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Descripción
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La adultez es la etapa más extensa de la vida de la persona, ya que en muchas sociedades occidentales comienza legalmente a los 18 años y termina a los 65. Comprende, por lo tanto, un largo período de tiempo en el cual intervendrán muchas variables sociales, culturales y psicológicas que condicionarán el desarrollo de la persona adulta durante su juventud y madurez. Con el fin de reflejar la forma como la sociedad ordena y estructura los diversos grupos de edad y da a cada uno de ellos funciones específicas, las ciencias sociales diferencian dos etapas para la adultez: el adulto joven (de 19 a 25 años) y el adulto maduro (de 26 a 65 años).

 

Durante este largo período de tiempo las personas desempeñan gran cantidad de actividades sociales, asumen responsabilidades cívicas y legales, y pasan por experiencias muy diversas, y todo ello hace que sea una de las etapas más complejas de la existencia humana. A pesar de esta complejidad, la adultez, para la mayoría de las personas, representa un período lleno de oportunidades para seguir creciendo y desarrollándose. Se considera una etapa productiva y de transición para el individuo en la cual se mezclan la juventud y la experiencia.

La adultez es una de las etapas de la vida en que se desarrollan más profundamente las capacidades para establecer y mantener los vínculos familiares y las relaciones sociales. Simbólicamente en esta etapa se marca el medio siglo de existencia o la mitad de la vida, momento éste en el que tanto hombres como mujeres tienen con frecuencia crisis existenciales; es un tiempo de búsqueda dentro del alma, de cuestionamiento y evaluación de los logros alcanzados; acaban de vivir la mitad de su vida y es fundamental comenzar a vivir la otra mitad.

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Evolución del concepto de adultez
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Es difícil definir cuando los niños se convierten en adultos, ya que el concepto de edad adulta varía según la cultura. En algunas culturas los niños a partir de diez años empiezan a asumir responsabilidades de la edad adulta, mientras que en este momento en la cultura occidental mujeres y hombres no logran una vida independiente de sus padres hasta alrededor de los treinta años. El estudio científico sobre el desarrollo adulto y el envejecimiento es relativamente reciente. Una razón para ello es que hasta principios del siglo XX la gente asumía que la etapa adulta era un período de estabilidad. Otra razón es que pocas personas llegaban a la ancianidad, por tanto la vejez no era una preocupación. Tradicionalmente los estudios del ciclo vital se centraban en la infancia y la adolescencia, y no es hasta los años 50 y 60 cuando aparecen los primeros estudios sobre la persona adulta, específicamente en el aspecto intelectual. Hasta los años 80, la concepción sobre el cambio evolutivo en las personas a través de las diferentes etapas del ciclo vital tenía connotaciones bastante negativas, ya que se explicaba exclusivamente desde los cambios biológicos que se producían. Según esta visión, la trayectoria vital típica de una persona tenía las siguientes fases:

 

  • La primera, que se inicia en el nacimiento y se caracteriza por las ganancias y crecimientos en todas las estructuras y funciones del organismo. 
  • La intermedia, que tiene un inicio y un final poco definidos y se caracteriza por la estabilidad y el funcionamiento óptimo del organismo. 
  • La final, que termina con la muerte y se caracteriza por acumular pérdidas en todas las estructuras y funciones del organismo.

 
Según este modelo de ciclo vital, la primera parte de la vida es de progreso y la segunda es de declive hasta llegar a la muerte. La infancia y la adolescencia serían procesos de optimización, y la etapa adulta y la vejez, de degeneración progresiva.

Este modelo fue criticado por algunos investigadores europeos y norteamericanos que, a pesar de que no negaban que la edad biológica es una característica que puede definir la evolución de las etapas en el ciclo vital, no estaban de acuerdo en la aplicación de este modelo a las dimensiones psicológicas y sociales de las personas. Propusieron y dieron otro enfoque más optimista al desarrollo evolutivo de la persona adulta (life span o ciclo vital). En este sentido, el desarrollo no se podía entender como un proceso único de crecimiento característico de la infancia y de la adolescencia, sino que debería integrar todos los procesos de cambio que se producen a lo largo de la vida de la personas. Estos procesos no siguen necesariamente patrones fijos y predeterminados (progreso en la infancia y la adolescencia, declive en la vejez), sino que pueden producirse en cualquier punto del ciclo vital, pueden ser tanto positivos como negativos y pueden tener una duración variable.

Los procesos de cambio no tienen por qué afectar necesariamente de la misma manera a todas las dimensiones del ser humano. Algunas dimensiones, como la biológica, se pueden deteriorar con la edad, pero las dimensiones psicológica y social pueden mantenerse estables o incluso mejorar. En definitiva, en todas las etapas hay pérdidas y ganancias, los procesos de cambio pueden ser diferentes en cada persona, y estarán condicionados por la capacidad de adaptación de ésta (Triadó, 2000).

Este modelo de life span (parte de la psicología que estudia el desarrollo de la personalidad a lo largo de la vida y también el contexto social, político y cultural en que se produce dicho desarrollo)  o ciclo vital resulta más optimista que el anterior al considerar que puede haber ganancias en todas las etapas del ciclo vital y que la persona tiene capacidad de adaptarse y compensar algunas pérdidas. Aunque actualmente no existe un acuerdo unánime sobre la temporalización y/o duración de los acontecimientos que determinan la transición de un a otro período dentro de la edad adulta, con el propósito de diferenciar y explicar los cambios que en ella se producen se ha dividido en dos períodos cronológicos: 

  • Adulto joven, de 19 a 25 años. 
  • Adulto maduro, de 26 a 65 años.

 
Estos períodos por sí solos no pueden explicar los cambios biológicos, psicológicos y sociales que se producen en la persona. Para ello es fundamental contemplar las diferentes edades (cronológica, biológica, social y psicológica) de la persona a fin de situarla y definir cada etapa evolutiva (Schaie, 2005):

  • La edad cronológica es el tiempo que ha vivido una persona y se determina por la fecha de nacimiento; es un índice que tiene poco significado por sí mismo, ya que lo que importa es lo que le ha ocurrido, a la persona, conforme ha ido pasando el tiempo (Schaie y Hertzog, 1985; Schroots y Birren, 1990). 
  • La edad biológica es la edad en relación con el grado de envejecimiento orgánico de la persona. La edad biológica puede no coincidir con la cronológica, p. ej., las personas que gozan de buena salud orgánica tendrán una edad biológica inferior a la cronológica, y viceversa. 
  • La edad social viene determinada por la posición alcanzada respecto a los logros sociales consensuados por la sociedad y la cultura, pero estos pueden variar debido a los cambios sociales (Freund, 1997; Riley, 1999). 
  • La edad psicológica es un indicador del funcionamiento de la persona en respuesta a las demandas de su entorno. Viene determinada por la inteligencia, la capacidad de aprendizaje, la memoria, la motivación, los sentimientos y las actitudes (Birren, 1990).

   
Estas edades y los factores que las determinan son experimentados de forma distinta por cada persona y no siempre suelen converger. Cada persona sigue un desarrollo vital único, fruto de la interacción de todos estos factores. En conclusión, podría decirse que la adultez es la etapa del ciclo vital que comprende el largo período de vida que va desde los 19 años hasta los 65, en el cual la persona va experimentando cambios y viviendo acontecimientos que le permiten desempeñar nuevos roles en la vida que determinarán su desarrollo durante el período de adulto joven y de madurez, períodos que caracterizan toda la etapa adulta. En la adultez se producen unos cambios biológicos, sociales y psicológicos que están determinados y reconocidos según las diferentes culturas y sociedades del mundo...

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Última modificación: 02/02/21 11:38h

Comentarios

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Jerusalen 26 de Junio de 2021
Muy buenos el tema adultez
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BERENICE FAJARDO 03 de Agosto de 2021
Muy buena información , muy completo
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Milagros 04 de Agosto de 2022
Excelente Aporte... Dios les Bendiga!!! Saludos!
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