Autor/a
+

Información general

Descripción
pP@)

El tabaquismo es la adicción crónica al tabaco, provocada, principalmente, por uno de sus componentes activos: la nicotina. El consumo reiterado de tabaco genera dependencia física, psicológica y social.

Desde 1978, el DSM-IV (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) considera la nicotina como una sustancia que causa adicción y el tabaquismo como una enfermedad crónica que pasa por periodos de abstinencia y recaídas con posibilidades de tratamiento; desde entonces, el tabaco es reconocido mundialmente como una droga y no como un mal hábito.

 

El tabaquismo se considera la primera causa de muerte evitable en el mundo y la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que, cada año, 5 millones de muertos en todo el mundo están relacionados con el tabaquismo.

El tabaquismo se asocia a enfermedades graves, lo que incluye enfermedades respiratorias, cardiovasculares y diversos tipos de cáncer.

Todos estos aspectos del tabaquismo, es decir, adicción, factor de riesgo evitable, morbilidad y mortalidad, junto con el hecho de que hay intervenciones que se han demostrado efectivas, hacen que sea incuestionable el abordaje del tabaquismo por parte de los profesionales de la salud y de las entidades sanitarias.

p Leer más...

Historia
pP@)

El tabaco proviene de una planta tropical originaria de América llamada Nicotiana tabacum que pertenece a la familia de las Solanáceas. Antes de la llegada de los conquistadores españoles, el consumo del tabaco entre las poblaciones indígenas se limitaba a las celebraciones y a ceremonias mágico-religiosas.

El tabaco llega a Europa gracias a Cristóbal Colon. Los primeros usos estaban relacionados con las propiedades medicinales de la planta (como antiasmático y para tratar cefaleas). Catalina de Medici (1560) la utilizó para curar las migrañas y se convirtió en la difusora principal de su consumo.

 

Hasta principios del siglo XIX, el tabaco sólo se utilizaba con finalidades terapéuticas y el consumo entre la población no era una costumbre extendida. El acto de fumar era más un rito que una dependencia. Los fumadores de tabaco tenían que liar manualmente los cigarrillos, ya que no se comercializaban, y no había ni marcas ni publicidad. El consumo de cigarrillos se extendió a finales del siglo XIX, momento en que apareció la primera máquina industrial de fabricación de cigarrillos que, junto al invento de las cerillas, facilitó la difusión y el consumo de tabaco. Además, a partir de la primera década del siglo XX, con la industrialización, nacen las industrias tabaqueras, con el objetivo de vender masivamente su producto. Por este motivo, las tabacaleras se dieron prisa en conseguir nuevos consumidores a través de la publicidad y el marketing.

Desde principios del siglo XX, el consumo de tabaco, poco a poco, se fue introduciendo en la sociedad occidental: en los años 20 era habitual en la sociedad americana y en los años 30, entre las clases obreras. Durante la Guerra Civil Española y la Primera y Segunda Guerra Mundial, el tabaco se popularizó; en las bolsas de racionamiento para los soldados se incluía tabaco, lo que provocó que, durante las décadas de los 40 y 50, el 70 % de los hombres de los países industrializados fumara. Más adelante, consolidado el consumo entre los hombres, se extendió entre las mujeres; hasta entonces no se habían incorporado al consumo masivo de tabaco, ya que se consideraba una costumbre poco femenina. A partir de los años 50, momento en que la mujer consiguió algunos derechos que la aproximaban a la igualdad social, las mujeres occidentales adquirieron algunas de las costumbres masculinas, entre ellas, el consumo de tabaco, de manera que, incluso, se crearon marcas y publicidad específicamente dirigidas a ellas; sin embargo, en España este fenómeno no se produjo hasta los años 70.

Únicamente hicieron falta 20 años (llegamos así a la década de 1950) para que empezaran a aumentar todas las enfermedades derivadas del consumo de tabaco y aparecieran los primeros estudios que relacionan tabaco y enfermedad. En definitiva, aunque las personas probablemente hayan consumido tabaco desde la más remota antigüedad, nunca se había hecho con la misma intensidad y profusión que en los últimos años y, por lo tanto, nunca hasta ahora se habían podido comprobar con toda su intensidad sus efectos nocivos.

Actualmente se sabe que hay 25 patologías provocadas directamente por el consumo de tabaco. También hay evidencias de que las personas no fumadoras que están en contacto con el humo del tabaco tienen más riesgo de sufrir enfermedades como el cáncer de pulmón.

En la actualidad, muchos gobiernos aplican medidas como el control del producto, la limitación de la publicidad, el aumento de los impuestos sobre el tabaco, la prevención del consumo entre los jóvenes etc., para intentar reducir las graves consecuencias que produce el tabaco en nuestra sociedad.

 

p Leer más...

Factores relacionados con el tabaquismo
pP@)

El tabaquismo es un problema de salud pública relacionado con: 1. Factores socioculturales, 2. Factores políticos y 3. Factores económicos

 

1. Factores socioculturales

En el consumo del tabaco y en su aceptabilidad social, intervienen diferentes factores sociales. En la iniciación, el mantenimiento y el proceso de deshabituación, influyen la accesibilidad, la publicidad, la percepción del riesgo del consumo, la familía y el grupo de iguales. Podemos afirmar que el tabaquismo es una conducta socializada, que, además de las connotaciones inherentes al consumo de tabaco, tiene significados construidos socialmente como la aventura, el riesgo, la feminidad o la rebeldía, entre otros. Estos significados se han creado a través del marketing de la industria del tabaco, el cine y los medios de comunicación, que han ejercido una poderosa influencia en la normalización social del tabaquismo.

Los mensajes se han dirigido principalmente a los jóvenes, con el fin de atraer su atención en un momento de crecimiento y, por tanto, de maduración y búsqueda de la identidad personal. Este hecho, determinados factores sociales y el importante poder adictivo de la nicotina hacen que muchos jóvenes mantengan el consumo de tabaco más allá de lo que deseaban en un principio.
 
En la iniciación del consumo del tabaco, entran en juego diversos factores que impulsan y favorecen su experimentación: 

  • Factores ambientales. La publicidad, la disponibilidad y la accesibilidad (bajo coste) hacen más factible el tanteo de los jóvenes con el tabaco. Durante años la publicidad se ha valido de imágenes fascinantes que asociaban el tabaco con lujo, aventura, deporte o libertad, con el objetivo de captar la atención de los jóvenes que buscan estos valores sociales. Asimismo, la facilidad para adquirir tabaco a edades tempranas en máquinas expendedoras favorecía su consumo. Sin embargo, actualmente, en España, está prohibida la publicidad y la venta de tabaco a menores de 18 años. Con respecto al precio, cabe destacar que cuanto más barato es, más fácil es para los jóvenes comprarlo. 
  • Factores sociales. Entre estos factores, destacan a la familia, los compañeros, los amigos, los profesores y los educadores. La familia tiene una influencia importante sobre el niño y su comportamiento en el aprendizaje. El tabaquismo de los padres y su actitud influyen en la valoración que los jóvenes hacen sobre el consumo de tabaco; el hecho que entre los familiares haya fumadores o que los hermanos mayores fumen favorece la experimentación del niño. En cuanto a la influencia de los compañeros, la presión de éstos supone un factor muy relevante en la predisposición del adolescente para que empiece a fumar; normalmente, los jóvenes empiezan a fumar en grupos de amigos para integrarse socialmente. Con respecto a los colectivos ejemplares, como los educadores o los profesionales de la salud, entre otros, es importante que difundan que fumar no es un comportamiento "normal". Los programas preventivos, como “Classe sense fum”, trabajan en la prevención del consumo de tabaco entre los jóvenes. 
  • Factores personales. Algunos perfiles de personalidad se han asociado al consumo de tabaco. Así, se ha observado que la iniciación de los jóvenes en el consumo de este producto normalmente está relacionada con una personalidad impulsiva y ansiosa, con una tendencia a asumir riesgos, etc. Además, se ha observado que los adolescentes que prueban el tabaco tienen menos autoestima, acostumbran a tener un rendimiento escolar bajo y son más rebeldes. 
  • Factores genéticos. Hay factores genéticos que hacen que, después de experimentar con sustancias adictivas, como el tabaco, engancharse sea más fácil.

 

2. Factores políticos

Entre los factores más importantes que pueden favorecer el consumo de tabaco, están las políticas de regulación y control del tabaquismo. Hay evidencias de que las medidas gubernamentales adoptadas por un país están estrechamente relacionadas con el consumo de tabaco en la población, ya que influyen en la aparición de nuevos consumidores y en el deseo de abandono del hábito entre los fumadores. Por eso, la Organización Mundial de la Salud el año 2003 propuso un tratado internacional para la lucha contra el tabaquismo en que los gobiernos firmantes se comprometían a aplicar medidas efectivas para disminuir la epidemia global del tabaco. Estas medidas de eficacia demostrada son:

  • la prohibición absoluta de publicidad, directa o indirecta, promoción y patrocinio de tabaco; 
  • el incremento del precio del tabaco; 
  • la impresión obligatoria de advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos; 
  • la impresión obligatoria, en los paquetes de cigarrillos, del contenido de nicotina, alquitrán y monóxido de carbono; 
  • la elaboración y puesta en marcha de una política impositiva sobre el consumo de tabaco; 
  • el control estricto del contrabando de tabaco; 
  • restricciones en la venta de tabaco: prohibición de la venta a menores y prohibición o restricción de la venta a través de distribuidores automáticos; 
  • restricciones del consumo de tabaco en lugares públicos y centros de trabajo.

 
En España la 42/2010, que modifica la Ley 28/2005, de medidas sanitarias frente al tabaquismo y reguladora de la venta, el suministro, el consumo y la publicidad de los productos del tabaco, aplica acciones políticas concretas para controlar el consumo de tabaco y proteger a los no fumadores, y ha comportado efectivamente un gran avance en la protección de los no fumadores. 

 

3. Factores económicos

Fumar tiene un coste importante tanto para la economía de un país como para la de las personas.

Aunque, para un país, el consumo de tabaco conlleva ganancias a través de los impuestos, este producto no es tan beneficioso como parece para los gobiernos. Algunos estudios realizados por el Banco Mundial han calculado que los gastos provocados por los efectos del tabaco son 11 veces superiores a las ganancias económicas que aportan los impuestos que se aplican. Estos gastos incluyen: atención a los enfermos, disminución de la productividad a causa de las enfermedades, muerte prematura, pérdida de divisas (ya que la mayoría de los países son importadores del tabaco) y daños al medio ambiente. En los países con ingresos altos, se calcula que el coste anual general de la atención a la salud asociada con el consumo de tabaco oscila entre el 6 y el 15 % del coste total de la atención a la salud.

Por otra parte, las personas fumadoras realizan un gasto económico diario para adquirir este producto, que, con el tiempo, se convierte en una cantidad importante dinero. Los estudios demuestran que el tabaco empobrece a las personas fumadoras.

 

p Leer más...

Modalidades de consumo
pP@)

El tabaco proviene de una planta llamada Nicotiana tabacum. Después de la recolección de la hoja de la planta, ésta pasa por diferentes etapas de maduración, fermentación e industrialización, a través de las cuales se seca, y se transforma en un producto apto para el consumo. Durante estos procesos, la hoja del tabaco se manipula con el fin de conseguir las propiedades químicas definitivas para poder consumirla. Aunque existen diferentes modalidades para consumir tabaco, como las pipas, el tabaco de liar, los cigarros o el rapé, el cigarrillo es la presentación más habitual. Se ha de tener presente que todas estas modalidades de consumo de tabaco son perjudiciales.

  1. El Cigarrillo 
  2. Consideraciones sobre el tabaco, para fumadores y no fumadores 

 

1. El cigarrillo

El cigarrillo es tabaco seco picado recubierto por una hoja de tabaco o por un papel en forma de cilindro. El cigarrillo se puede presentar con filtro o sin (llamado también papel hidrofugado).

 

 Ver imagen: Cigarrillo


El cigarrillo es tabaco seco picado recubierto por una hoja de tabaco o por un papel en forma de cilindro. El cigarrillo se puede presentar con filtro o sin (llamado también ).
 
El humo del tabaco del cigarrillo manufacturado contiene más de 4.500 componentes químicos. La mitad de estos componentes provienen de las hojas del tabaco y la otra mitad se crean por reacciones químicas al quemar el papel y las colas. Los componentes más importantes son los siguientes:

  • Monóxido de carbono (CO). El CO tiene una alta afinidad con la hemoglobina de la sangre y, por este motivo, desplaza las moléculas de oxígeno, que normalmente transportan la hemoglobina, y provoca hipoxia celular, es decir, una disminución del oxígeno que llega a todas las células del organismo y que hace que los tejidos de los fumadores estén menos oxigenados y hace que tengan más problemas vasculares a largo plazo. 
  • Nicotina. Es la responsable de la adicción al tabaco; tiene efectos sobre el sistema nervioso, el sistema vascular y el corazón, entre otros, y provoca vasoconstricción, lo que aumenta la tensión arterial y la frecuencia cardiaca. La nicotina es una droga psicoactiva que provoca dependencia. Se absorbe por las mucosas de la boca y la nariz, por la piel y por los epitelios pulmonares, y lo hace muy rápidamente: en diez segundos llega a los receptores cerebrales. Tiene una esperanza de vida (o de tiempo que tarda a reducirse la concentración en la sangre a la mitad) de 60 a 120 minutos y puede acumularse en el organismo durante 6-8 horas. La falta de concentración de nicotina en el cerebro en una persona fumadora produce el síndrome de abstinencia
  • Alquitrán. El alquitrán es la sustancia marrón pegajosa que, de la misma manera que puede manchar los dedos y los dientes de los fumadores, también mancha el tejido del pulmón. Es el responsable, junto con otras sustancias irritantes, de los cánceres y de las afectaciones pulmonares (principalmente, puede provocar bronquitis crónica y enfisema). Además, el alquitrán mancha la piel y los dientes. 
  • Nitrosamina. Es una sustancia específica del tabaco, que no se ha aislado en otras plantas, y es la responsable de muchos cánceres, principalmente de pulmón. Afecta tanto al fumador activo como al fumador pasivo (persona que respira de forma involuntaria el humo ambiental del tabaco de otra persona que fuma).


El humo ambiental de tabaco es una mezcla formada por dos tipos de corrientes: 

  • La corriente primaria es el formado por el humo inhalado y exhalado posteriormente por el fumador. 
  • La corriente secundaria se produce por la combustión del papel del cigarrillo y del tabaco. Con esta corriente se moviliza el 75 % del humo que se genera durante el consumo de un cigarrillo, y contiene sustancias con un alto nivel de toxicidad.

 
Este humo ambiental es el que inhala la persona que no fuma pero que está en contacto con el humo ambiental del tabaco, llamada persona fumadora pasiva o persona fumadora involuntaria.

Actualmente, existen muchos países en que hay restricciones para fumar en lugares públicos, en los centros de trabajo y en espacios de ocio y de restauración, con el objetivo de proteger la salud de las personas no fumadoras.

En España, el tabaco cada vez está menos presente en la sociedad: fumar no está de moda. Hoy día, no se puede fumar ningún espacio público cerrado, con excepción de los centros residenciales (personas mayores o con discapacidad) o de los establecimientos psiquiátricos, donde se puede habilitar una sala para fumadores, y de los hoteles y hostales, donde se puede reservar hasta el 30% de las habitaciones para fumadores. 

El tabaco tiene efectos nocivos sobre la salud del fumador activo y pasivo, porque provoca enfermedades en el sistema cardiovascular, en el respiratorio, en el reproductivo y cáncer, entre otros.

En España, anualmente mueren 56.000 personas por causas directamente relacionadas con el consumo del tabaco.

 

2. Consideraciones sobre el tabaco, para fumadores y no fumadores

  • El tabaco es una droga que contiene nicotina, una sustancia que provoca adicción. La nicotina produce dependencia física (es decir, uso compulsivo e involuntario de una sustancia, a pesar de las consecuencias negativas que comporta el consumir). El riesgo de desarrollarla es igual o superior que el que comporta el consumo de alcohol o de cocaína. 
  • Es una droga que provoca tolerancia
  • El tabaco produce el síndrome de abstinencia, que es el conjunto de síntomas que aparecen en ausencia de una sustancia adictiva. En el caso de los fumadores, estos síntomas, que pueden ser la ansiedad o la irritabilidad, aparecen cuando el organismo no recibe nicotina. Este síndrome se puede desarrollar durante días o semanas.

 

p Leer más...

Tipos de persona fumadora
P@)

El hecho de preguntar a las personas sobre su consumo de tabaco proporciona datos que servirán para clasificarlas: 

  • No Fumador: Es la persona que nunca ha fumado
  • Fumador pasivo: Es la persona que no fuma pero que respira involuntariamente el humo ambiental del tabaco.
  • Fumador: Es la persona que fuma de forma habitual, diariamente, aunque sólo fume una cigarrillo al día.
  • Ex fumador: Es la persona que lleva más de doce meses de abstinencia.

 

6 Valoraciones, valoración media 4,7 de 5.

12345
Guardando valoración... Guardando valoración...
Última modificación: 27/06/17 14:27h

Comentarios

Envía un comentario

12345

Números y letras minúsculas.
Información básica sobre protección de datos en aplicación del RGPD
Responsable del tratamiento Col·legi Oficial d’Infermeres i Infermers de Barcelona. (+info web)
Finalidad tratamiento Gestión del contacto, consulta o solicitud. (+info web)
Legitimación Consentimiento. (+info web)
Destinatarios No se prevén cesiones. (+info web)
Derechos Acceso, rectificación, supresión, portabilidad, limitación y oposición. (+info web)
Contacto DPD dpd@coib.cat
Información adicional Puedes consultar la información adicional y detallada sobre protección de datos en web de Infermera Virtual. www.infermeravirtual.com

Para poder enviar el formulario, tienes que leer y aceptar la Política de Protección de datos. Si no la aceptas y nos das tu consentimiento para tratar tus datos con las finalidades descritas, no podemos aceptar ni gestionar el Servicio web de contacto, consulta o solicitud

  Atención: El comentario será revisado antes de ser publicado.