07 de Enero de 2020

¿Qué esconden las dietas milagro?

¿Alguna vez has intentado perder peso de manera rápida siguiendo una dieta que no te ha prescrito ningún profesional?

A menudo aparecen nuevas dietas que prometen perder peso rápidamente, sin esfuerzo y con resultados extraordinarios. Presta atención: las dietas milagro, simplemente, no existen. Se basan en afirmaciones que no tienen ningún tipo de fundamento científico y pueden suponer un riesgo para tu salud.

¿Cómo puedes detectar una dieta fraudulenta?

  • Te prometen resultado "rápidos" y "mágicos"
  • Te prohíben consumir un alimento o grupo de alimentos
  • Contienen listas de alimentos "buenos o malos"
  • Exageran las propiedades de un nutriente aconsejándote productos dietéticos con propiedades mágicas
  • Se basan en el consumo de productos dietéticos caros, comparados con el coste de obtener el mismo resultado mediante alimentos, y que venden precisamente las empresas que promueven la dieta
  • Hacen afirmaciones que se contradicen con la de los profesionales de dietética y la nutrición

Algunos ejemplos de dietas milagrosas conocidas son la Dieta Montignac, Hollywood, Atkins, Dr.Haas, Antidieta, Dukan, la dieta del pomelo o la de la piña.

Hábitos saludables para combatir conductas erróneas

  • Evita los ayunos prolongados. Haz todas las comidas del día (desayunar, almorzar, comer, merendar y cenar) sin omitir ninguno. El ayuno prolongado favorece el almacenamiento de grasas y propicia un consumo más alto en la siguiente comida.
  • Come alimentos de todos los grupos y no elimines ninguno.
  • Si tienes insomnio, evita las ingestas nocturnas. Si lo haces, escoge alimentos de bajo contenido energético, como un yogurt desnatado, una fruta pequeña, apio o zanahoria, un vaso de leche desnatada sin azúcar o infusiones sin azúcar.
  • Evita las dietas monótonas. Las acabarás abandonando y te puede provocar ansiedad.
  • Evita la falta de ejercicio físico

Huye de las dietas milagrosas

Estas dietas favorecen el conocido “efecto yo-yo” o rebote. Una vez vuelvas a comer de manera habitual recuperarás rápidamente el peso perdido a causa de la formación de tejido graso, que es precisamente el que origina problemas de salud y el que se debería reducir con la dieta. En general, se trata de dietas monótonas, desequilibradas y muy bajas en calorías, vitaminas y minerales. Aunque pueden conseguir que el peso disminuya a corto plazo, a la larga pueden comportar grandes riesgos para tu salud, como, por ejemplo: déficits nutricionales, pérdida de masa muscular, alteraciones en el metabolismo, trastornos del comportamiento alimentario o daños hepáticos y renales.  Las personas que siguen este tipo de dietas, en cambio, interpretan la rápida bajada de peso como un éxito, sin tener en cuenta lo que en realidad sucede para su salud.

Consulta más información sobre los riesgos de un tratamiento inadecuado. Ponte en manos de un profesional experto en dietética y nutrición si quieres perder peso sin poner en riesgo tu salud.

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