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Este contenido en ningún caso pretende ser una alternativa a los tratamientos convencionales. 

Información práctica

Estructura y función del cuerpo humano
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En las terapias complementarias, es importante tener en cuenta que los términos estructura y función del cuerpo humano designan conceptos que, en ocasiones, pueden ser muy diferentes de las nociones que habitualmente se designan con estas mismas denominaciones des de otras perspectivas o en otros tipos de terapia.
 
La persona, hombre o mujer, de cualquier edad o condición, es un ser multidimensional integrado, único y singular, de necesidades características, y capaz de actuar deliberadamente para alcanzar las metas que se propone, asumir la responsabilidad de su propia vida y de su propio bienestar, y relacionarse consigo mismo y con su ambiente.

 

La idea de un ser multidimensional integrado incluye las dimensiones biológica, psicológica, social y espiritual, todas las cuales experimentan procesos de desarrollo, y se influencian mutuamente. Cada una de las dimensiones en que se describe a la persona se encuentra en relación permanente y simultánea con las otras, formando un todo en el cual ninguna de las cuatro se puede reducir o subordinar a otra, ni puede ser contemplada de forma aislada. Por consiguiente, ante cualquier situación, la persona responde como un todo con una afectación variable de sus cuatro dimensiones. Cada dimensión comporta una serie de procesos, algunos de los cuales son automáticos o inconscientes y otros, por el contrario, son controlados o intencionados.

Teniendo en mente este concepto de persona, y sólo con fines didácticos, pueden estudiarse aisladamente las modificaciones o alteraciones de algunos de los procesos de la dimensión biofisiológica (estructura y función del cuerpo humano) en diversas situaciones. 

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Las terapias complementarias en la promoción, el mantenimiento y la recuperación de la salud
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1. En la promoción de la salud, 2. En la prevención de los problemas de salud, 3. En el tratamiento y el control de los problemas de salud, 4. Al final de la vida.

 

A menudo se habla de las terapias complementarias (TC) como de un tratamiento. La verdad es, sin embargo, que sus contenidos teóricos también promueven formas de vida saludables, así como actitudes mentales, comportamentales y espirituales favorecedoras de salud.

Aunque puede parecer que las terapias complementarias son infinitas por la diversidad de nombres con los que se las conoce y la variedad de modos con los que se aplican, la mayoría están fundamentadas en contenidos de conocimiento muy parecidos.

Las llamadas terapias complementarias comprenden técnicas manuales, aplicaciones de diferentes sustancias, dietas, consejos higiénicos, etc., pero también sistemas médicos completos y complejos para curar y cuidar de la persona desde las directrices aprendidas de otras culturas.

Normalmente, la mayoría de personas piensan que es mejor prevenir que curar y, por eso, promocionar una vida saludable es muy importante en cualquier etapa vital de la persona. Sin embargo, a pesar de promocionar una vida saludable y tomar todas las medidas útiles para prevenir la enfermedad, las personas, tarde o temprano, enferman.

Sería conveniente no buscar la ayuda de las terapias complementarias como último recurso, cuando todos los demás tratamientos e intervenciones médicas no han podido restaurar la salud deseada. Hay que aprender a servirse de las terapias complementarias integrándolas en la manera de vivir. De este modo se prevendrán las enfermedades, y se promocionará y se mantendrá la salud.

La mayoría de síntomas que preocupan a una persona joven o adulta, así como los que presentan los niños, pueden encontrar respuestas de mejora con las terapias complementarias. Las terapias complementarias tendrán en cuenta no sólo la etapa vital de la persona, sino, aun más, el modo con el que su organismo físico, su mente y su estado emocional se manifiestan en su enfermedad. De esta manera, se encontrarán las terapias más adecuadas y, sobre todo, se educará a la persona afectada por una enfermedad para que entienda su problema y pueda hacerle frente con responsabilidad y de modo creativo.

A continuación se hablará de la contribución de las terapias complementarias al mantenimiento del bienestar y la curación de las personas en el continuo salud-enfermedad.


1. En la promoción de la salud.

Las personas que quieren vivir y ser tratadas según las directrices que se aconsejan desde las terapias complementarias (TC) encontrarán formas saludables de alimentarse con el fin de acumular el mínimo posible de residuos tóxicos en el organismo y no enfermar. Así, por ejemplo, mediante ejercicios respiratorios que también ayudan a calmar la mente y reducir la ansiedad, se mantiene limpio el aparato respiratorio y se aprovecha el aire de la manera más adecuada. Además, las terapias complementarias también indican cómo mantener en forma el aparato musculoesquelético de la manera más relajada posible, proporcionan técnicas dirigidas a sanear emociones y a alimentar el espíritu, etc.

En definitiva, las terapias complementarias ayudan a que cada persona pueda conseguir el mejor estado de salud posible, pueda adaptarse al entorno y pueda disfrutar de las relaciones personales. 


2. En la prevención de los problemas de salud.

Las personas afectadas por disfunciones diversas, sin lesión orgánica, pueden cuidarse o, al menos, mejorar mucho el estado de salud con las técnicas y los tratamientos que aportan las terapias complementarias, por ejemplo, liberando el organismo de tóxicos acumulados con la estimulación de las vías eliminadoras fisiológicas (básicamente, el aparato respiratorio, la piel, el aparato digestivo y el aparato urinario).

Al hablar de disfunciones se hace referencia a los síntomas funcionales. Son casos en los que la persona no se encuentra bien, pero las exploraciones médicas y las analíticas pueden estar dentro de la normalidad. No son síntomas de una enfermedad concreta, sino malestares en una o más partes del cuerpo o, también, desazón y angustia. Desde una perspectiva natural, se da mucha importancia a estos casos, y las terapias complementarias, casi siempre, pueden aportar buenas soluciones para mejorarlos. Son síntomas que avisan de que, tarde o temprano, en aquella misma parte del organismo o en alguna otra relacionada, puede llegar a manifestarse una enfermedad, una patología real, tal como la entiende la medicina oficial. 


3. En el tratamiento y el control de los problemas de salud.

Las terapias complementarias pueden ser útiles en las personas afectadas por enfermedades más o menos importantes, agudas o crónicas. Cuando se sufre una enfermedad importante que ha sido diagnosticada médicamente y que requiere tratamientos médicos convencionales complejos, las terapias complementarias a menudo pueden proporcionar un bienestar físico que no puede conseguirse con los otros tratamientos. En algunos casos, incluso, pueden ayudar a disminuir la cantidad de fármacos (con un riguroso control del equipo de salud).

Es imprescindible que el equipo de profesionales que haga el seguimiento del estado de salud de una persona conozca siempre todos los tratamientos que está siguiendo, sean del tipo que sean (también los complementarios), con la finalidad de poder ajustar mejor su contenido. Hay tratamientos naturales que podrían estar contraindicados con algún fármaco, y hay que tener conocimiento de ellos para la seguridad de la persona; por ejemplo: el regaliz es muy útil para la gastritis, incluso para algunas úlceras gástricas, pero está contraindicado para las personas con la presión arterial alta.

Siempre puede haber alguna terapia complementaria que, si bien no puede mejorar físicamente a la persona enferma, podrá ayudarla emocionalmente con una actitud positiva y constructiva hacia el proceso mórbido que ha iniciado.


4. Al final de la vida.

Pueden ser realmente un excelente acompañamiento para paliar los trastornos del final de la vida. En procesos terminales, pueden ser buenos paliativos del dolor, el miedo, la incertidumbre o la desesperanza, ofrecer bienestar y acompañar a la persona para que pueda tener un traspaso sereno y en paz. En estos momentos, pueden ser muy beneficiosas, no sólo para la persona que las recibe, sino también para las personas del entorno. Además, la idiosincrasia de las terapias complementarias hace que mejoren las relaciones personales, ya que pueden implicar a los familiares, de manera fácil y útil, en la organización de las tareas, en que el aspecto emocional siempre ocupa un sitio destacable, para cuidar de la persona enferma.

En resumen, las terapias complementarias pueden ser útiles en cualquier etapa vital, en un estado de salud óptimo, en la enfermedad y al final de la vida, porque promueven el bienestar general, hacen una buena prevención y se anticipan a la enfermedad. Por eso es tan importante que estén al alcance de la población más sana y más joven.

Así, pues, cualquier persona, en cualquier edad y situación de vida, puede beneficiarse de unas terapias complementarias adecuadas y bien aplicadas por profesionales de la salud.

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Las TC en función de las etapas del ciclo vital
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Las terapias complementarias (TC) siempre se adaptan a las características vitales de cada persona, y no al revés.

1. Infancia, 2. Adolescencia, 3. Adultez, 4. Vejez

 

1. Las terapias complementarias en la infancia

Teniendo en cuenta que las terapias complementarias pueden ser de gran utilidad en el proceso de maduración integral del ser humano, es de gran importancia tenerlas en cuenta durante la infancia y a lo largo del periodo de crianza de los niños, con el fin de promover un desarrollo saludable.

 

Puede ser muy útil una orientación dietética temprana, después de la lactancia o en paralelo a este proceso, que contemple el origen natural de los alimentos e incluya otros que a menudo no se utilizan en niños pero que no por eso son menos saludables, como las proteínas de origen vegetal. Las terapias complementarias también pueden tener un papel importante para mejorar los malestares habituales de la adaptación a la vida (por ejemplo, los cólicos del bebé) y pueden ser primordiales a la hora de reequilibrar las enfermedades infantiles (los resfriados, las gastroenteritis, etc.), de manera paralela a los consejos del pediatra. 


El masaje infantil y las técnicas que lo acompañan son muy importantes: desde los inicios de la vida, ayudan a hacer prevención, descubriendo y anticipándose a posibles problemáticas futuras; participan, desde el punto de vista más holístico, en el crecimiento saludable del niño, y acompañan a los niños y las niñas cuando están enfermos con el fin de facilitarles el mayor bienestar general posible. 

Consejos de salud: Infancia
Consejos de salut: Alimentación en la infancia y en la adolescencia


2. Las terapias complementarias en la adolescencia

La atención, desde la perspectiva natural, y las terapias complementarias pueden acompañar a niñas y niños en su crecimiento, para que sea saludable, y en la adolescencia. Como los niños, los más jóvenes, en general, tienen una gran capacidad de regeneración y autocuración; así, pues, las aplicaciones de las terapias complementarias durante esta etapa suelen ser más exitosas. En ocasiones la medicina convencional aplica tratamientos que suprimen síntomas que, probablemente, se podrían reequilibrar mediante una buena higiene alimenticia y con otros recursos naturales sencillos.

En esta etapa de la vida cabe destacar la gran aportación de las terapias complementarias, con diferentes técnicas, para ayudar a concienciar a los jóvenes de la importancia de cuidar su cuerpo, la mente y el espíritu, para fomentar la salud, prevenir y, así, llegar a ser unos adultos lo más sanos posible. Las terapias complementarias ayudan a “construir” a la persona, ya que facilitan su autoconocimiento, refuerzan el mantenimiento y la circulación de la energía vital, y hacen crecer la responsabilidad sobre uno mismo y sobre los otros.

Consejos de salud: Adolescencia 
Consejos de salud: Alimentación en la infancia y en la adolescencia 

 

3. Las terapias complementarias en la adultez

A pesar de que, según el modelo de Reckeweg, puede parecer que en la adultez se tiene menos capacidad reactiva para cuidarse, también los adultos pueden obtener beneficios importantes, ya que los recursos naturales y las terapias complementarias siempre intentan preservar la salud, incluso pueden retrasar el deterioro consecuente de la progresión de la vida.

En la adultez, la mayoría de personas presentan más disfunciones corporales y, mentalmente, acostumbran a estar más agotadas, aunque eso puede pasar en cualquier otra etapa. Además, muchas personas se replantean sus creencias y la situación familiar o laboral, lo que, en ocasiones, conlleva cambios esenciales y trascendentes. Por otra parte, según la edad y el talante, hay quien mira hacia adelante viendo el final de trayecto y otros tienen la necesidad y la voluntad de cuidar de ellos mismos.

En este momento, se pueden encontrar diferentes posibilidades en las terapias complementarias, tanto para disfrutar, experimentar y promocionar la salud, como para tratar disfunciones y prevenir enfermedades. Y, como la enfermedad quizás ya ha aparecido en esta etapa, las terapias complementarias, escogidas adecuadamente, en este caso, también son de gran ayuda. 

Consejos de salud: Adultez 
Consejos de salud: Alimentación saludable


4. Las terapias complementarias en la vejez

Las personas pueden sentir y vivir esta etapa de maneras muy diferentes. Que la vejez sea más o menos sana o placentera depende, en buena parte, de como la persona se ha preparado a lo largo de las etapas vitales precedentes, de cómo ha promocionado su salud y de si la ha preservado y restaurado con una prevención lo más respetuosa y holística posible. Sin embargo, no todo depende sólo de la propia voluntad: hay personas más o menos saludables y con más o menos potencial vital desde su nacimiento; estas características también marcarán esta etapa.

Es importante no confundir jubilación con vejez, teniendo en cuenta que no siempre coinciden. Sobre todo, hay que entender que jubilación no significa “ahora ya se ha acabado todo”, sino que es el momento en que se pueden empezar a hacer todas aquellas cosas que se deseaban hacía tiempo y no se podían llevar a cabo en la vida cotidiana. Una de estas cosas puede ser poner en marcha actividades para cuidar de uno mismo con la ayuda de las terapias complementarias. Es un buen momento para aportar conocimientos, valores y sabiduría a la familia y a la sociedad en general.

La jubilación y la vejez son momentos de grandes cambios y adaptaciones de todo tipo. Las personas presentan trastornos propios del envejecimiento fisiológico, que se debe diferenciar de la enfermedad y tratarlo de la manera más conservadora posible para preservar la capacidad reactiva del organismo y, así, cuidarse hasta que sea posible.

En cualquier caso, sea cuál sea la situación física en esta etapa, lo más importante que pueden ofrecer las terapias complementarias es lo que pueden aportar para ayudar a las personas a encontrar la paz interior y a conectar con la energía vital hasta el momento de la muerte, de manera que ésta pueda ser vivida de la manera escogida y sea lo más placentera posible. 

Consejos de salud: Alimentación saludable

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Las TC en función de las situaciones de vida
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Las terapias complementarias (TC) siempre se adaptan a las características vitales de cada persona, y no al revés.

  1. Etapa procreativa  embarazo
  2. Otras situaciones especiales
  3. El final de la vida

 

1. Etapa procreativa y embarazo

Las terapias complementarias son de gran utilidad en la etapa procreativa. Pueden contribuir a preparar el cuerpo de hombres y mujeres que quieren concebir un hijo, con el fin de iniciar el embarazo en las mejores condiciones posibles para la criatura y para la madre. Las terapias complementarias pueden intervenir para que el nacimiento tenga lugar de la forma más natural posible y para que la lactancia materna sea productiva y placentera. Además, diferentes terapias complementarias pueden ayudar a las madres para que se recuperen después de todo el proceso y se adapten a la nueva situación de maternidad, y al resto del grupo familiar para que incorpore al recién nacido de la manera más armónica posible. 

Consejos de salud: Embarazo
Consejos de salud: Alimentación y embarazo


Menopausia y andropausa

La menopausia y la andropausia conllevan cambios hormonales en mujeres y hombres que marcan el cambio de etapa de la madurez a la vejez. Las terapias complementarias serán muy útiles para ayudar al organismo en todas las readaptaciones fisiológicas y, muy especialmente, para ayudar a las personas en el proceso de aceptación personal y para conseguir un buen equilibrio emocional. 

Consejos de salud: Menopausia
Consejos de salud: Adultez
Consejos de salud: Alimentación saludable

 

2. Otras situaciones especiales

A lo largo de la vida se pueden producir situaciones especiales causadas por diferentes circunstancias. Cuando alguien, sea niño, joven o adulto, pasa por situaciones especialmente difíciles, como sufrir un accidente importante, perder el trabajo, tener dificultades económicas importantes, tener que emigrar, separarse de la pareja, cuidar de familiares enfermos o discapacitados, pasar por la muerte de un ser amado, etc., es más proclive a enfermar, ya que el padecimiento emocional afecta el sistema hormonal e inmunológico y expone a la persona a desarrollar un proceso patológico.

En estos momentos de cambio, de dolor y de padecimiento, el apoyo y un tratamiento con las terapias complementarias adecuadas pueden ser primordiales para la superación emocional y para curar las heridas energéticas que podrían conllevar una enfermedad.

Las terapias complementarias también pueden ser muy útiles para las personas que sufren enfermedades crónicas, que en muchos casos les acompañan desde la juventud o la infancia, degenerativas, cáncer, etc.

 

3. El final de la vida

Las terapias complementarias son muy útiles al final de la vida. La mayoría de personas han tenido algún abuelo o alguna abuela que murió plácidamente, ya muy mayor, de ninguna enfermedad concreta. Las terapias complementarias tratan a la persona de manera que pueda vivir saludablemente, durante muchos años, y que pueda morir de una manera digna en plenas facultades mentales.

La mayoría de personas, en la actualidad, mueren a causa de una enfermedad y después de un proceso mórbido más o menos largo, excepto en el caso de las muertes repentinas. Las terapias complementarias llegan donde otros recursos terapéuticos no llegan, con técnicas que tratan directamente el nivel emocional y espiritual de la persona y que también son muy útiles para los familiares y amigos. 

Consejos de salud: Duelo

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Tipos de terapias complementarias
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Se pueden presentar de muchas maneras. En este caso, se clasifican, más o menos ordenadas, según la vía de aplicación y según cómo interaccionan con la persona; algunas pertenecen a niveles distintos (físico, mental, emocional, energético o espiritual), que son inseparables en la medida que todos conforman el ser. En esta clasificación, no se han podido tener en cuenta todas las terapias complementarias (TC), pero no por eso son menos importantes o efectivas.

1. Según la vía de administración, 2. Según la forma de interacción, 3. Según la relación de ayuda que se establece, 4. Sistemas complejos y completos de otras culturas.

 

1.  Según la vía de administración

 
1.1 Vía oral o inhalatoria
  • Fitoterapia: terapia que trabaja con los principios activos de las plantas.
  • Oligoterapia: terapia que utiliza metales en dosis ínfimas para reequilibrar el organismo; por ejemplo, la combinación de cobre, oro y plata potencia las defensas orgánicas.
  • Terapia floral: terapia que reequilibra los estados emocionales mediante los patrones vibratorios de las plantas (forma y contenido de la expresión energética y curativa de las plantas).
  • Terapia ortomolecular: terapia que utiliza los nutrientes habituales en forma de fármaco para favorecer que las cantidades que se ingieren sean óptimas para la salud.
  • Aromaterapia: terapia que usa los aromas de las plantas.
  • Terapias que se fundamentan en dietas concretas, con complementos alimenticios o alimentos-medicamento.
  • Hidroterapia: terapia que utiliza el agua como agente terapéutico, en cualquier estado, temperatura o forma (compresas, inhalación, baños).
  • Homeopatía: terapia que utiliza productos animales, vegetales y minerales, en diluciones altas, con el objetivo de curar con un producto similar al que provocaría el propio síntoma.

    Comentario linguistico

   

1.2 Vía tópica
  • Geoterapia: terapia con arcilla.
  • Cataplasmas con principios fitoterápicos: aplicaciones de sustancias derivadas de plantas medicinales o de otros elementos.
  • Terapia floral
  • Aromaterapia: terapia que usa los aromas de las plantas.
  • Oligoterapia: terapia que utiliza metales en dosis ínfimas para reequilibrar el organismo; por ejemplo, la combinación de cobre, oro y plata potencia las defensas orgánicas.
  • Cromoterapia: método de armonización a través los colores.
  • Hidroterapia: terapia que utiliza el agua como agente terapéutico, en cualquier estado, temperatura o forma (compresas, inhalación, baños).
  • Utilización de otros productos de origen natural que se aplican en la piel o en las mucosas, con principios de la fitoterapia, la homeopatía, etc.

   

1.3 Otras vías: rectal, ótica y vaginal
  • Colonoterapia: tratamiento de limpieza del colon para disminuir la toxicidad del organismo.
  • Enemas y supositorios con principios homeopáticos
  • Velas óticas: terapia con conos para provocar el vacío en la oída y extraer, sin peligros, las secreciones.
  • Óvulos vaginales


Consejos de salud: Medicamentos - formas de administración

 

2.  Según la forma de interacción

 
2.1 A través de los sentidos
  • Aromaterapia: terapia que usa los aromas de las plantas.
  • Cromoterapia: método de armonización a través los colores.
  • Musicoterapia: terapia a través de la música.
  • Arteterapia: terapia basada en la expresión y la contemplación del arte.
  • Contacto con mascotas
  • Estimulación del gusto: terapia que utiliza el gusto y que se aplica según las necesidades orgánicas de la persona.
  • Trabajo propioceptivo: terapia basada en la propiocepción, que es la capacidad de sentir la posición en que se encuentran las diferentes partes del cuerpo.
  • Percepción del campo sensorial: terapia para aprender a sentir la energía que forma parte del cuerpo y la energía que lo rodea.

  

2.2 A través de diferentes tipos de contacto con el cuerpo y en niveles más superficiales o más profundos
  • Técnicas diversas que trabajan con la energía superficial del cuerpo humano y/o contemplando la polaridad (polo positivo y negativo del cuerpo energético de la persona). Por ejemplo: Tacto terapéutico (técnica manual para reequilibrar la energía), Shiatsu (técnica derivada de la medicina tradicional china para equilibrar), etc.
  • Masajes de tipo reflejo: estimulación de la energía autocurativa de la persona que incide en zonas reflejas de los pies, las manos, el tronco y otras partes del cuerpo.
  • Drenaje linfático: masaje específico para drenar el sistema linfático.
  • Hidroterapia: terapia que utiliza el agua como agente terapéutico, en cualquier estado, temperatura o forma (compresas, inhalación, baños).

  

2.3 A través del trabajo corporal activo, activo asistido o pasivo
  • Osteopatía: sistema de técnicas prácticas dirigidas a aliviar el dolor, restaurar funciones y promover la salud y el bienestar.
  • Higiene postural: tomar conciencia y cuidar la posición del cuerpo, tanto en reposo como en cualquier actividad que se esté desarrollando.
  • Trabajo propioceptivo: terapia basada en la propiocepción, que es la capacidad de sentir la posición en que se encuentran las diferentes partes del cuerpo.
  • Danza
  • Teatro
  • Yoga

  

2.4 A través de las diferentes expresiones del arte
  • Arteterapia: terapia basada en la expresión y la contemplación del arte (activa y pasiva).
  • Danza
  • Teatro
  • Audiovisuales
  • Manualidades 

  

2.5 A través del control mental, observando como la mente se relaciona con el cuerpo y el espíritu
  • Métodos de relajación:
    • Sofrología caycediana: método que busca un estado diferente de conciencia y de autocontrol. En el siguiente enlace se puede ver un breve video de "Sofronización Básica" para poder ponerlo en pràctica. 
    • Relajación muscular progresiva de Jacobson: técnica que se basa en el contraste entre contracción y relajación muscular.
    • Schultz: técnica que hace énfasis en las sensaciones respiratorias, la presión y la temperatura.
  • Técnicas facilitadoras del humor y la risa
  • Técnicas respiratorias
  • Yoga
  • Visualización curativa: ver mentalmente, mediante la imaginación y con propósito curativo, cómo las partes del cuerpo afectadas por la enfermedad se van curando. Se acostumbra a trabajar imaginando luz, colores, metáforas de limpieza, etc.
  • Técnicas de meditación

 

3.  Según la relación de ayuda que se establece

En esta categoría se incluye cualquier sistematización de conocimientos del funcionamiento del ser humano que se utilice a través de la relación de ayuda para promover la salud, prevenir la enfermedad o cuidar de la persona enferma; por ejemplo: la terapia floral, las diversas actuaciones docentes para concienciar e informar, la promoción de pensamientos y creencias positivos y constructivos para prevenir las consecuencias del estrés, etc.

 

4.  Sistemas complejos y completos de otras culturas

Se trata de otros tipos de medicinas que se han importado de otras culturas y que aportan muchos tipos de terapias y vías de aplicación diversas, todas desde una perspectiva cultural o del concepto salud, de la enfermedad y de persona particulares. Son sistemas diferentes de la medicina convencional, hegemónica y reconocida en nuestra sociedad y de las terapias complementarias consideradas más occidentales.

  • Medicina ayurvédica: se traduce literalmente como “la ciencia de la vida” y es el sistema médico más antiguo y holístico de salud reconocido por la OMS.
  • Medicina tradicional china: sistema médico holístico originario de la China, que comprende diversos tratamientos; sus orígenes se relacionan con el filósofo Lao Tse.
  • Medicina tibetana: sistema médico ligado al budismo tibetano.
  • Chamanismo: creencias y prácticas tradicionales que consideran que el mundo visible está dominado por fuerzas invisibles que afectan a la vida de las personas.


Todas las culturas han tenido sistemas médicos más o menos evolucionados que respondían a las necesidades de las personas del grupo social correspondiente. Probablemente, se han perdido muchos de estos sistemas y sus conocimientos, sin embargo, con toda seguridad se redescubrirán otros nuevos.

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Última modificación: 06/03/18 14:23h

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