos de carbono complejos (legumbres, pasta, arroz, pan, patatas, cereales) más que hidratos de carbono simples (fruta), priorizando los de mayor contenido en fibra (legumbres, cereales integrales, pasta integral, arroz integral). 
  • Seguir las recomendaciones generales y específicas en función del tipo de diabetes que tenga el niño o el adolescente. Aunque habitualmente es del tipo 1, actualmente empiezan a detectarse personas en esta franja de edad con diabetes tipo 2, relacionada con la obesidad infantil. Se ha encontrado que los niños y las niñas con obesidad tienen más tendencia a presentar insulinoresistencia.


En este caso, el objetivo principal es la pérdida de peso. Lo primero que se ha de hacer es intentar modificar los hábitos alimentarios, aplicar la alimentación saludable propia del ciclo vital y fomentar el ejercicio físico. A veces, simplemente aplicando estas medidas, se pierde peso. Si a pesar de todo se pierde peso, se deberá establecer una dieta hipocalórica, siguiendo las recomendaciones del equipo de salud, con la finalidad de disminuir el peso corporal. La pérdida de peso corporal ayudará a normalizar las glucemias. 

Consejos de salud: Alimentación saludable en cada etapa del ciclo vital 
Consejos de salud: Actividad física recomendada para personas con obesidad

La dieta definitiva siempre deberá ser supervisada y establecida conjuntamente por la persona y el equipo de profesionales encargados de ayudar a controlar la diabetes (endocrinólogos, enfermeras o dietistas). 


En la escuela

Cuando el niño o el adolescente con diabetes empieza a ir a la escuela, es necesario que los maestros o las personas responsables de las diversas actividades estén informados de su situación y tengan unos conocimientos mínimos sobre la afección y como deben actuar ante algunas situaciones, como por ejemplo una hipoglucemia, para poderlas solucionar. Además, el profesorado ha de saber que, a veces, este niño o niña deberá comer o beber fuera de los horarios habituales, en función de su pauta insulínica. 

El niño o el joven diabético ha de comer lo mismo que sus compañeros. Sin embargo, será necesario que los menús de la escuela se revisen, por un dietista o por el equipo de salud encargado de su control metabólico, para asegurar que cada día no faltan los hidratos de carbono necesarios (pasta, patatas, arroz, legumbres). 

Consejos de salud: Infancia 
Consejos de salud: Adolescencia


2. Alimentación y diabetes en la adultez

 

Toda persona adulta a quien han diagnosticado una diabetes deberá seguir, para hacer una dieta adecuada, las normas de una alimentación saludable y aplicar las recomendaciones generales de la alimentación y la diabetes. Dependiendo del tipo de diabetes y de tratamiento farmacológico establecido, además, deberá tener en cuenta los aspectos específicos alimentarios. 

Consejos de salud: Adultez 
Consejos de salud: Alimentación saludable 


3. Alimentación y diabetes en la vejez

 

La dieta que se propone a una persona mayor que tiene diabetes se basa en el conjunto de recomendaciones generales  que se dan a toda persona con una diabetes.

Las recomendaciones específicas respecto al tipo de dieta que han de seguir las personas mayores que tienen diabetes dependerán básicamente del tratamiento farmacológico (antidiabéticos orales o insulina) prescrito para conseguir un buen control metabólico.

Para las personas mayores que tienen dificultades para masticar o tragar los alimentos, se indica una dieta con textura y consistencia modificada, teniendo en cuenta que siempre se han de añadir los hidratos de carbono necesarios.

Por ejemplo: 

  • Pollo asado, cortado a trocitos, con puré de garbanzos (hidrato de carbono) y manzana al horno (hidrato de carbono). 
  • Sémola de arroz (hidratos de carbono) con tortilla a la francesa cortada a trocitos y batido de fresas y yogur (hidrato de carbono). 
  • Puré de calabacín, patata, cebolla (hidratos de carbono) y pescado al horno (todo pasado por la batidora) y un yogur (hidrato de carbono).


La dieta definitiva siempre deberá estar supervisada y establecida conjuntamente por la persona y el equipo de profesionales encargados de ayudar a controlar la diabetes (endocrinólogos, enfermeras o dietistas). 

Consejos de salud: Vejez

 

 

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Alimentación, diabetes y otras situaciones de vida
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  1. Embarazo y lactancia 
  2. Menopausia

 

1. Embarazo y lactancia

La diabetes no es una contraindicación absoluta para no poder tener un bebé. Sin embargo, seria necesario planificar este embarazo con la finalidad de conseguir un buen control metabólico antes y durante el embarazo. Un período previo de estabilidad de las glucemias y una hemoglobina glicada (porcentaje de hemoglobina (proteína de los glóbulos rojos) unida a glucosa) lo más parecida posible a una persona no diabética sería la situación ideal para disminuir el riesgo de complicaciones.

Además de las recomendaciones generales para toda persona con diabetes, la mujer embarazada deberá ir adaptando la dieta a medida que la gestación avance, con los mismos requerimientos nutricionales que para una mujer embarazada no diabética. Por lo tanto, se recomienda que siga la alimentación propia de la mujer embarazada, aplicando las recomendaciones generales alimentarias de las personas con diabetes.

Consejos de salud: Alimentación y embarazo

 
Es especialmente importante que se tengan en cuenta los aspectos siguientes: 

  • Recibir una aportación de hidratos de carbono del 40-50 % del total calórico. Deben estar bien repartidos a lo largo del día, cosa que aconsejará el equipo de salud. 
  • Durante el embarazo, los niveles de glucosa de la madre y el feto están íntimamente relacionados, ya que la glucosa atraviesa la barrera placentaria, es decir, que la ingesta de hidratos de carbono de la madre determinará los niveles de glucosa circulando en la sangre del feto. 
  • Tomar los hidratos de carbono necesarios es importante para evitar: 
    • Las hipoglucemias de la madre debidas al alto consumo de glucosa por parte del feto. 
    • La formación de cuerpos cetónicos para compensar el déficit de hidratos de carbono. La presencia frecuente de cuerpos cetónicos no favorece el buen desarrollo del feto. 
    • Un exceso de peso. Una hiperglucemia constante de la madre afecta directamente al feto, porque el páncreas del feto, para poder transformar el azúcar en energía, ha de secretar más insulina y, por lo tanto, aumenta más rápidamente de peso. Un exceso de peso del bebé, en el momento del parto, puede ser un problema.

Las necesidades nutricionales y la dieta a seguir durante la lactancia será la misma que para una mujer que lacta no diabética. Se deben seguir las recomendaciones generales propias de la alimentación y la diabetes. 

Es importante tener presente que tanto en el embarazo como en el amamantamiento, las necesidades de insulina variarán y que la pauta de insulina la tendrá que ajustar el equipo de profesionales (endocrinólogos, enfermera o dietista) encargado del su buen control metabólico. 

 

 

2. Menopausia

 

La menopausia es una situación de vida de la mujer en que la tendencia a engordar se agudiza. Se debe intentar controlar el peso, sobretodo los cinco primeros años de la postmenopausia, para no permitir que sea una de las causas directas de futuras enfermedades, como la diabetes, los problemas vasculares, los articulares, la hipertensión arterial (presión arterial elevada) o la hipercolesterolemia (colesterol elevado en la sangre).

La mujer con diabetes que llega a la menopausia debe seguir las recomendaciones generales de la alimentación y la diabetes, teniendo en cuenta que se pueden tener glucemias más variables y más probabilidad de tener más hipoglucemias, todo ello derivado de los cambios hormonales. Ante esto y dependiendo del número de hipoglucemias, se deberá consultar con el equipo de salud. 

Consejos de salud: Menopausia


En especial, se tinga o no una diabetes, en la menopausia se importante: 

  • Tomar 1,5 l de agua al día para hidratarse y evitar el envejecimiento. 
  • Tomar la cantidad de proteínas necesarias. 
  • Controlar el peso. El riesgo de ganar peso aumenta, por ello es necesario disminuir el aporte calórico habitual y/o incrementar la actividad física.
  • Controlar los alimentos ricos en colesterol. A partir de la menopausia, aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, a causa de la disminución de la actividad hormonal y, con ello, del efecto protector que tienen. 
  • Continuar con el aporte de hidratos de carbono habitual, pero restringir mucho los hidratos de carbono simples. Por ejemplo, tomar sólo 1-2 piezas de fruta al día y, en cuanto a los lácteos, potenciar más los quesos (pobres en grasas) y los yogures que la leche. 
  • Potenciar el consumo de alimentos ricos en: 
    • vitamina A (zanahoria, pimiento rojo, endibias, escarola, espinacas, perejil , mango, etc.) 
    • vitamina C (kiwi, naranja, mandarina, fresas, perejil, etc.) 
    • vitamina E (aceites vegetales, frutos oleaginosos, aguacate, espárragos verdes, etc.) 
  • Potenciar el consumo de minerales: 
    • hierro (pescado, carne, legumbres, frutos oleaginosos, etc.) 
    • zinc (pescado, carne, etc.) 
    • yodo (pescado, sal yodada, algas, etc.) 
    • cromo (marisco, cereales integrales, pollo, patatas, etc.) 
    • calcio (lácteos)

Consejos de salud: Alimentación saludable - Nutrientes 
Consejos de salud: Alimentación saludable - los grupos de alimentos

 

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Confección de un menú
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Normas generales para elaborar un menú para una persona con diabetes 

  • Tanto para comer como para cenar, debe haber verdura como plato principal o de acompañamiento. 
  • El primer plato ha de estar compuesto de hidratos de carbono complejos (legumbres, pasta, arroz, patatas). 
  • El segundo plato ha de estar compuesto de proteínas (carne, pescado, huevo). 
  • El contenido del primero y el segundo pueden ir juntos como a plato único, como por ejemplo fideos a la cazuela (pasta + carne). 
  • Los postres se han de componer de fruta o lácteos.

 

Alimentación saludable: distribución de las comidas

 

 

 

  • Propuesta de menú para personas con diabetes y obesidad que siguen tratamiento sólo con dieta o que también siguen tratamiento con antidiabéticos orales tipo: biguanidas, inhibidores DPP4, glitazonas y inhibidores de las alfa glucosidasas. 

    Ver tabla:  Dieta hipocalórica equilibrada 

 

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Alimentación, diabetes y otros problemas de salud
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Ante algunos problemas de salud que derivan de la diabetes, se debe tener en cuenta un conjunto de pautas a seguir en cuanto a la alimentación. 

1. Problemas de salud agudos asociados a la diabetes, 2. Otros problemas de salud frecuentemente asociados a la diabetes, 3. Enfermedades intercurrentes.

 

1. Problemas de salud agudos asociados a la diabetes

1.1 Hipoglucemia:

Una hipoglucemia es una bajada del nivel de glucosa en la sangre por debajo de los nivelas tolerados por cada persona.

Ante los primeros signos, toda hipoglucemia se ha de tratar con hidratos de carbono simples, es decir, azúcar, zumos, o bebidas azucaradas. La cantidad a tomar es de 15 g de hidratos de carbono simples y ello equivale a: 

  • Un vaso de zumo envasado (150 ml) 
  • Un vaso de limonada, naranjada o Coca-Cola (150 ml). Estas bebidas han de ser con azúcar; por lo tanto, no han de ser light, “zero”, o sin azúcar (sugar free). 
  • Tres terrones de azúcar, o 2 sobres de azúcar, o 1,5 cucharada sopera de azúcar. Lo mejor es disolver el azúcar en agua, pero si no puede ser, la persona se lo puede poner directamente en la boca.

Si después de 10-15 minutos los signos de hipoglucemia se mantienen, la persona debe volver a tomar la misma cantidad de hidratos de carbono simples. La toma se puede repetir hasta tres veces. Una vez desaparecidos los signos y síntomas, se debe medir la glucemia capilar para confirmar que se ha solucionado la hipoglucemia.

Una vez la persona ya se encuentra bien, ha de comer hidratos de carbono complejos, es decir, pan, tostadas, cereales, etc. La cantidad ha de ser de 20 g de hidratos de carbono complejos y ello equivale a: 

  • 40 g de pan con jamón 
  • 4 tostadas con queso 
  • 30 g de cereales integrales + 1 yogur


Es importante tener en cuenta:

  • Si la persona pierde la conciencia, no se le debe dar nada por la boca, el tratamiento ha de ser farmacológico, con glucagón (Glucagen Hypokit®: jeringuilla precargada que se puede pinchar en cualquier parte del cuerpo). 
  • Si la hipoglucemia tiene lugar antes de una comida, no es necesario tomar el azúcar o el zumo de fruta, sino que se puede comenzar la comida por la fruta (hidratos de carbono simples), seguido de la ración de hidratos de carbono complejos que se tenga preparada (pasta, patatas, arroz, etc.) y, a continuación, el resto de alimentos (carne, pescado). 
  • Si se toma un antidiabético oral del grupo de la acarbosa y el miglitol y se tiene una hipoglucemia, para superarla, se debe tomar glucosa pura. La glucosa pura se encuentra en la farmacia en forma de pastillas o en la Coca-Cola normal (ni light, ni “zero”, ni sugar free). 
  • Si la hipoglucemia aparece durante el ejercicio físico, se debe parar la actividad y tomar hidratos de carbono simples (por ejemplo, 150 ml de zumo o 150 ml de bebida azucarada) y, después, tomar hidratos de carbono complejos (como tostadas con queso o cereales). Es muy importante controlar las glucemias posteriores, ya que la hipoglucemia se podría reproducir. 
  • Es muy importante tener en cuenta que la hipoglucemia inducida por la ingesta de bebidas alcohólicas no se recupera con glucagón y, además, saber que el glucagón es menos eficaz en las personas tratadas con sulfonilureas. 
    • Si no se pierde la conciencia, se deberá tomar Coca-Cola o pastillas de glucosa pura, que se encuentran en la farmacia. 
    • Si se pierde la conciencia, se deberá avisar al servicio de emergencias para que administre glucosa pura.
    Consejos de salud: Diabetes - factores y conductas de riesgo
    Consejos de salud: Antidiabéticos orales
 
1.2 Hiperglucemia y cetosis  

En el caso de la diabetes, la hiperglucemia se debe a un exceso de hidratos de carbono en la dieta o a un déficit de insulina.

Des del punto de vista dietético, el tratamiento a seguir en cada caso será el siguiente:

Hiperglucemia por exceso de hidratos de carbono

Se debe seguir estrictamente el conjunto de recomendaciones generales que se dan para todas las personas con diabetes. Para normalizar las glucemias, se debe respetar el número de comidas, el tipo y la cantidad de hidratos de carbono establecidos y, si se toman medicamentos, se debe seguir estrictamente la pauta prescrita en cada caso.

 

Cetosis o hiperglucemia por déficit de insulina

La cetosis se puede deber a: 

  • Una aportación insuficiente de hidratos de carbono en la dieta. En este caso, es característico que la glucosa en la sangre sea baja y la glucosuria (glucosa en la orina) sea negativa o escasa, pero con cetonas positivas. 
  • Un déficit de insulina. En este caso, la cetosis se acompaña de glucosa en la sangre elevada, glucosuria positiva y cetonas positivas.


El tratamiento será diferente según la causa:
 

  • Si la cetosis se debe a una aportación insuficiente de hidratos de carbono en la dieta, se resuelve tomando la cantidad necesaria que la persona requiere, habitualmente mediante el incremento de la fruta. 
  • Cuando la cetosis se acompaña de glucemias elevadas y de glucosuria intensa, se deberá modificar el tratamiento de la insulina, siguiendo las pautas marcadas por el equipo de salud, y establecer una pauta especial de alimentación, durante un máximo de 48 horas, que consistirá en: 
    • Eliminar las grasas (aceite, mantequilla, frutos secos) y las proteínas (carne, pescado , huevos). 
    • Incrementar la ingestión de líquidos mediante agua, caldos vegetales sin carne, infusiones, zumos, etc. Una proporción elevada de cuerpos cetónicos en la sangre provoca mucho malestar a la persona (náuseas, inapetencia, vómitos y dolor abdominal); por ello se recomendable tomar líquido, ya que favorece la eliminación de cuerpos cetónicos y corrige la pérdida de líquidos provocada por la hiperglucemia. 
    • Tomar hidratos de carbono en cuatro comidas principales (4 raciones de hidratos de carbono), después de la insulina, y cuatro comidas secundarias o suplementos (1 ración de hidrato de carbono), unas 3 horas después de la insulina. El tipo de hidratos de carbono recomendables en este régimen alimentario de 48 h son: 
      • En las comidas principales: pasta blanca, sémola, arroz blanco, patatas, tapioca, tostadas y fruta hervida o al horno, porque son de más fácil digestión. Se pueden tomar zumos; el menos recomendable es el de naranja, porque favorece las náuseas y los vómitos. 
      • En las comidas secundarias: lácteos, es decir, un vaso de leche descremada o 2 yogures naturales descremados. 
    • Utilizar cocciones suaves como hervidos, microondas o horno. 

2. Otros problemas de salud frecuentemente asociados a la diabetes

 
2.1 Hipercolesterolemia

En caso de tener hipercolesterolemia, además se debe tener en cuenta las recomendaciones generales en la alimentación y la diabetes, las mesuras dietéticas a seguir son: 

  • Hacer una dieta hipocalórica para perder peso en caso de sobrepeso o obesidad y posteriormente establecer una dieta saludable para mantener un peso corporal adecuado a la persona. 

    Ver tabla: Dieta hipocalórica equilibrada 
     
  • Controlar el consumo de grasas animales: 
    • Evitar tomar costillas de cerdo, cordero, víscera, embutidos, butifarra. 
    • Quitar la piel del pollo u y del pavo. 
    • Procurar que los caldos estén hechos con alimentos vegetales (verduras), poca carne y evitar utilizar otros alimentos muy grasos en su elaboración, como por ejemplo panceta, jamón, butifarra, etc. Si a pesar de todo, una vez el caldo está frío, queda una capa de grasa, se debería retirar con la espumadora. 
    • Se pueden comer 2 yemas de huevo a la semana. 
    • Tomar lácteos descremados. 
    • Evitar la pastelería y la bollería industriales, como las ensaimadas, los croissants, el pan molde, las galletas, los helados cremosos. 
    • Evitar comer platos precocinados, así como aperitivos con mucha grasa (patatas, “ganchitos”, croquetas precocinadas, etc.). 
    • Evitar tomar aquellos productos en los que en su etiquetado se lea “grasa vegetal” y no esté especificada cuál, es decir, que no se sabe si es aceite de oliva o otra. Probablemente son aceites de palma o coco, que a pesar de ser aceites son grasas saturadas y, por lo tanto, no son recomendables. 
    • Utilizar aceite de oliva, en lugar de grasas animales como la mantequilla y manteca de cerdo. 
  • Aumentar el consumo de fibra potenciando el consumo de fruta, de legumbres (3-4 veces/semana), de verduras crudas y cocidas, de cereales integrales, en lugar de refinados. 
  • Tomar pescado azul 2-3 veces/semana. El marisco se puede tomar con moderación 1 vez/semana. Se debe limitar el consumo de alcohol. Se admite una copa de vino en las comidas principales (50 ml). 
  
2.2 Hipertensión arterial

En caso de tener hipertensión arteria, además de tener en cuenta las recomendaciones generales en la alimentación y la diabetes, las medidas dietéticas a seguir serán las siguientes: 

  • Seguir una dieta adecuada para perder peso. En muchas personas con un exceso de peso, cuando el peso disminuye, mejoran las cifras de la presión arterial. 
  • Seguir una dieta pobre en sodio. La restricción de sodio es importante, porque puede evitar o retrasar el inicio de la medicación antihipertensiva. El sodio que ingerimos en la alimentación habitual procede, por un lado, del propio alimento, es sodio de constitución y, por el otro, del sodio de adición, es decir, el cloruro sódico (sal común), que se añade al cocinar. El sodio de adición es el que se ha de eliminar cuando se hace una dieta pobre en sodio (sal). 
  • Potenciar el consumo de verdura por su riqueza en potasio. Una dieta rica en potasio mejora las cifras de la presión arterial. La fruta también es rica en potasio, pero también se ha de recordar que es un alimento rico en hidratos de carbono simples.
  • Evitar los alimentos desaconsejados: 
    • cualquier tipo de sal 
    • carnes saladas, ahumadas y curadas 
    • salchichas tipo Frankfurt, hamburguesa envasada industrial 
    • embutidos en general; se pueden tomar los más magros (jamón dulce, pavo) y pobres en sal 
    • pescado en conserva, ahumados y caviar 
    • quesos en general 
    • tortillas envasadas 
    • pan y tostadas con sal 
    • aceitunas 
    • sopas de sobre, purés instantáneos, pastillas de caldo concentrado, patatas chips 
    • zumos de hortalizas y verduras envasados 
    • frutos secos con sal 
    • pastelería industrial 
    • mantequilla o margarina salada 
    • pasta italiana (macarrones, espaguetis, etc.), arroz, patatas, ya precocinadas 
    • legumbres envasadas 
    • bicarbonato, las aguas con gas y las bebidas con gas 
    • condimentos salados: mostaza, conservas con vinagre, ketchup 
    • conservas en general 
  • Consumir los alimentos permitidos: 
    • carnes, aves 
    • pescado fresco 
    • huevos 
    • leche, yogur, requesón y quesos sin sal* 
    • pan y tostadas sin sal 
    • harina, pasta italiana, cereales 
    • patatas, legumbres 
    • verdura y hortalizas 
    • fruta fresca 
    • frutos secos sin sal 
    • mantequilla, margarina sin sal 
    • aceite 
    • azúcar, pastelería casera, helados caseros 
    • chocolate, cacao 
    • agua mineral 
    • condimentos: pimienta dulce, azafrán, canela, hierbas aromáticas 
  • Potenciar los sabores de los alimentos, ya que la alimentación sin sal acostumbra a ser bastante insípida, con: 
    • ácidos: limón, vinagre 
    • ajo, cebolla, puerro 
    • especias: pimienta, azafrán, curri, canela, nuez moscada 
    • hierbas aromáticas: hinojo, menta, laurel, romero, etc. 
    • aceite aromatizado, como aceite de oliva con romero, aceite de oliva con ajo 
    • las sales de régimen: están hechas a base de cloruro potásico y su sabor no es muy agradable 
  • Potenciar la cocción al vapor y en papillota (envolver el alimento con papel de horno), ya que así se conserva más el sabor de los alimentos. Las otros maneras de cocinar (plancha, horno, guisados, estofados ) también son correctos.
 

3. Enfermedades intercurrentes

Se debe seguir un conjunto de recomendaciones específicas en caso de una enfermedad intercurrente con signos y síntomas leves: 

Consejos de salud: Diabetes - enfermedades intercurrentes

 

3.1 Gripe

En caso de tener la gripe, se recomienda:

  • Aumentar el número de autocontroles y adaptar la dosis de insulina a los resultados de las glucemias, tal como habrá recomendado el equipo de salud. 
  • Si la glucemia es baja y con cetonas en la orina, quiere decir que hay un déficit de hidratos de carbono y que es necesario ajustar la dieta. Si la glucemia es alta y hay cetonas en la orina, se debe aumentar la insulina según la pauta recomendada. 
  • No dejar de tomar las raciones de hidratos de carbono (HC) prescritas, aunque se haya de cambiar la textura para tolerarlas. 
  • Conjuntamente con las pautas dietéticas, se recomienda no hacer ejercicio físico.

 

3.2 Fiebre, anorexia (falta de apetito) y vómitos:

En estos casos, se debe asegurar el aporte adecuado de hidratos de carbono (se recomienda una ingesta mínima de 100-150 g de hidratos de carbono al día). 

  • Se toleran mejor en forma de zumos de frutas (la cantidad recomendada es de 1’5 l), purés o sopes. En caso de vómitos, no se ha de tomar zumo de naranja, porque lo estimula. 
  • Inicialmente, y si los vómitos son muy frecuentes, los hidratos de carbono se tomarán cada 15 minutos o cada hora, a base de zumos o agua con azúcar (1 l de agua con 10 cucharadas soperas de azúcar). 
  • Después, se debe procurar que la ingesta de hidratos de carbono se haga cada 3 horas.


Es importante también asegurar una ingesta mínima de líquido de 2 l al día.

  • Si es necesario, se pueden suspender temporalmente los alimentos proteicos y las grasas. 
  • Los alimentos a temperatura ambiente o más bien fríos se toleran mucho mejor que los calientes. 
  • Si en 12 h los vómitos no han disminuido y continúan siendo tan persistentes que impiden la ingesta de ningún alimento, ni tan sólo los líquidos, se debe ira al hospital, sobretodo las personas que toman insulina o antidiabéticos orales.
     
    Ver tabla:  Menú en caso de fiebre, anorexia y vómitos leves 

    Ver tabla:  Menú en caso de fiebre, anorexia, vómitos persistentes 
  • Conjuntamente con las pautas dietéticas se recomienda que se aseguren las pautas para el control de la sintomatología.


Consejos de salud: Fiebre 
Consejos de salud: Náuseas y vómitos 

 

3.3 Diarrea:

Ante una diarrea no se debe dejar de comer, sólo se deberán tomar los hidratos de carbono que son más astringentes.

  • Lácteos 
    • Aconsejados: yogur, especialmente los que contienen bifidus. 
    • Desaconsejados: leche; si hi ha diarreas muy frecuentes y abundantes puede aumentar el número de deposiciones. 
  • Verduras 
    • Aconsejadas: zanahoria en forma de puré o hervida. 
    • Desaconsejadas: todo el resto y sobretodo las verduras crudas. 
  • Fruta 
    • Aconsejadas: manzana y pera hervidas, hechas al microondas o al horno, membrillo y plátano bien maduro. La manzana, si se quiere tomar cruda, se ha de rayar y dejar reposar una rato para que se oxide (al entrar en contacto con el aire, la superficie de la manzana se oscurece). 
    • Desaconsejadas: todo el resto de frutas, tanto crudas como cocidas. 
  • Farináceos 
    • Aconsejados: arroz, pasta, sémola, tapioca, pan tostado y patata. 
    • Desaconsejados: alimentos integrales y legumbres. 
  • Proteínas 
    • Aconsejadas: pescado blanco, carnes blancas. 
    • Desaconsejadas: carnes rojas y pescado azul. 
  • Grasas 
    • Aconsejados: aceite, con moderación y siempre crudo. 
    • Desaconsejados: frutos secos.
  • Líquidos 
     
    Recomendados: infusiones, agua de arroz, agua de zanahoria, etc.
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Última modificación: 26/07/16 08:21h