La fiebre es el aumento de temperatura corporal por encima de las cifras consideradas normales. Existen variaciones individuales de temperatura ligadas a la naturaleza de cada persona.
Normalmente le acompaña un estado de malestar, intranquilidad y en ocasiones estupor. Es un signo de varios tipos de patologías.
Temperatura corporal: Es la diferencia entre la cantidad de calor generada por los procesos orgánicos y la cantidad de calor perdida hacia el ambiente exterior. Hay dos clases de temperatura corporal: la central y la superficial.
- La temperatura central o temperatura de los tejidos corporales profundos está controlada por el hipotálamo y se mantiene dentro de unos márgenes estrechos.
- La temperatura superficial o cutánea aumenta y desciende con los cambios de temperatura medioambientales y puede fluctuar de forma espectacular.
Cifras de temperatura corporal consideradas normales:
Los resultados de las investigaciones llevadas a cabo por diferentes estudios demuestran que se da una cierta variabilidad dentro de las cifras de temperatura corporal. No existe una temperatura única que pueda considerarse normal para todas las personas. En general, se aceptan estos intervalos de temperatura como límites normales:
- temperatura rectal (temperatura central): 36,8-38 ºC
- temperatura oral (temperatura central): 36,5-37,5 ºC
- temperatura timpánica (temperatura central): 36,8-37,8 ºC
- temperatura de la arteria temporal (temperatura central): los valores se aproximan a la temperatura rectal u oral
- temperatura axilar (temperatura superficial): 36,2-37,2 ºC
ver imagen: Gráfico temperatura corporal
La temperatura corporal está regulada por un sistema termorregulador que se sitúa en la región hipotalámica del cerebro.
Si el centro termorregulador hipotalámico falla, entonces no se habla de fiebre sino de hipertermia. Es importante diferenciar entre fiebre e hipertermia ya que, aunque ambos términos en ocasiones se utilizan como sinónimos, se refieren a situaciones bien distintas.
Mientras que en la fiebre o pirexia están conservados los mecanismos de control de temperatura (que están situados en el hipotálamo), en la hipertermia dichos mecanismos de control fallan, a consecuencia de lo cual la producción de calor excede a la pérdida de éste.
Los síntomas característicos de la hipertermia son:
- Ausencia de sudoración en personas con temperatura elevada.
- Ausencia de variación de la temperatura a lo largo del día.
- Ausencia de respuesta a los fármacos antitérmicos o antipiréticos.
La temperatura corporal se ve modificada por diferentes factores:
- Fluctuaciones durante el día. La temperatura corporal es constante con oscilaciones de entre 0,5 y 1 ºC durante un período de 24 horas. La temperatura es más baja de madrugada y más alta por la tarde-noche.
- Edad. Las personas en edades extremas (ancianos y niños) son más vulnerables a los cambios de temperatura. En los niños es por inmadurez del sistema termorregulador y en los ancianos por cambios debidos al envejecimiento fisiológico.
- Sexo. Las mujeres tienen mayores fluctuaciones de la temperatura que los hombres debido a los cambios hormonales del ciclo menstrual; los cambios de la temperatura corporal pueden variar durante la menopausia.
- Temperatura ambiental. las temperaturas ambientales extremas por debajo de 12 ºC y por encima de 60 ºC alteran la eficacia del centro termorregulador.
- Ropa. si una persona va excesivamente abrigada puede aumentar su temperatura corporal; en cambio, si lleva poca ropa puede disminuir su temperatura.
- Ejercicio físico. durante el ejercicio intenso la temperatura corporal interna puede aumentar a niveles de 39 a 40 ºC.
- Ingesta reciente de alimentos fríos o calientes. Por ejemplo, si se ingiere una sopa muy caliente, la temperatura aumenta.
- Enfermedades. Hay varias enfermedades que pueden modificar la temperatura corporal; por ejemplo, el hipertiroidismo aumenta la temperatura corporal.
- Ciertos fármacos y tratamientos. Los fármacos antitérmicos (por ejemplo, paracetamol y/o aspirina®) son capaces de disminuir la temperatura corporal. Algunos tratamientos, como la aplicación de una lavativa, pueden disminuir la temperatura corporal, según la temperatura y el volumen del líquido introducido, así como la edad y la situación de la persona a la que se administra. Los fármacos inmunosupresores (por ejemplo, los corticoides) pueden enmascarar la fiebre en situaciones en las que hay infección.
- Estrés. La temperatura interna puede aumentar a causa de los cambios emocionales.