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Información práctica

Prevención de problemas de salud
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Las medidas de prevención son las conductas y las actuaciones de la persona que viaja destinadas a evitar problemas de salud, como los trastornos gastrointestinales, las alteraciones producidas por picadas o mordiscos de insectos o de animales, las enfermedades transmitidas por mordiscos de animales, las alteraciones provocadas por las condiciones climáticas o geográficas, las producidas por el contacto con el agua y/o con las especies acuáticas, las enfermedades de transmisión sexual y las alteraciones relacionadas con los medios de transporte y la práctica de actividades de riesgo. También se considera una medida de prevención la preparación de un botiquín adecuado y adaptado a las necesidades específicas del viaje y de la persona que lo utiliza.

1. Trastornos gastrointestinales, 2. Alteraciones producidas por las picadas o los mordiscos de insectos, 3. Enfermedades transmitidas por mordiscos de animales, 4. Alteraciones provocadas por las condiciones climáticas o geográficas, 5. Alteraciones producidas por el contacto con el agua y/o con especies acuáticas, 6. Enfermedades de transmisión sexual, 7. Alteraciones relacionadas con los medios de transporte (7.1 viajar en avión, 7.2 viajar en automóvil, 7.3 viajar en barco), 8. Alteraciones relacionadas con la práctica de actividades de riesgo (8.1 actividades de montaña, 8.2 actividades subacuáticas), 9. Preparar el botiquín, 10. Al volver de viaje.

 

1. Trastornos gastrointestinales

Las alteraciones gastrointestinales más frecuentes en un viaje son la llamada diarrea del viajero y el estreñimiento. Los dos se explican, generalmente, por el cambio de hábitos alimentarios, de alimentos, del tipo de agua, de los horarios y, en viajes a un país en vías de desarrollo, también por la contaminación del agua, de los líquidos o de los alimentos por parte de microorganismos patógenos.

 

1.1 Agua y líquidos

Todos los líquidos, en especial el agua, son una vía de entrada importante de microorganismos y una de las causas principales de la diarrea del viajero.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen deben tener en cuenta estas medidas de prevención: 

  • En países con temperatura elevada o en épocas de verano, beber mucha agua y/o líquidos para evitar la deshidratación o golpe de calor.


Recomendaciones específicas. Las personas que viajen a lugares donde se pueden dar situaciones de riesgo alto, como los países en vías de desarrollo, deben extremar estas medidas de prevención:

  • Beber agua envasada. 
  • Evitar los cubitos de hielo si no se tiene la garantía de que están hechos con agua potable. 
  • Consumir refrescos o líquidos envasados y asegurarse de que el tapón está intacto o el cierre, hermético. 
  • Tomar infusiones como el te o el café, ya que debe hervirse el agua para prepararlas. 
  • Potabilizar el agua cuando no es potable, haciéndola hervir durante 10 minutos. Si esto no se puede hacer, deben usarse potabilizadores preparados a base de cloro y seguir las recomendaciones del fabricante. EL agua también se puede potabilizar añadiendo, por cada litro, de 2 a 4 gotas de lejía sin detergente o de 5 a 10 gotas de tintura de yodo al 2 %. Después de usar un potabilizador, es necesario esperar 30 minutos antes de beber el agua.


1.2 Alimentos

Los alimentos contaminados son una de las grandes vías de entrada de microorganismos o de toxinas, causa principal de las diarreas en la persona que viaja.

Recomendaciones generales. Todas las persones que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Lavarse las manos antes de comer para no contaminar los alimentos. 
  • Evitar los alimentos en mal estado o que no hayan pasado ningún control sanitario.


Recomendaciones específicas. Las personas que viajen a lugares donde se pueden dar situaciones de riesgo alto, como los países en vías de desarrollo, han de extremar estas medidas de prevención:

  • Consumir los alimentos cocinados y acabados de hacer, ya que el efecto desinfectante del fuego inactiva los posibles microorganismos. 
  • Evitar consumir los alimentos con más posibilidades de estar contaminados por microorganismos, como son: 
    • las verduras crudas y la fruta pelada; debe pelarla uno mismo o bien lavarla con agua potable o potabilizada; 
    • la carne, el pescado y el marisco poco cocidos; 
    • la leche y los derivados lácteos caseros de animales sin control sanitario; 
    • los productos de pastelería y los helados de elaboración casera; 
    • los alimentos cocinados que han estado expuestos a temperaturas elevadas durante un período largo de tiempo. 
    • los alimentos comprados a vendedores ambulantes o en puestos de la calle, ya que las condiciones higiénicas suelen ser más precarias en estos contextos.

Para las personas que sufren diarrea o estreñimiento, hay una serie de consejos de salud:
- Diarrea
- Estreñimiento

 

2. Alteraciones producidas por las picadas o los mordiscos de insectos:

Las picadas o los mordiscos de insectos pueden producir reacciones locales (picor, inflamación, ampollas o dolor en la zona de la picada) o transmitir enfermedades como el paludismo o malaria, la fiebre amarilla, el dengue, etc., frecuentes en algunos países en vías de desarrollo, especialmente en los que se encuentran en la zona tropical (cada uno de los dos pararelos de la esfera terrestre situados a una distancia del ecuador de 23º 27' norte y sur respectivamente). 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Utilizar ropa de manga larga y colores claros, sobre todo des del anochecer hasta el amanecer, ya que estas son las horas de máxima actividad de la mayoría de especies de mosquitos. 
  • Evitar utilizar perfumes intensos y ropa de colores oscuros, ya que pueden atraer insectos. 
  • Usar repelentes de insectos con base de dietilnonamida (DEET) en concentraciones de entre el 30 % y el 50 % para adultos; para los niños, hay productos con una concentración más baja de DEET y presentaciones en forma de cremas. También hay repelentes de insectos con base de productos naturales, como el eucaliptos. 
  • En países o situaciones climáticas en que aumenta el sudor a causa de la humedad elevada, repetir la aplicación del repelente con más frecuencia (cada 3 o 4 horas), con el fin de mantener su efecto protector. 
  • Si se hacen actividades con animales o en que puede haber animales cerca, como excursiones a caballo, llevar manga larga, pantalones largos y calzado cerrado para evitar el contacto con las garrapatas.


Recomendaciones específicas. Las personas que viajen a lugares donde se pueden dar situaciones de riesgo alto, como los países en vías de desarrollo, han de extremar estas medidas de prevención:

  • Usar una mosquitera para dormir, sobre todo por la noche. Es recomendable impregnarla con permetrina, una sustancia que aleja a los mosquitos. 
  • Aplicar insecticida en spray en la habitación una rato antes de acostarse. 
  • Utilizar espirales de incienso que desprenden una sustancia insecticida o bien aparatos eléctricos con pastillas repelentes, sobre todo durante la noche. 
  • Evitar caminar descalzo por el riesgo de heridas en los pies o por el riesgo de contagio de algunas enfermedades por contacto con la piel. 
  • Llevar un calzado cómodo y ventilado, pero cerrado, en viajes a zonas con riesgo de picadas de arácnidos o de insectos. 
  • En zonas con muchos arácnidos que pueden buscar refugio, sacudir la ropa y el calzado antes de ponérselo, sobre todo por la mañana, y hacer lo mismo con las sábanas y/o el saco de dormir antes de meterse en la cama.


Para las personas que tienen una reacción local por picada y/o mordisco de insecto, hay una serie de consejos de salud:

Reacciones locales por picada y/o mordisco de insecto

 

Mosquito llevando maleta con la enfermedad paludismo

Fuente: Infermera virtual

 

3. Enfermedades transmitidas por mordiscos de animales

 

El contacto con animales domésticos o salvajes comporta el riesgo de sufrir heridas por mordiscos o arañazos y, en el caso de animales sin control sanitario, el contagio de enfermedades como la rabia


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • En general, evitar el contacto con todos los animales que no tengan el control sanitario adecuado, tanto si son salvajes como si son domésticos. 
  • Evitar el contacto con animales domésticos desconocidos aunque parezcan mansos. 
  • Evitar acercarse a animales grandes con crías, ya que podrían interpretarlo como una amenaza y reaccionar de manera defensiva. 
  • Evitar dar de comer a animales domésticos o adiestrados, como monos.

 

4. Alteraciones provocadas por las condiciones climáticas o geográficas

Los cambios climatológicos bruscos o frecuentes, las variaciones de altitud, de temperatura o de humedad, que son habituales en los viajes a zonas geográficas diferentes, pueden ocasionar alteraciones de la salud o agravar el estado de una enfermedad crónica.


4.1 Temperatura y humedad

Factores como el sol, la humedad, el calor extremo o el frío intenso (propios de países andinos o del hemisferio norte) pueden afectar la salud con alteraciones como la insolación o la hipotermia. Estos problemas pueden dificultar la continuación normal del viaje y, en algunos casos, agravar enfermedades previas.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Llevar siempre ropa adecuada a la temperatura del país o de la zona que se quiere visitar. 
  • Tener a mano ropa de abrigo para protegerse de las bajadas bruscas de temperatura en lugares con frío intenso o cambios de temperatura frecuentes. 
  • En países cálidos o viajes durante la época de verano: 
    • llevar ropa cómoda, transpirable y de tejidos naturales, como el algodón o el lino; 
    • llevar calcetines de tejidos naturales que permitan la transpiración; 
    • llevar un calzado cómodo y adaptado a las condiciones del viaje y el clima, para prevenir lesiones en la piel del pie; 
    • evitar exposiciones largas al sol, sobre todo en las horas centrales del día; 
    • utilizar crema de protección solar alta con una precaución especial en niños y en personas con la piel delicada, para evitar quemadas solares; 
    • ponerse gafas de sol para protegerse los ojos, y sombreros o pañuelos en la cabeza para evitar insolaciones; 
    • tomar líquidos en abundancia, especialmente agua, para evitar la deshidratación; 
    • tener una precaución especial con los niños, que se pueden deshidratar más rápidamente, la gente mayor, que percibe menos la sed, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas.

En un dia de calor una persona con poco sudor al llevar ropa clara y otra con mucho sudor al llevar ropa oscura

Fuente: Infermera virtual

 

4.2 Altitud

En las zonas con una altitud superior a los 2500 metros, puede aparecer el llamado mal de altura, provocado por una reducción de la concentración de oxígeno en la atmósfera y un ascenso brusco que no da tiempo al cuerpo para adaptarse y aclimatarse al cambio. Los síntomas suelen aparecer a partir de 1-6 horas después de la llegada y los más habituales son el cansancio ante pequeños esfuerzos, el dolor de cabeza, las náuseas, los vómitos, la anorexia (pérdida del apetito) y el insomnio. No todas las personas sufren los mismos síntomas ni con la misma intensidad. Las personas con problemas cardíacos o pulmonares deben prestar una atención especial a los problemas respiratorios que pueden aparecer.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Programar un ascenso gradual para favorecer la adaptación del cuerpo a la altitud. 
  • Evitar hacer grandes esfuerzos físicos, comidas copiosas y un consumo excesivo de alcohol los primeros días de estancia en estas zonas. 
  • Planificar las visites o las excursiones más suaves para los primeros días, si el ascenso gradual no es posible.


Para las personas que sufren insolación o hipotermia, hay una serie de consejos de salud:
- Insolación
Hipotermia
Fiebre

 

5. Alteraciones producidas por el contacto con el agua y/o con especies acuáticas

La realización de actividades que impliquen el contacto con el agua y/o con especies acuáticas puede conllevar riesgos para la salud, como las picadas o las lesiones causadas por especies acuáticas o, en el caso de viajes a determinadas zonas o países en vías de desarrollo, el contagio de algunas enfermedades por contacto con el agua dulce. 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención: 

  • Agua salada. Cuando se hacen actividades en el mar o en el océano, se pueden producir lesiones accidentales por picadas (de pez escorpión, por ejemplo), por contacto (como con medusas), por mordiscos (de pulpo, por ejemplo) o heridas (por contacto con corales, por ejemplo). Por ello, deben seguirse las medidas de prevención siguientes:
    • informarse previamente de las especies marinas peligrosas y de las zonas con riesgo de lesiones, como los escollos de coral; 
    • llevar la protección personal adecuada a la actividad que se quiera hacer, como un chaleco salvavidas para la navegación a vela, un vestido de neopreno, guantes y gafas para actividades subacuáticas, etc. 
    • protegerse los pies con un calzado adecuado para caminar en zonas con piedras, escollos de coral o especies marinas que pueden picar, como, por ejemplo, el pez araña, con el fin de evitar picadas o heridas.
  • Agua dulce. Cuando se hacen actividades en ríos, lagos, estanques, balsas o piscinas cloradas, se pueden producir lesiones accidentales por caídas o resbalones o por picadas de insectos que habitan en las riberas, mordiscos de animales acuáticos o bien por contagio de hongos en el caso de piscinas. Por ello, deben seguirse las medidas de prevención siguientes: 
    • informarse previamente del estado del río, del lago o del estanque para saber si hay remolinos o corrientes y prevenir el peligro de ahogo; 
    • protegerse los pies con un calzado adecuado para caminar en zonas resbaladizas o con piedras con el fin de evitar caídas o heridas en los pies; 
    • llevar la protección personal adecuada a la actividad que se quiera hacer, como un chaleco salvavidas o un vestido de neopreno en actividades de aventura en ríos; 
    • llevar chancletas, sobre todo en las zonas de duchas de las piscinas, por el riesgo de contagio de hongos en los pies; 
    • evitar poner las manos bajo el agua en agujeros naturales, por el peligro de mordiscos o picadas de animales acuáticos que se puedan esconder en ellos.

Para las personas que tienen reacciones locales por contacto con especies marinas o por heridas, hay una serie de consejos de salud:
Reacciones locales por contacto con especies marinas
- Heridas

Recomendaciones específicas. Las personas que viajen a lugares donde se pueden dar situaciones de riesgo alto, como los países en vías de desarrollo, han de extremar estas medidas de prevención:

  • Agua salada. Si se hacen actividades en el mar o en el océano en estos países, deben mantenerse todas las medidas de prevención generales. 
  • Agua dulce. Cuando se hacen actividades en ríos, lagos, estanques o balsas en alguno de estos países, hay el riesgo de contagio de algunas enfermedades infecciosas ( manifestación clínica consecuente a una infección provocada por un microorganismo, como bacterias, hongos, virus, etc.) o parasitarias (enfermedad causada por parásitos). Por ello, deben seguirse las medidas de prevención específicas siguientes: 
    • Evitar bañarse en ríos, lagos, estanques o balsas, ya que implican el riesgo de contraer algunas enfermedades, tanto por el contacto de la piel con el agua como por la ingestión de agua contaminada.

 

6. Enfermedades de transmisión sexual:

Aunque las enfermedades de transmisión sexual tienen una distribución mundial, son más frecuentes en los países en vías de desarrollo. Las medidas de prevención recomendadas para evitarlas también previenen del contagio por vía sexual de virus como el de la hepatitis B o C y el de la inmunodeficiencia humana (VIH). 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Usar el preservativo en las relaciones sexuales no seguras. 
  • Asegurarse del buen estado del preservativo comprobando su fecha de caducidad y la integridad del envoltorio, y vigilando que no haya estado expuesto a temperaturas altas.

 

7. Alteraciones relacionadas con los medios de transporte:

Los medios de transporte para llegar al país o la zona de destino, o para moverse en los desplazamientos internos, pueden implicar riesgos para la salud.

 

7.1 Viajar en avión

El avión es el medio de transporte que se suele utilizar para viajar a distancias medias o grandes. Aunque las cabinas de los aviones tienen la presión del aire adecuada para que no produzca efectos adversos en los pasajeros, se recomienda consultar al equipo de salud si los viajeros son:

  • bebés menores de siete días; 
  • mujeres después de la 36ª semana de embarazo o después de la 32ª en caso de embarazos múltiples; 
  • mujeres hasta siete días después del parto; 
  • personas que hayan hecho, durante días, inmersiones subacuáticas a más de 9 metros de profundidad 24 horas antes de emprender el viaje o que hayan hecho un máximo de 2 horas de inmersión 12 horas antes; 
  • personas que: 
    • hayan pasado por intervenciones de cirugía o que tengan lesiones recientes, sobre todo en la zona abdominal; 
    • tengan infecciones nasales o de oído, ya que dificultan la adaptación a los cambios en la presión atmosférica durante el despegue y el aterrizaje;
    • tengan un antecedente reciente de infarto de miocardio, angina de pecho o ictus
    • tienen una enfermedad respiratoria crónica grave y no estabilizada, o dificultad respiratoria en reposo.

Síndrome de la clase turista.

Se trata de un problema circulatorio provocado por la formación de un coágulo de sangre en las venas de las piernas que, a veces, se puede desplazar hasta los pulmones. La formación de este coágulo está favorecida por la inmovilidad prolongada de las piernas en el espacio reducido del asiento del avión, del autocar o del coche y, en viajes de larga duración, puede aparecer en personas sin problemas de salud previos. El riesgo aumenta en:

  • personas de más de 40 años; 
  • personas fumadoras; 
  • personas con obesidad; 
  • mujeres embarazadas o que toman anticonceptivos; 
  • personas con: 
    • varices o problemas circulatorios en las piernas; 
    • cáncer o enfermedades hematológicas (enfermedad relacionada con el sistema sanguíneo) que favorecen la aparición de trombosis; 
  • personas con antecedentes de: 
    • trombosis o embolismo pulmonar o que tienen antecedentes familiares con el mismo problema de salud; 
    • traumatismo o cirugía reciente en las piernas o el abdomen.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen en avión han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Llevar medias elásticas o calcetines de compresión creciente, ya que favorecen el retorno venoso de las piernas y evitan el estancamiento de la sangre, de manera que disminuyen el riesgo de aparición de coágulos; 
  • Beber líquido en abundancia, especialmente agua, antes y durante el vuelo para mantener una buena hidratación; 
  • No beber alcohol durante el viaje. 
  • Cada hora, caminar un poco por el pasillo del avión. Si se viaja en autobús o en coche, se recomienda aprovechar las paradas para caminar un poco. 
  • Hacer pequeños ejercicios des del asiento, como estirar y levantar las piernas, mover los dedos de los pies y los tobillos. 
  • Evitar cruzar las piernas. 
  • No llevar ropa ni calcetines ajustados, ya que obstaculizan el recorrido de la sangre. 
  • En el caso de personas con factores de riesgo, consultar previamente a la enfermera o el médico.

 

Trastorno horario o jet lag.

Es una alteración relacionada con los cambios de horario súbitos de más de cinco horas que suele aparecer después de viajes de avión que impliquen un paso de cuatro o cinco zonas horarias tanto en dirección este-oeste como oeste-este. Generalmente, se manifiesta por cansancio, insomnio durante las nuevas horas nocturnas, malestar general, desorientación, alteraciones gastrointestinales, irritabilidad, dificultad en la concentración o disminución del rendimiento tanto mental como físico. Estos síntomas desaparecen gradualmente a medida que el cuerpo se adapta a la nueva zona horaria. 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Ir ajustando los horarios de descanso y de las comidas a la hora del país de destino, si es posible, dos o tres días antes de la salida. Si se viaja en dirección al este, se recomienda ir a dormir una hora antes de lo que es habitual, mientras que, si se viaja en dirección al oeste, conviene hacerlo una hora más tarde. Si no se puede seguir esta adaptación progresiva antes, se puede hacer mientras se viaje. De esta manera, se pueden reducir los efectos más frecuentes del cambio horario.
  • Al volar hacia el oeste, puede ser útil exponerse a la luz durante la tarde y evitar la luz de la mañana (mediante el uso de antifaces o gafas oscuras). En cambio, al volar hacia el este, es recomendable evitar la luz vespertina y exponerse a la luz de la mañana. 
  • Favorecer la exposición a la luz diurna al llegar al país de destino, ya que mejora la adaptación del cuerpo al nuevo horario. 
  • Evitar el consumo excesivo de alcohol y de cafeína, ya que puede inducir a la somnolencia o la excitación y, por lo tanto, estorbar la adaptación al nuevo horario de descanso.
  • Evitar comidas copiosas que, por su lenta digestión, pueden dificultar el sueño.
  • En el lugar de destino, intentar dormir un mínimo de 4 horas en la noche local, lo que se llama “sueño de soporte”, para que el reloj corporal interno pueda adaptarse al cambio horario.
  • Las personas que toman medicación a unos horarios determinados (por ejemplo, insulina) deben ir ajustando el horario de la medicación hasta cuadrarlo con el de destino.
  • El ciclo de luz y oscuridad es uno de los factores más importantes para fijar el reloj corporal interno. Una exposición oportuna a la luz diurna, preferentemente la luz del sol, en el destino, generalmente ayuda a adaptarse.
  • En ocasiones, utilizar pastillas para dormir de acción corta puede ser de ayuda, aunque sólo deben usarse siguiendo recomendaciones médicas. 

 

7.2 Viajar en automóvil
 

Viajar en coche, ciclomotor, motocicleta o transporte comunitario, como un autobús, puede conllevar ciertos peligros y riesgos para la salud, como la síndrome de la clase turista o los accidentes de tráfico. 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen en automóvil han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

Como conductor:

  • asegurarse de que el vehículo cumple las normas mínimas de seguridad y las condiciones de funcionamiento; 
  • respetar las normas de tráfico universales y propias del país, e informarse de la necesidad de hacer algún trámite previo con el permiso de conducir. 
  • llevar casco protector si se va en ciclomotor o motocicleta.


Como pasajero:

  • asegurarse de que el vehículo cumple las garantías mínimas de seguridad y las condiciones de funcionamiento; 
  • comprobar que el conductor esté autorizado y en condiciones para conducir; 
  • llevar casco protector si se viaja en el asiento posterior de un ciclomotor o de una motocicleta.


Como peatón:

  • mantener una actitud de alerta e ir por la calle o por las carreteras siguiendo las normas de seguridad, ya que, en muchos países, no se respetan las prioridades de los peatones, lo que aumenta el riesgo de accidentes; 
  • llevar una linterna y ropa con algún elemento fosforescente si se camina por zonas con poca iluminación.
 


7.3 Viajar en barco

Este medio de transporte puede conllevar ciertos peligros y riesgos para la salud.


Recomendaciones generales
. Todas las personas que viajen en barco han de tener en cuenta estas medidas de prevención: Este medio de transporte puede conllevar ciertos peligros y riesgos para la salud. Todas las personas que viajen en barco han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • sar calzado antideslizante en la cubierta del barco para evitar posibles accidentes. 
  • En caso de tendencia al mareo: 
    • en lugares cerrados, evitar leer o hacer actividades que requieran concentrar la vista; 
    • consumir alimentos en poca cantidad y fáciles de digerir; 
    • mirar un punto fijo o bien la línea del horizonte cuando se esté en cubierta; 
    • tomar, media hora antes de embarcar, un medicamento contra el mareo. 
  • Seguir todas las normas de seguridad durante el viaje en barco, y extremar su cumplimiento si hace mal tiempo. 
  • Protegerse la piel con una crema con factor de protección solar elevado para evitar las quemadas. 
  • Llevar ropa de abrigo e impermeable, aunque el recorrido sea por zonas cálidas o en épocas de calor, ya que, de noche, la bajada de la temperatura y la humedad elevada pueden intensificar la sensación de frío. 
  • Seguir los consejos de salud o recibir las vacunas necesarias, según el recorrido y las paradas en puertos de países con situaciones sanitarias diferentes.  

 

8. Alteraciones relacionadas con la práctica de actividades de riesgo:

Ciertas actividades deportivas, en especial las de montaña y las subacuáticas, requieren unas precauciones específicas para evitar riesgos para la salud.

 

8.1 Actividades de montaña

Actividades como el senderismo, las ascensiones a montañas o la escalada pueden conllevar ciertos problemas y riesgos para la salud. 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Tener una base de preparación física y haber planificado correctamente la actividad. 
  • Contratar un seguro que cubra las actividades deportivas que se quieran hacer. 
  • Informarse previamente de las condiciones para hacer estas actividades en el país o la zona de destino, como la climatología o la necesidad de permisos. 
  • Seguir todas las normas de seguridad propias de la actividad que se quiera hacer. 
  • Seguir el proceso de aclimatación si se hace una ascensión de alta montaña.

 

8.2 Actividades subacuáticas

Las actividades relacionadas con el submarinismo pueden conllevar ciertos problemas y riesgos para la salud. 


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Tener una base de preparación física y haber planificado correctamente la actividad. 
  • Contratar una seguro que cubra las actividades deportivas que se quieren hacer. 
  • Informarse previamente de las condiciones para hacer estas actividades en el país o la zona de destino, como la climatología o la necesidad de permisos. 
  • Seguir todas las normas de seguridad propias de la actividad a realizar. 
  • Por el riesgo de problemas por descompresión, no viajar en avión hasta que hayan pasado: 
    • 24 horas desde la última inmersión a más de 9 metros de profundidad y/o después de haber realizado esta actividad durante días; 
    • 12 h después de un máximo de 2 horas de inmersión. 

 

9. Preparar el botiquín

El botiquín contiene los medicamentos, el material de curas, los informes y/o la documentación médica que puede ser necesaria en un momento determinado para atender cualquier problema de salud, generalmente de tipo leve, que puede tener el viajero. 


Infografia: qué es necesario en un botiquín de viaje

Descargar infografía: Botiquín de viaje


Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Medicamentos y material básico para emergencias: 
    • analgésico/antitérmico para el dolor o la fiebre; 
    • antiinflamatorio para dolores de más intensidad o inflamaciones; 
    • antidiarreico para cuando la diarrea no se acompañe de fiebre y siempre como complemento de la hidratación oral; 
    • sobres de rehidratación oral, que deben disolverse en un litro de agua, en el caso de diarreas o vómitos (se pueden preparar de manera casera disolviendo, en un litro de agua, seis cucharaditas de azúcar, una de sal, una de bicarbonato y zumo de limón); 
    • antihistamínico oral para reacciones alérgicas o picadas de insectos; 
    • medicamentos para al mareo en viajes en barco o para las personas con tendencia al mareo en diferentes medios de transporte; 
    • material básico de curas (tiritas, gasas, antiséptico para desinfectar heridas); 
    • termómetro; 
    • repelentes de insectos; 
    • producto tópico para la piel, con un componente de antihistamínico o con amoníaco, para reducir el picor posterior a las picadas; 
    • crema protectora solar. 
  • En caso de tener una enfermedad crónica o en otras situaciones de salud especiales: 
    • informe médico explicativo en el idioma del país de destino o de los países de tránsito; 
    • el doble de medicación, distribuida en diferentes lugares del equipaje, por si se perdiera una parte, en caso de seguir un tratamiento farmacológico. 
  • En general, llevar los medicamentos o el material que la persona sepa utilizar. 
  • En el caso de viajar en grupo, llevar un botiquín único, con una o más personas que sean responsables de él. 
  • Utilizar los medicamentos siempre siguiendo las recomendaciones indicadas en el prospecto específico correspondiente.

Medicamentos: el prospecto

 

10.  Al volver del viaje:

Después de un viaje a países en vías de desarrollo, pueden presentarse algunos problemas de salud bastante tiempo después del regreso.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajen han de tener en cuenta estas medidas de prevención:

  • Después del regreso de un viaje a zonas con paludismo o malaria, continuar el tratamiento preventivo correspondiente (una semana o cuatro semanas, según el medicamento y la recomendación del médico o la enfermera). 
  • Consultar a la enfermera o al médico si durante el viaje o a la vuelta aparecen problemas de salud. 
  • Si aparecen problemas de salud hasta a 12 meses después de volver, recordar a la enfermera o al médico los antecedentes de viaje a un país en vías de desarrollo.

 

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Prevención de la malaria o paludismo
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El paludismo o malaria es una enfermedad frecuente en algunos países en vías de desarrollo, de la zona tropical y subtropical de África, de Asia, de Centroamérica y de América del Sur; se contagia por la picadura de un mosquito, que suele atacar del atardecer hasta la madrugada.

 

Las personas que viajan a zonas o países endémicos (paises donde existen una enfermedad endémica) deben aplicar las medidas correspondientes para prevenirla, ya que, si no se trata de manera adecuada, puede tener graves consecuencias.

Conviene seguir las medidas preventivas recomendadas para evitar picaduras de mosquito, aunque se haya hecho la prevención farmacológica de la malaria.

Recomendaciones generales. Todas las personas que viajan, tienen que seguir las medidas de prevención siguientes.  

  • Es necesario personalizar las medidas de prevención según las características del viaje: la destinación, la duración, las condiciones, la época climática y las características de la persona
  • Hay que seguir las medidas de prevención de las picaduras de mosquito para evitar el contagio de la enfermedad.
  • Debe utilizarse el medicamento preventivo (quimioprofilaxis antipalúdica) más adecuado según las características del viaje y las del viajero, según las recomendaciones personalizadas por una enfermera o un médico experto. 
  • Hay diferentes medicamentos preventivos y la dosis varía según el tipo de medicamento: unos se administran con dosis semanales y otros, con dosis diarias. Todos tienen que empezarse a tomar antes de entrar en una zona de riesgo de paludismo o malaria y deben continuar tomándose durante la estancia y al salir de la zona de riesgo de la enfermedad.

 

- Centros Vacunales/Unidades de Salud Internacional en Cataluña.

- Centros Vacunación Internacional adscritos al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad

 

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Viajar y las etapas del ciclo vital
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Cuando la persona se encuentra en una situación de vida determinada, como, por ejemplo, pertenecer a un grupo de edad extrema (infancia y vejez), estar embarazada o tener una enfermedad crónica o una discapacidad física o psíquica, es necesario que siga una serie de medidas específicas para prevenir problemas de salud.

1. Viajar en la infancia, 2. Viajar en la vejez.

 

1. Viajar en la infancia

Generalmente, durante la infancia no hay ningún problema para poder viajar, pero sí que, además de seguir las recomendaciones generales, es importante tener en cuenta las recomendaciones siguientes para evitar riesgos para la salud. 


Medidas preventivas específicas. 

  • Beber abundantes líquidos en países o zonas en que haga calor o haya una humedad elevada, ya que los niños son más susceptibles a la deshidratación. 
  • Controlar las condiciones de higiene y salubridad de los líquidos y alimentos, además, conviene evitar los alimentos crudos, por el riesgo de diarreas y por el peligro de deshidratación. 
  • Tener especial cuidado con las condiciones climáticas extremas: el calor y el frío intenso y los cambios de temperatura habituales. Hay que llevar ropa adecuada: transpirable y de tejidos naturales para el calor y ropa de abrigo para el frío. 
  • Llevar un sombrero y protección solar de un factor alto, en zonas o en épocas de calor y al sol, y también para viajes a la playa o a la montaña durante el verano, para evitar insolaciones y quemaduras solares. 
  • No es recomendable que el niño juegue con animales, aunque sean domésticos, ya que pueden morder o transmitir algunas enfermedades.


Medio de transporte. Según el medio de transporte utilizado, deben tomarse algunas precauciones específicas con los niños. 

Avión: 
  • Los niños pueden viajar a partir de la semana de edad. 
  • Durante el despegue y el aterrizaje del avión, dar el pecho o el biberón a los lactantes, para reducir o evitar las molestias y el dolor de oído causados por los cambios de presión en la cabina del avión. 
  • Beber con frecuencia, ya que los niños son más susceptibles a la deshidratación.

 

Coche: 
  • Utilizar el asiento de seguridad adaptado a la edad y al peso del niño. 
  • Graduar la temperatura del coche entre 20-22 ºC. 
  • Poner un parasol en las ventanas para evitar el sol directo. 
  • Hacer paradas frecuentes durante los trayectos largos. 
  • Beber con frecuencia, ya que los niños son más susceptibles a la deshidratación. 
  • Llevar un juguete para que el niño se distraiga.

 

Vacunaciones. 
  • Tener el calendario de vacunas sistemáticas infantiles actualizado. 
  • Consultar, en el centro de salud o en un centro de vacunaciones internacionales, para valorar de forma individualizada las vacunas necesarias según las características del viaje y las características del niño que viaja. 
  • Llevar el carné de vacunaciones durante el viaje.

 

Paludismo o malaria.

Es importante hacer prevención de esta enfermedad en viajes a zonas donde es una patología habitual, ya que las complicaciones pueden ser más graves durante la infancia. Es importante extremar las medidas de prevención de las picaduras de mosquito; es necesario consultar al centro de salud o al centro de vacunaciones internacionales, para valorar de forma personalizada qué tipo de medicación preventiva debe seguirse según el peso, la edad y las características del niño que viaja. 

Consejos de salud: Infancia

 

 

2. Viajar en la vejez

 

Generalmente, durante la vejez no hay ningún problema para poder viajar, pero sí que, además de seguir las recomendaciones generales, es importante tener en cuenta las recomendaciones siguientes para evitar riesgos para la salud. 


Medidas preventivas específicas. 

  • Tener precaución en los viajes a zonas con grandes altitudes y sin aclimatación previa. 
  • Beber con frecuencia en viajes a países o zonas con temperaturas elevadas, ya que, durante la vejez se es más susceptible a la deshidratación, porqué con la edad se reduce la sensación de sed. 
  • Programar el viaje de manera que haya espacios y tiempo suficiente para el descanso.

 

 

Persona mayor cargando mochila de viaje y cámara de fotos

 Fuente:http://www.vuelaviajes.com/wp-content/2008/10/viajero-solitario.jpg

 

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Viajar y otras situaciones de vida
pP@)

Cuando la persona se encuentra en una situación de vida determinada, como, por ejemplo, pertenecer a un grupo de edad extrema (infancia y vejez), estar embarazada o tener una enfermedad crónica o una discapacidad física o psíquica, es necesario que siga una serie de medidas específicas para prevenir problemas de salud. 

  1. Viajar en el embarazo
  2. Viajar y tener un problema de salud crónico
  3. Personas con discapacidad

 

1. Viajar en el embarazo

 

Generalmente, el embarazo no supone ningún impedimento para poder viajar, pero sí que, además de seguir las recomendaciones generales, conviene tener en cuenta las recomendaciones siguientes para evitar riesgos para la salud, tanto de la mujer como del feto.

Infografía: Consejos paraa viajar embarazada 

Descargar infografía: Viajar embarazada 


Medidas preventivas específicas. 

  • Beber muchos líquidos, como mínimo dos litros al día, en países o épocas con calor. 
  • Mantener una dieta equilibrada siempre que las circunstancias del viaje lo permitan. 
  • Comprobar que los líquidos y los alimentos tienen garantías higiénicas. 
  • Si se viaja a zonas con grandes altitudes, hay que hacer siempre una aclimatación previa. 
  • Hacer los descansos que sean necesarios. 
  • Llevar ropa cómoda y calzado adecuado a la temperatura del país y a las características del viaje. 
  • Extremar las medidas de protección contra las picaduras de insectos para evitar el contagio de algunas enfermedades. 
  • Conocer los recursos sanitarios disponibles del país de destino.


Medio de transporte. Según el medio de transporte utilizado, la mujer embarazada tiene que seguir unas precauciones específicas.

Avión:
  • Evitar los trayectos de larga duración, las mujeres con embarazos simples a partir de la semana 36 y las mujeres con múltiplos a partir de la semana 32 (por el riesgo de parto), y durante los siete días posteriores al parto. 
  • A partir de la semana 28, la mayoría de compañías piden un certificado firmado por un profesional de la salud que certifique que la mujer embarazada no ha presentado ningún problema de salud hasta entonces y donde conste la fecha estimada del parto. 
  • El riesgo de exposición a radiaciones atmosféricas es muy bajo tanto para el feto como para la madre. 
  • Las radiaciones de los aparatos electrónicos de los aeropuertos no son lesivas para el feto. 
  • El riesgo de sufrir tromboembolismos en una mujer gestante sin ningún problema de salud es muy bajo, sin embargo se recomienda pasear cada dos horas, como mínimo, y hacer ejercicios circulatorios suaves. 
  • Utilizar ropa y calzado cómodos (ropa ancha y calzado que se pueda sacar con facilidad); si el viaje es muy largo, utilizar medias de compresión. 
  • No hay ninguna normativa internacional para la mujer embarazada que viaja en avión, pero cada compañía tiene sus propias reglas. Así, pues, habrá que informarse de antes de contratar el viaje.

 

Automóvil: 
  • Llevar siempre el cinturón de seguridad, tanto si la mujer embarazada conduce como si es la acompañante. Actualmente, existe un dispositivo homologado, no obligatorio, llamado BeSafe©, que hace pasar el cinturón por debajo del abdomen para evitar traumatismos abdominales en caso de colisión. 
  • Viajar siempre con ropa cómoda que no apriete. 
  • Hacer paradas de diez minutos cada dos horas en los recorridos largos. 
  • No tomar medicación para el mareo, si el médico no lo autoriza. 
  • Conducir de manera suave.

Embarazada con el cinturón de seguridad en el coche
Descárgate aquí la infografía

 

Tren: 
  • El tren es un medio de transporte ideal para la mujer embarazada, ya que puede pasearse, relajarse (porqué no se tiene que estar pendiente del tráfico), comer, beber e ir al baño las veces que convenga. 

 

Barco: 
  • El embarazo no supone ningún impedimento para viajar en barco, pero hay que conocer la normativa específica de la compañía en que se viaje. 
  • Viajar en barco durante el primer trimestre de embarazo puede agravar las náuseas y los vómitos típicos de este periodo.


Vacunaciones. Durante el embarazo se pueden administrar algunas vacunas, pero algunas están contraindicadas, por lo tanto, es importante consultar en el centro de salud o en el centro de vacunaciones internacionales qué vacunas pueden ser necesarias y hacer una valoración individualizada.

Paludismo o malaria. Es importante hacer prevención de esta enfermedad en viajes a zonas donde es una patología habitual, ya que las complicaciones pueden ser más graves durante la infancia. Es importante extremar las medidas de prevención de las picaduras de mosquito; conviene consultar en el centro de salud o en el centro de vacunaciones internacionales, para valorar de forma personalizada qué tipo de medicación preventiva debe seguirse. 

Consejos de salud: Embarazo

 

 

3. Viajar y tener un problema de salud crónico

 

Generalmente, tener un problema de salud crónico, como, por ejemplo, la diabetes, no supone ningún impedimento para poder viajar, pero sí que, además de seguir las recomendaciones generales, es importante tener en cuenta las recomendaciones siguientes para evitar riesgos para la salud. 


Medidas preventivas específicas. 

  • Antes del viaje, hacer una visita previa a la enfermera o al médico, con el fin de asesorarse de las posibles modificaciones o adaptaciones en el tratamiento de la enfermedad durante el viaje. 
  • Siempre que sea posible, viajar cuando la enfermedad esté en una fase controlada, ya que, los cambios de horario, de hábitos en la alimentación y en el descanso, los cambios en el clima o la altitud, o los viajes frecuentes, podrían provocar más alteraciones a la persona. 
  • Las personas con problemas de salud como la diabetes, la dislipemia (colesterol elevado) o la hipertensión arterial que, como parte del tratamiento, deben seguir unos hábitos de alimentación específicos, es importante que los mantengan durante todo el viaje. 
  • Llevar el informe médico explicativo del problema de salud crónico en el idioma del país de destino o de los países de tráfico, por si es necesaria la asistencia sanitaria. 
  • Si se sigue un tratamiento farmacológico, hay que llevar el doble de la medicación, distribuida en diferentes sitios del equipaje, por si se pierde una parte. 
  • Conocer el componente genérico de la medicación, para poder conseguir medicamentos en caso de necesidad. 
  • Las personas con alergias ambientales, como, por ejemplo, al polen, deben informarse de la época estacional del país de destino. 
  • Consultar previamente la ubicación de los centros de salud u hospitales próximos en el lugar de destino.


Medio de transporte. Según el medio de transporte utilizado, la persona con un problema de salud crónico tiene que seguir unas precauciones específicas. 

Avión: 
  • Llevar el informe médico explicativo del problema de salud crónico en el idioma del país de destino o de los países de tráfico, para presentarlo en el aeropuerto en los siguientes casos: 
    • cuando, en el equipaje de mano, se lleva medicación, material médico o jeringuillas y agujas. 
    • cuándo se llevan dispositivos metálicos, como, por ejemplo, una prótesis artificial o un marcapasos, para evitar problemas o alteraciones en el momento de pasar por los escáneres de los controles de seguridad.

 

4. Personas con discapacidad

 

Generalmente, tener una discapacidad no supone ningún impedimento para poder viajar, pero sí que, además de seguir las recomendaciones generales, es importante tener en cuenta las siguientes recomendaciones para evitar riesgos para la salud. 


Medidas preventivas específicas. 

  • Organizar y adaptar el viaje a las necesidades de cada persona en función del tipo y del grado de discapacidad, con el fin de poder disfrutarlo como el resto de viajeros. 
  • Pedir información a las compañías aéreas, marítimas, de ferrocarriles o de transporte por carretera, a los aeropuertos, puertos, estaciones de tren o autobuses, sobre las ayudas técnicas o humanas para personas con discapacidad física y psíquica, con el objetivo de facilitar los desplazamientos en el lugar de origen, de destino o durante el tráfico entre destinaciones; también es importante informarse sobre las posibilidades de un servicio de acompañamiento. 
  • Las personas que necesitan una silla de ruedas para moverse deben informarse de los accesos adaptados en el país de destino. 
  • Las personas con discapacidad psíquica, deben llevar una identificación en un sitio visible, para que el tutor o la persona o entidad responsable las pueda localizar si se pierden.

 

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Vacunaciones
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Las vacunas permiten prevenir algunas enfermedades y complementan las medidas de prevención de problemas de salud. Por lo tanto, es importante recibirlas cuando sean necesarias para protegerse de estas enfermedades y poder disfrutar, así, de un viaje con salud. 

Siempre es aconsejable una planificación con tiempo, si es posible, de un mes antes del viaje, para poder administrar las vacunas indicadas, según los factores generales que condicionen el consejo personalizado, las características del viaje, la historia de salud y la situación de vida de la persona que viaja.
Inyección y viales

Fuente: Infermera virtual

Debe tenerse siempre presente que la vacunación no sustituye la necesidad de seguir las medidas preventivas de problemas de salud necesarias en cada situación.

También es importante seguir el Consejo postvacunación.

Recomendaciones generales

A continuación se describen las vacunaciones que se recomiendan de manera general a las personas que viajan.

 

Tétanos y difteria

El tétanos es una enfermedad grave de distribución mundial causada por una bacteria que se encuentra en la tierra; se contagia a través de las heridas. La difteria es una enfermedad de distribución mundial que puede ser grave; se contagia por contacto con personas enfermas o portadoras de la enfermedad. Existe una vacuna combinada para las dos enfermedades y es recomendable para cualquier viaje o destinación. 

 

Recomendaciones específicas

A continuación se describen las vacunas recomendables u obligatorias según las características del viaje, el historial de salud y la situación de vida de la persona que viaja. Son especialmente necesarias en los viajes a países en vías de desarrollo.&nbsp

1. Hepatitis A, 2. Hepatitis B, 3. Fiebre tifoidea, 4. Fiebre amarilla, 5. Meningitis meningococia A-C y A, C, Y, W-135, 6. Rabia, 7. Encefalitis japonesa, 8. Neumococo, 9. Cólera, 10. Gripe, 11. Poliomielitis, 12. Encefalitis centroeuropea, 13. Triple vírica (Sarampión, Rubeola y Parotiditis).

 

 

1. Hepatitis A

La hepatitis A es una enfermedad habitual en países en vías de desarrollo; se contagia por el agua y los alimentos contaminados. La vacuna es recomendable para viajes a países en vías de desarrollo, a las repúblicas exsoviéticas, en algunos países del este de Europa y en los países bálticos, sobre todo para personas menores de 35-40 años de países desarrollados, ya que, probablemente, no tienen anticuerpos de este tipo de hepatitis. 

 

2. Hepatitis B

La hepatitis B es una enfermedad frecuente en países en vías de desarrollo; se contagia por vía sanguínea y sexual. La vacuna es recomendable en viajes de riesgo, sobre todo para cooperantes, voluntarios, personas que hagan viajes de larga duración, personas que viajen con frecuencia, personas que hagan viajes en condiciones higiénicas precarias, etc.  

 

3. Fiebre tifoidea

La fiebre tifoidea es una enfermedad frecuente en países en vías de desarrollo; se contagia por el agua y los alimentos contaminados. Aunque la persona que viaja se vacune, deben seguirse las medidas preventivas recomendadas en el consumo de líquidos y alimentos


4. Fiebre amarilla

La fiebre amarilla es una enfermedad localizada en países del África subsahariana y de América del Sur; se contagia por la picadura de un mosquito. La vacuna, acompañada del certificado internacional correspondiente, es obligatoria para viajar a países donde la enfermedad es endémica. Aunque la persona que viaja se vacune, deben seguirse las medidas preventivas recomendadas para evitar las picaduras de mosquito


5. Meningitis meningococia A-C y A, C, Y, W-135

La meningitis meningococia es una enfermedad localizada en algunos países del África subsahariana durante la época seca; se contagia por el contacto con personas enfermas o portadoras de la enfermedad. La vacuna es recomendable para las personas que viajen a estas zonas y obligatoria para los peregrinos en la Meca durante el hajj, la peregrinación multitudinaria que hacen los musulmanes al acabar el ramadán, ya que en las aglomeraciones de gente son habituales los brotes de esta enfermedad. 

 

6. Rabia

La rabia es una enfermedad que afecta al sistema nervioso central; se contagia por contacto con personas o animales enfermos, habitualmente a través de la mordedura de un animal enfermo. La vacuna es recomendable para viajeros que entren en contacto con animales (veterinarios, zoólogos, cazadores, antropólogos, etc.), y en los viajes de larga duración, en estancias en zonas rurales o en viajes con condiciones precarias. 

 

7. Encefalitis japonesa

La encefalitis japonesa es una enfermedad localizada en zonas del sureste asiático; se contagia por la picadura de mosquito. La vacuna es recomendable en casos especiales según las condiciones del viaje, la duración y la época del año (hay más riesgos durante la época de las lluvias). Aunque la persona que viaja se vacune, deben seguirse las medidas preventivas recomendadas para evitar las picaduras de mosquito


8. Neumococo

Las enfermedades causadas por el neumococo son de distribución mundial; se contagian por contacto con personas enfermas. La vacuna es recomendable en personas mayores de 65 años, y en menores si tienen una enfermedad crónica o enfermedades que produzcan una disminución de las defensas inmunológicas. 


9. Cólera 

El cólera es una enfermedad intestinal que puede provocar deshidratación por una diarrea grave; se contagia por líquidos y alimentos contaminados. La vacunación sólo se recomienda en casos muy concretos, ya que el riesgo de contagio para el viajero es bajo. Además, aunque la persona que viaja se vacune, deben seguirse las medidas preventivas recomendadas para controlar el consumo de líquidos y alimentos

 

10. Gripe

La gripe es una enfermedad de distribución mundial; se contagia por contacto con personas enfermas. La vacuna es recomendable en los casos siguientes: 

  • Viajeros que pertenecen a grupos de riesgo: personas mayores de 59 años y personas con enfermedades crónicas, ya que tienen más riesgo de sufrir complicaciones. 
  • Viajes a zonas con casos declarados de gripe aviar, como algunas zonas del sureste asiático y China. 
  • Viajes en invierno: entre octubre y marzo, en el hemisferio norte, y entre abril y septiembre, en el hemisferio sur.

 

11. Poliomielitis 

La poliomielitis es una enfermedad habitual en zonas con condiciones higiénicas deficientes; se contagia por vía oral. La vacuna es recomendable según la destinación y las características del viaje y de la persona que viaja. 


12. Encefalitis centroeuropea

La encefalitis centroeuropea es una enfermedad localizada sólo en algunos países del centro de Europa; se contagia por la picadura de una garrapata. La vacuna es recomendable según las condiciones del viaje, la duración, la época del año (de mayo a septiembre) y las zonas que se visitarán durante el viaje.


13. Triple vírica (Sarampión, Rubeola y Parotiditis) 

Estas enfermedades son de distribución mundial; se contagian por contacto con personas enfermas. La vacuna es recomendable en personas no vacunadas en la infancia y en especial los nacidos entre 1966 y 1990 (años en que las coberturas de vacunación infantil comienzan a ser óptimas). 

 

Consejo postvacunación:

En ocasiones, en algunas personas las vacunas pueden producir reacciones locales (en la zona de la inyección) o bien generales (en todo el cuerpo). A continuación se describen los consejos con el fin de aliviar estas molestias: 

  1. Reacciones locales. Son dolor, inflamación, enrojecimiento, calor o nódulos en torno a la zona de punción. Estas reacciones generalmente duran sólo unos días. Cuando aparezcan, deben seguirse las recomendaciones siguientes: 
    • Aplicar frío en la zona: si se aplica con un producto congelado, como por ejemplo, cubitos, acumuladores congelados o una bolsa de guisantes, debe cubrirse la zona con una tela para evitar el contacto directo con la piel. 
    • Tomar un antitérmico o analgésicos como el paracetamol, si el dolor es intenso. 
  2. Reacciones generales. Son las que, generalmente, afectan a todo el cuerpo: fiebre, dolor o malestar general. Cuando aparezcan, deben que seguirse las recomendaciones siguientes: 
    • Tomar un antitérmico o analgésicos como el paracetamol, para la fiebre o el dolor generalizado. 
    • Si los síntomas no mejoran o si se agravan, consultar a un profesional sanitario.

Infografía: consejos postvacunación

Decargar aquí la infografía

 

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Problemas de salud del viajero
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Durante un viaje, ya sea por las características particulares de la persona que viaja o por las características del viaje, aunque se sigan las medidas preventivas indicadas, pueden aparecer alteraciones o problemas de salud, como 1. Diarrea, 2. Estreñimiento, 3. Insolación, 4. Hipotermia, 5. Fiebre, 6. Reacciones locales por una picadura o una mordedura de insectos, 7. Reacciones locales por contacto con especies marinas, 8. Heridas.

 

 

1. Diarrea

La diarrea es el aumento del número de deposiciones con excrementos de consistencia líquida. Puede aparecer por el cambio de alimentación, del tipo de agua, de clima y de horario, o por las toxinas en pescados y moluscos no controlados, pero la causa más habitual es por la ingesta de alimentos o bebidas contaminadas, ya que es la vía de contagio de muchas enfermedades infecciosas (es la manifestación clínica consecuente a una infección provocada por un microorganismo, como bacterias, hongos, virus, etc.) o parasitarias (enfermedad causada por parásitos). 


Las diarreas se pueden manifestar con o sin fiebre, y acompañadas de otras alteraciones como los vómitos o malestar general. Las más habituales son las llamadas diarreas del viajero, que, generalmente, no van acompañadas de fiebre y duran, aproximadamente, dos o tres días.

En el caso de diarrea, conviene tener en cuenta los consejos siguientes. 

  • Hay que rehidratarse con líquidos. Pueden tomarse sobres de rehidratación oral (por ejemplo, Sueroral©) disueltos en agua o prepararlos con 1 litro de agua, 6 cucharaditas de azúcar, un poco de sal, un poco de bicarbonato y el zumo de dos o tres limones, y tomarse el líquido despacio y de manera continuada.
     
    Alimentos: agua, sal, azúcar, zumo, limón

Fuente: http://www.gencat.cat/salut/depsalut/html/ca/vacances/csvacviat5.htm#marca1

  • Conviene utilizar un antidiarreico, siguiendo la pauta recomendada y sólo mientras duren las diarreas. 
  • En el caso de diarreas con fiebre, vómitos, excrementos con sangre, o de sufrir una diarrea más de dos o tres días, es necesario consultar el médico o el centro sanitario.

 
Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas: 

Trastornos gastrointestinales 


2. Estreñimiento

El estreñimiento es el aumento en el intervalo entre deposiciones y el aumento de la consistencia de los excrementos. Las causas más habituales son los cambios de alimentación, de clima y de horario, que favorecen la alteración en el ritmo habitual de deposiciones de la persona. 


En el caso de estreñimiento, conviene tener en cuenta los consejos siguientes

  • Deben tomarse, como mínimo, 1,5 litros de líquidos al día y, en países en que haga más calor, hay que aumentar esta cantidad. 
  • Conviene comer frutas y verduras, por el aporte de fibras. 
  • Se recomienda hacer masajes circulares suaves en la barriga en el sentido de las agujas del reloj. 
  • Se recomienda tomar laxantes, siguiendo las recomendaciones de un profesional.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas: 

Trastornos gastrointestinales

 

3. Insolación

La insolación es una alteración de la regulación térmica del cuerpo provocada por una exposición larga al sol sin protección. Las personas más sensibles a sufrir una insolación son la gente mayor y los niños pequeños; los viajes con más riesgo son los que se hacen a zonas tropicales o a zonas desérticas, o los viajes que se hacen durante el verano, sobre todo si la persona se expone al sol durante las horas centrales del día. 


Generalmente, se manifiesta con dolor de cabeza, mareos, desorientación, náuseas, taquicardia, temperatura corporal elevada, piel caliente y enrojecida y, a veces, pérdida del conocimiento y alucinaciones.

En el caso de insolación, conviene tener en cuenta los consejos siguientes

  • Debe colocarse la persona en un lugar con sombra y fresco. 
  • Es necesario quitar toda la ropa a la persona y aplicar agua fría en todo el cuerpo y toallas mojadas, en agua fría, en la cabeza, las axilas y las ingles, para favorecer la bajada de la temperatura corporal. 
  • Deben beberse líquidos (agua o bebidas isotónicas) de manera frecuente y con pequeños sorbos; es necesario evitar los líquidos muy fríos.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas:

- Alteraciones provocadas por las condiciones climáticas o geográficas

 

4. Hipotermia 

La hipotermia es una alteración de la regulación térmica del cuerpo que provoca un descenso de la temperatura por debajo de los 35 ºC, provocada por una exposición larga a temperaturas bajas sin la protección de abrigo adecuada o por una larga inmersión en el agua. 


Generalmente, se manifiesta con dificultades en el habla, temblores, desorientación, somnolencia, dificultades en la coordinación de los movimientos y, a veces, pérdida del conocimiento.

En el caso de hipotermia, conviene tener en cuenta los siguientes consejos

  • Debe colocarse la persona en un lugar con una temperatura templada. 
  • Debe quitarse la ropa húmeda o mojada y cubrir a la persona con ropa de abrigo o mantas calientes. 
  • Es necesario beber líquidos calientes de manera frecuente y con pequeños tragos. 
  • Debe evitarse la ingesta de alcohol, ya que favorece la bajada de la temperatura corporal por el efecto de la vasodilatación.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas: 

-  Alteraciones provocadas por las condiciones climáticas o geográficas 

 

5. Fiebre

La fiebre es el aumento de la temperatura corporal. En un viaje, las causas de la fiebre pueden ser una exposición prolongada al sol, la deshidratación, realizar actividad física con temperaturas elevadas o microorganismos que pueden provocar una enfermedad. 


En el caso de fiebre, conviene tener en cuenta los siguientes consejos

  • Es necesario hacer baños en agua tibia o templada. 
  • Hay que aplicar toallas o compresas empapadas de agua tibia en la cara. 
  • Deben beberse líquidos abundantes (agua y zumos) para mantener la hidratación. 
  • Conviene evitar el exceso de abrigo, con el objetivo de favorecer la bajada de la temperatura corporal. 
  • Hay que tomar algún antitérmico para tratar la fiebre, como el paracetamol o el ácido acetilsalicílico.

 
Consejos de salud: Fiebre


6. Reacciones locales por una picadura o una mordedura de insecto

Este tipo de reacciones suelen estar producidas por la picadura de un insecto, como el mosquito, o por una mordedura de algún tipo de hormiga. Se caracterizan por picor, inflamación, dolor, calor y enrojecimiento de la zona de la picadura y, a veces, por ampollas, en el caso de las picaduras de algunos arácnidos. A veces se manifiestan reacciones generales más graves, como, por ejemplo, dificultades para respirar; en este caso, es importante dirigirse a un centro de salud u hospital. 


En el caso de reacciones locales por una picadura o mordedura de insecto, conviene tener en cuenta los siguientes consejos

  • Se recomienda aplicar frío en la zona de la picadura para reducir la inflamación y el picor. 
  • Conviene aplicar en la zona de la picadura una solución de calamina o de amoníaco para reducir el picor. 
  • No se debe rascar la zona de la picadura, para evitar el riesgo de provocar una herida.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas:

Alteraciones provocadas por las picaduras o mordeduras de insectos 

 

7. Reacciones locales por contacto con especies marinas

Estas reacciones suelen estar producidas por el contacto con algunas especies marinas, como, por ejemplo, las medusas; generalmente, estas reacciones se manifiestan con picor, inflamación, dolor, calentamiento y enrojecimiento de la zona. 


En el caso de reacciones locales por contacto con especies marinas, conviene tener en cuenta los siguientes consejos.

  • Deben retirarse con pinzas los restos de la medusa, la espina o el pincho del pez que ha provocado la reacción. Es importante no tocar la especie marina con los dedos.
  • Hay que identificar la especie que ha provocado la reacción.
  • Conviene no rozar la zona o tocarla con las manos.
  • En el caso de las picaduras de medusa, hay que lavar la zona afectada con agua de mar, nunca en agua dulce.
  • Se recomienda aplicar frío en la zona afectada, para reducir la inflamación y el picor.
  • En el caso de picaduras de especies con un veneno peligroso, como, por ejemplo, el pez araña, es necesario dirigirse a un centro hospitalario para recibir el antídoto adecuado.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas:

Alteraciones producidas por el contacte con el agua y/o especies acuáticas


8. Heridas

La herida es una lesión de la piel, producida por causas muy diversas, como, por ejemplo, golpes, caídas, cortes, mordeduras, etc. 


En el caso de heridas leves, conviene tener en cuenta los siguientes consejos

  • Es necesario lavar la herida con agua y jabón, ya que son un potente desinfectante. 
  • Se ha de aplicar un antiséptico sólo cuando se sospecha que puede haber una infección, lo que debería diagnosticar un profesional. En todo caso, si se decide poner uno, la povidona yodada sería el último, ya que es el más citotóxico. Antes son preferibles otros antisépticos, como los derivados de la polihexanida o, incluso, la clorhexidina o la hexetidina. 
  • Si la herida sangra, hay que hacer compresión en la zona con gasas o con ropa o toallas limpias. 
  • Conviene tapar la herida con gasas o apósitos.


Para evitar este problema de salud, es importante seguir las medidas de prevención recomendadas: 

Alteraciones producidas por el contacto con el agua y/o especies acuáticas

 

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Última modificación: 07/01/19 08:22h

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